
Fotografía. Miguel Trillo, nació en Jimena de la Frontera (Cádiz) el día de su onomástica de 1953. Posee las licenciaturas de Imagen y de Lingüística Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Desde los años 70 ha ido retratando a jóvenes en un entorno musical (conciertos de rock, fiestas en discotecas). Al principio estos jóvenes pertenecían a su ámbito familiar y a sus amistades (Málaga, Sevilla). En los 80, en Madrid, convierte a los personajes anónimos de la Movida en su objetivo primordial (exposiciones en la galería Ovidio, 1982 y en la sala Amadís, 1983 y edición anónima de seis números del fanzine Rockocó, 1980 a 1984). La década la terminó Trillo reflejando un relevo generacional en dos trabajos publicados en la revista de creación Sur Exprés, Los nuevos pijos (1988) y Madrid hip hop (1988). Al inicio de los 90 realiza para el dominical del diario El País un retrato de la juventud española en pequeñas capitales de provincia. Dicha obra la expone en la galería Moriarty (1992), de Madrid, con el título Souvenirs, editando como catálogo tiras de postales turísticas.
Corría el agosto de 1979 y Miguel Trillo fue, junto a Joan Fontcuberta, Ouka Leele, García Rodero o Pérez Siquier, el menos reconocido hasta la fecha de cuantos autores expusieron entonces
En 1993 transforma la galería El Manantial, de Barcelona, en una tienda de souvenirs con sus fotos reproducidas en objetos turísticos. Desde 1994 vive en la capital catalana, donde ha desarrollado la serie Geografía Moderna, un viaje por fronteras lingüísticas o territoriales de la Península Ibérica. Con los retratos de estos jóvenes ha ido editando sellos de correos (revista El Europeo, 1997, galería H2O, de Barcelona). En 2001 en Árdora Editores publicó el libro ¡Agüita!, un ensayo visual en torno al agua a modo de libro de sensaciones de un viajero.

Festival de Hio-Hop en Barcelona

Barrio de la Concepción

Dicosteca Voltereta
Sus dos últimos proyectos llevan por títulos Vitolas y Habaneras. Los dos, aunque distintos, tienen en común las referencias al tabaco y a la sexualidad en un entorno tropical (Manila y La Habana). La obra de Miguel Trillo —entre el documento, el concepto y la pasión— se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas españolas.
:: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
Hasta entonces hubo flirteos fotográficos con el surrealismo en versión cañí, pero lo que lo colocó en la órbita de la fotografía artística fue el advenimiento de la modernidad en España de la mano de la música y la cultura audiovisual en los ochenta. Ahora, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) reconoce la trayectoria de este autor con ‘Identidades’, la primera gran retrospectiva sobre su obra. Una selección de 170 fotografías realizadas en las últimas cuatro décadas que repasa el trabajo de uno de los artistas fundamentales de la fotografía documental española y que ha dedicado buena parte de su carrera a retratar los movimientos urbanos de todo corte e identidad a cuyos miembros Trillo retrata en sus propios ambientes y territorios.
La muestra, que han coproducido el CAAC y la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y que podrá visitarse en el centro hasta el 5 de julio -posteriormente visitará la sala de Exposiciones Canal Isabel II de Madrid-, rinde homenaje de alguna manera a aquellos Primeros Encuentros Fotográficos de Andalucía en su trigésimo aniversario y que, desde Málaga, dieron a conocer a una nueva hornada de jóvenes artistas de la Transición tan influenciados por la cultura audiovisual como por las modas y la música anglosajona. Corría el agosto de 1979 y Miguel Trillo fue, junto a Joan Fontcuberta, Ouka Leele, García Rodero o Pérez Siquier, el menos reconocido hasta la fecha de cuantos autores expusieron entonces.
Recorrido histórico por todas las épocas y la exposición de armas, ropas y otros objetos que se muestran en las salas del Alcázar de Toledo. El Museo se articula en torno a siete salas cronológicas y trece temáticas
La compañía Vaseline pretende anima a los habitantes de la India a que blanqueen su piel en la vida real pero también en el ciberespacio
Los sonidos están emparentados con el ritmo del 'khoomei', un estilo de canto propio de la región de Tuva, para lo cual Yamakawa debe controlar al máximo su respiración
"Mi obra no es una protesta pacifista: Lo veo más como un intento de abordar nuestra ambivalencia a la hora de ver la guerra. La despreciamos, pero de alguna manera extraña nos sentimos atraídos hacia estas máquinas"
Un asombroso taller renacentista en Madrid realiza copias perfectas de obras de arte mediante alta tecnología. Por otro lado, en el Metropolitan de Nueva York una pintura de autor desconocido ha resultado ser un velázquez
Modelos para armar, Pensar Latinoamérica desde la Colección MUSAC se inspira en 62/ Modelo para armar, la novela que Julio Cortázar publicó en 1968, uno de los proyectos más originales y ambiciosos de la literatura en lengua castellana
Teller ha desempeñado un papel fundamental en la redefinición visual de la fotografía de moda, aportando una perspectiva más realista e íntima de dicho mundo
Este lienzo, pintado en el verano de 1900 en Valencia, fue una comisión de un importante coleccionista español
"La anticipación en la adquisición de los dólares necesarios para pagar obras de arte, no sólo mediante opciones sobre divisas sino también de las adquisiciones en efectivo, ha generado a la Tenedora una pérdidas de, aproximadamente, 7 millones de euros"
Paradójicamente, el galerista nunca llamó a ese espacio por su nombre, prefería hacerlo de una forma más natural; que los artistas se sintieran 'En casa de Konrad Fischer'




















