
Por José Agüero. Se compone esta trilogía de obras creadas para diferentes momentos y lugares pero con una continuidad en el tiempo y en su temática. Esquecimentos (olvidos) representa la materialización de la ausencia. La corporeidad de los objetos nos recuerda la presencia de quien los ha olvidado, y la necesidad de conservar la identidad de pertenencias aparentemente abandonadas. El olvido como estrategia evolutiva. La creación surge de la consciencia de espectador, no como receptor final sino como testigo del proceso metabólico que obliga a aprehender las posibilidades más que los acontecimientos.
El mar de lejos tiene su origen en La mer de Claude Debussy y continúa en L´amour de loin de Kaija Saariaho, y ciertamente la inspiración surge de ese desdibujar melodías para transcribir impresiones siempre cambiantes, desde ese mar ornamenta
El realismo es la memoria visual —múltiple como el sistema perceptivo que estimula nuestro cerebro— que filtra y yuxtapone selectivamente imágenes definidas en momentos discontinuos pero asimiladas como reconstrucción única. Olvido selectivo que administra el recuerdo, alterando y eligiendo el deseado, no el real. Quizás algo desaparece para fabricar el paisaje que nos concilie con nuestro vacío inmanente.

Desocupados · Óleo. Félix de Agüero

Después · Óleo. Félix de Agüero

Poco añorante · Óleo. Félix de Agüero
Holidays abandona el protagonismo de los objetos para incidir en el análisis del espacio circundante, representando el reducto mínimo de emoción capaz de resarcirnos de una eternidad contradictoriamente deseada. Así los paisajes de ese tiempo estival se muestran paradisíacos en su limitación temporal y geográfica como meta de todas las pretensiones —curiosamente— evasivas. Retornos que suponen el aviso del fin del día, mediante fríos destellos en la armonía de colores próximos a desvanecerse. Las líneas y cortes marcan ritmos de orientación. La noche cae pero todo lucha por preservar un equilibrio alumbrador.
El mar de lejos tiene su origen en La mer de Claude Debussy y continúa en L´amour de loin de Kaija Saariaho, y ciertamente la inspiración surge de ese desdibujar melodías para transcribir impresiones siempre cambiantes, desde ese mar ornamental generador de profundas emociones hasta el espectralismo sonoro por el que navega la poesía.
El mar de lejos es el de las intenciones, el compuesto de recuerdos y olvidos, distanciado en el tiempo y alterado su espacio a la hora de representar una realidad cambiante. El borde del mar es el límite —siempre línea de tensión—- que nos epata y despoja de objetos bien definidos, luminosos, prescindibles pero que en su finitud perpetúan la necesidad de nuestras normas de conducta, ocupando física y temporalmente un escenario hedonista cuya realidad última es ajena al individuo.
En esta serie compuesta de pequeñas escenas o capítulos inmóviles el atrezzo pretende ser autosuficiente para mostrarse capaz de generar una luminosa reverberación de nuestros sueños de trascendencia, como en ese otro mar realmente lejano de Solaris donde Stanislaw Lem se sumergió en las obscuras profundidades del desdoblamiento existencial.

