El que fuera uno de los fundadores del histórico grupo ‘El Paso’, el pintor asturiano Antonio Suárez, protagoniza la primera exposición de la temporada en la galería leonesa Armaga. Una veintena de obras, de factura reciente —entre ellas paisajes, bodegones y desnudos en distintos formatos—, remiten al espectador a las raíces de su lenguaje plástico y muestran la evolución uniforme que ha experimentado su pintura a lo largo de sesenta y un años.
Son obras matéricas, de un gestualismo sereno y una figuración diluida en los empastes de la pincelada. Y es que, como señala José María Iglesias “entre la intensidad de la pintura de los comienzos de Antonio Suárez —que se pueden fechar en 1947, año de su primera exposición— y la armonía aérea de su obra más reciente, ha transcurrido toda una vida profesional”.
Sin embargo en esta obra actual se pueden descubrir desde los esquemas paisajísticos de sus inicios hasta las síntesis neoformalistas que caracterizaron su trabajo posterior. El lenguaje pictórico sigue siendo austero y mantiene las dos constantes que han definido su pintura: dibujar con el color y hacerlo todo con la pasta y la espátula. La colección que Suárez presenta en Armaga incluye un pequeño bodegón, fechado en 1954, que desvela estas premisas a la vez que da testimonio de los buenos tiempos en los que se pintó. Como aclara la directora de Armaga, Asun Robles, ” esta obra, de la misma temática que las obras que la rodean, está en la exposición porque así lo ha decidido su autor. Es una pieza que le trae muy buenos recuerdos”.
Habría que añadir, además, que simboliza el gusto de Antonio Súarez por la materia pictórica como significante de la forma, que enriqueció en su etapa dentro de ‘El Paso’. “Se trata de logros personales conquistados sobre las facultades propias del lenguaje abstracto informalista”. Así lo vió el crítico Juan Eduardo Cilot (1957): “Sus descubrimientos (del informalismo) son: poder emergente de la materia en extensión (mancha); de la materia en profundidad y relieve (textura); modificación del espacio sobre el que tales texturas se producen; y disolución absoluta o casi total de la imagen de cualquier orden, imitada o inventada, figurativa o geométrica; conduciendo, en cambio, a establecer una relación especial entre textura y estructura. El resultado de esa empresa, el informalismo o informismo, puede concebirse metafísicamente como una transformación en materia prima de las formas fenoménicas de la creación”.
El Paso
En 1959 nace el grupo ‘El Paso’, un colectivo artístico que pretende despertar del letargo a la escena artística española del momento, sumida en la posguerra. Tuvo una corta existencia pero jugó un papel importante que fortaleció y aportó savia nueva al arte de la época. Su primer manifiesto fue publicado en marzo de 1957.
“Entre la intensidad de la pintura de los comienzos de Antonio Suárez —que se pueden fechar en 1947, año de su primera exposición— y la armonía aérea de su obra más reciente, ha transcurrido toda una vida profesional”
Decía así: “El Paso es una agrupación de artistas plásticos que se ha reunido para vigorizar el arte contemporáneo español” y continuaba “El Paso no se fija en una determinada tendencia. Todas las manifestaciones artísticas tendrán cabida entre nosotros”. El manifiesto lo firmaban Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Manolo Millares, Antonio Saura, Manolo Rivera, Pablo Serrano, así como Antonio Súarez. Pintores y escultores a los que se sumaron los críticos de arte Manolo Conde y José Ayllón. Más tarde se incorporarían, en 1958, Martín Chirino y Manuel Viola.
Antonio Suárez y sus amigos Manolo Rivera y Pablo Serrano abandonaron el grupo en 1958, dos años antes de que se disolviera.
Horario: de lunes a viernes de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas. Hasta el 4 de octubre. Calle Alfonso V, 6.
Recorrido histórico por todas las épocas y la exposición de armas, ropas y otros objetos que se muestran en las salas del Alcázar de Toledo. El Museo se articula en torno a siete salas cronológicas y trece temáticas
La compañía Vaseline pretende anima a los habitantes de la India a que blanqueen su piel en la vida real pero también en el ciberespacio
Los sonidos están emparentados con el ritmo del 'khoomei', un estilo de canto propio de la región de Tuva, para lo cual Yamakawa debe controlar al máximo su respiración
"Mi obra no es una protesta pacifista: Lo veo más como un intento de abordar nuestra ambivalencia a la hora de ver la guerra. La despreciamos, pero de alguna manera extraña nos sentimos atraídos hacia estas máquinas"
Un asombroso taller renacentista en Madrid realiza copias perfectas de obras de arte mediante alta tecnología. Por otro lado, en el Metropolitan de Nueva York una pintura de autor desconocido ha resultado ser un velázquez
Modelos para armar, Pensar Latinoamérica desde la Colección MUSAC se inspira en 62/ Modelo para armar, la novela que Julio Cortázar publicó en 1968, uno de los proyectos más originales y ambiciosos de la literatura en lengua castellana
Teller ha desempeñado un papel fundamental en la redefinición visual de la fotografía de moda, aportando una perspectiva más realista e íntima de dicho mundo
Este lienzo, pintado en el verano de 1900 en Valencia, fue una comisión de un importante coleccionista español
"La anticipación en la adquisición de los dólares necesarios para pagar obras de arte, no sólo mediante opciones sobre divisas sino también de las adquisiciones en efectivo, ha generado a la Tenedora una pérdidas de, aproximadamente, 7 millones de euros"
Paradójicamente, el galerista nunca llamó a ese espacio por su nombre, prefería hacerlo de una forma más natural; que los artistas se sintieran 'En casa de Konrad Fischer'




















