Si el mundo de la fotografía de moda tuvo un icono en el pasado reciente, ese fue Richard Avedon. No cabe duda de que fue uno de los fotógrafos más influyente del pasado siglo; su trabajo supuso toda una revolución en este ámbito, que prolongó durante cuarenta y seis años.
Pero en estos días no sólo se le recuerda por su obra con más glamour. Elevadas a la categoría de arte, sus fotografías se exhiben ahora en las paredes de numerosos museos en una gran retrospectiva que muestra su talento como retratista. Hasta el pasado 8 de junio la muestra se pudo ver en el Centro Internacional de Fotografía de Milán (FORMA) y desde esa fecha y hasta el próximo 28 de septiembre se albergará en el Museo Jeu de Paume de Paris.
La exposición patrocinada por la firma italiana Versace, con la que colaboró en numerosas ocasiones el fotógrafo americano, viajará posteriormente al Museo Martin Gropius de Berlín, al Fotografiemuseum (FOAM) de Ámsterdam y al SFMOMA de San Francisco.
De Harper’s Bazaar al The New Yorker
Han pasado ya ocho años desde que Avedon falleciera en el hospital de San Antonio, en Texas, como consecuencia de una hemorragia cerebral mientras realizaba un reportaje para el semanario The New Yorker. Este recorrido por su obra, pretende rescatar los mejores momentos del retratista y ofrecer al público las diferentes caras de su trabajo.
Bajo el título Richard Avedon, Photographs 1946-2004, la muestra reúne un total de 270 fotografías en blanco y negro. Desde sus primeros trabajos en las revistas de moda Harper’s Bazaar (1946-1965) donde fue jefe de fotografía y Vogue (1966-1990) a sus últimos proyectos, entre ellos los encargados por el periódico The New Yorker.
En la década de los sesenta y setenta fue el fotógrafo del mundo de la moda. Pero su reputación ya estaba consolidada con antelación: en 1958 recibía el Premio One of the World’s Ten Greatest Photographers (Uno de los diez mejores fotógrafos del mundo), otorgado por el magazine Popular Photographi.
La muestra viajará posteriormente al Museo Martin Gropius de Berlín, al Fotografiemuseum (FOAM) de Ámsterdam y al SFMOMA de San Francisco
Pero más allá del lujo, la sofisticación y la frivolidad asociada al mundo de la moda, Richard Avedon también era un artista comprometido que se involucraba con las circunstancias sociales de su tiempo. La austeridad de la realidad quedó manifiesta en numerosos trabajos. En 1963 fotografió el Movimiento por los Derechos Civiles en el Sur de los Estados Unidos y a finales de los setenta realizó distintos reportajes sobre líderes militares y víctimas en la guerra de Vietnam, así como manifestaciones anti-guerra en los Estados Unidos.
Instantes irrepetibles
Los retratos de Avedon destilan naturalidad y expresividad. No importa quién protagonice la historia. Personas anónimas y personajes famosos muestran a la cámara su personalidad y sentimientos.
No importa quién protagonice la historia. Personas anónimas y personajes famosos muestran a la cámara su personalidad y sentimientos
Su cámara registró los rostros más célebres del siglo XX, como Andy Warhol, Truman Capote, Jacques Cousteau, Marilyn Monroe y Charles Chaplin. Retratos que hicieron célebre a Avedon, tanto como a los protagonistas de sus instantáneas. Inolvidable el retrato de Marilyn Monroe, que la muestra sumida en una lánguida tristeza. Un instante irrepetible, que supo detectar la cámara del fotógrafo. O la divertida imagen de Charles Chaplin, que le muestra travieso con los dedos de las manos a modo de cuernos sobre la cabeza. O la icónica fotografía tomada a los Beatles en 1967.
Pero esta misma fuerza expresiva delatan los retratos que hizo en 1979 por encargo del Museo Amon Carter y que le llevó a recorrer durante cinco años el Oeste de Estados Unidos.
Un encargo del Museo Amon Carter le llevó a recorrer durante cinco años el Oeste de Estados Unidos
Un viaje por diecisiete estados en los que fotografió a numerosas personas anónimas en su entorno: vaqueros de rodeo, vagabundos, granjeros, prostitutas. Estereotipos de la América más cotidiana. Esta colección de retratos, de los que el fotógrafo seleccionó finalmente poco más de un centenar, formaron parte posteriormente de la serie In The American West 1979-1984, su trabajo más destacado.
Su gran pasión, la fotografía, queda reflejada en este comentario realizado cuando gozaba de fama y fortuna y no obstante trabajaba sin respiro en su estudio de Manhatan: “Si pasa un día sin que haga algo relacionado con la fotografía, es como si hubiera dejado algo esencial de mi existencia, como si hubiera olvidado despertarme. Sé que el accidente de que sea fotógrafo ha hecho mi vida posible”, explicaba.
‘Richard Avedon, Photographs 1946-2004′.
Museo ‘Jeu de Paume’. Paris.
Hasta el 28 de septiembre
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