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:: El sembrador de Estrellas
Por Carmen Busmayor
› El color de esta noche es el color del mar.
Luciérnagas estos ríos que trazan el noroeste
con el verde manzana de la lluvia en los hayedos.
› Pestañas de azúcar el cilantro que crece en los prados
cuando los poetas hacen cara al frío en caballos
que cruzan los montes galopando sobre las crines del viento.
› Cuando todavía silba cerca el trenecillo de la necesidad
y se embarca en los cerezos la luna.
A barlovento el tiempo que callado en la memoria del agua,
balsámico, restaña las heridas.
Esta noche el mar, los labios, el mar.
Alientos que ascienden olas y mareas.
Expertos en desaires sobre los puentes del deseo.
Aves remotas con acordeones estelares
en sus picos. A otro lado del silencio.
Esta noche de música encendida.
En la que no tirita como un gato atorado
en la nieve el amor. Ni entran en los armarios mirlos de satén.
Tan sólo centurias o recuerdos con la huella de quienes
han sembrado mariposas en los huesos para volar a baja altura.
Esta noche atrincherada en los bazares del olvido con clavos de nube o cuchillos de luna o alucinaciones de marino de feria o quitasoles o estremecimientos atravesados por las trompetas de la oscuridad o tozudos faros y boyas, abejas y violines.
› Buscando camino
los gatos,
el mar,
tus manos,
› el mar,
el sembrador de estrellas.
El sembrador de estrellas entra con su sombra civil por delante
y palabras ceñidas al cuello en los acantilados.
Los acantilados, a veces, tan sólo son un calendario de olvidos.
Casi siempre un promontorio rastreado por el arpón de la pobreza.
Clavada en la luna llena de enero una esquirla gigante.
El sembrador de estrellas, no obstante tantos naufragios en los ojos,
siembra caracolas brillantes, pájaros brillantes. Como niño cuya voz suena
bajo los sauces nadando en la alegría de atrapar saltamontes.
El sembrador de estrellas con facilidad descifra
el lenguaje de los excrementos de las gaviotas. También la sal
amortajada en los faros. Y a pesar de las islas fluviales
y los posos oscuros en los tazones del tiempo nada es comparable
al alegre mastín que vive en sus ojos.
El sembrador de estrellas es un muchacho con nubes
que huele a zumo de nube. Por eso, a veces, tiene
la tormenta por techo. Pero gracias a eso en las horas rojas
pasa a limpio la biografía del relámpago.
El sembrador de estrellas no es el bebedor de fuentes, aquel que pone pegas a la cencellada cuando boquea el año o a la quebradiza porcelana de la tarde.
Su corazón, por momentos, tiene forma de barca encallada en el barro.
La misma sal de la espuma. O la de un farolillo festivo.
El sembrador de estrellas.
El mar. Eso que llamamos mar adentrándose
en las pupilas que nos leen.
Recorrido histórico por todas las épocas y la exposición de armas, ropas y otros objetos que se muestran en las salas del Alcázar de Toledo. El Museo se articula en torno a siete salas cronológicas y trece temáticas
La compañía Vaseline pretende anima a los habitantes de la India a que blanqueen su piel en la vida real pero también en el ciberespacio
Los sonidos están emparentados con el ritmo del 'khoomei', un estilo de canto propio de la región de Tuva, para lo cual Yamakawa debe controlar al máximo su respiración
"Mi obra no es una protesta pacifista: Lo veo más como un intento de abordar nuestra ambivalencia a la hora de ver la guerra. La despreciamos, pero de alguna manera extraña nos sentimos atraídos hacia estas máquinas"
Un asombroso taller renacentista en Madrid realiza copias perfectas de obras de arte mediante alta tecnología. Por otro lado, en el Metropolitan de Nueva York una pintura de autor desconocido ha resultado ser un velázquez
Modelos para armar, Pensar Latinoamérica desde la Colección MUSAC se inspira en 62/ Modelo para armar, la novela que Julio Cortázar publicó en 1968, uno de los proyectos más originales y ambiciosos de la literatura en lengua castellana
Teller ha desempeñado un papel fundamental en la redefinición visual de la fotografía de moda, aportando una perspectiva más realista e íntima de dicho mundo
Este lienzo, pintado en el verano de 1900 en Valencia, fue una comisión de un importante coleccionista español
"La anticipación en la adquisición de los dólares necesarios para pagar obras de arte, no sólo mediante opciones sobre divisas sino también de las adquisiciones en efectivo, ha generado a la Tenedora una pérdidas de, aproximadamente, 7 millones de euros"
Paradójicamente, el galerista nunca llamó a ese espacio por su nombre, prefería hacerlo de una forma más natural; que los artistas se sintieran 'En casa de Konrad Fischer'




















