
Fotografía. PHotoEspaña 2010 ofrece un recorrido exhaustivo por la obra del fotógrafo alemán Juergen Teller en la retrospectiva Calves & Thighs, unas 140 obras en las que el espectador no sólo tendrá la oportunidad de ver sus fotografías sino además podrá disfrutar de una amplia selección de material impreso (revistas y libros) así como de un vídeo del artista. Tras su paso por Nüremberg, la exposición llega a la Sala de exposiciones Alcalá 31 de Madrid, donde estará hasta el próximo 22 de agosto. La muestra liga, a través de más de 100 imágenes, su labor como retratista íntimo con la de fotógrafo de moda.
Teller ha desempeñado un papel fundamental en la redefinición visual de la fotografía de moda, aportando una perspectiva más realista e íntima de dicho mundo
Calves & Thighs, de acceso gratuito, está producida conjuntamente por la Comunidad de Madrid y la Kunsthalle Nürnberg/Ciudad de Nüremberg, donde pudo verse en los meses de diciembre de 2009 a febrero de este año. Juergen Teller (Erlangen, Alemania, 1964), tras abandonar el colegio, empezó a trabajar como aprendiz en un taller que fabricaba arcos para instrumentos musicales, pero una alergia le obligó a cambiar de rumbo y en 1984 comenzó a estudiar fotografía en Múnich, formación que completó en 1986. Desde entonces, vive y trabaja en Londres.
Esta exposición ha sido comisariada por Paul Wombell, escritor sobre fotografía residente en Londres. El montaje de la muestra está organizado en dos plantas. En la planta baja el visitante encontrará sus series Paradis, Luis XV, Go sees o Ed en Japón, mientras que en la primera verán una selección de retratos, una amplia muestra de las revistas y catálogos que han mostrado el trabajo de este fotógrafo, y un vídeo.

:: Fotografía de moda
Teller ha desempeñado un papel fundamental en la redefinición visual de la fotografía de moda, que con él pasó de una imagen brillante pero artificiosa e insustancial a una perspectiva más realista e íntima del mundo de la moda. La esencia central que vertebra toda la obra de Teller es el retrato, porque es, ante todo, un fotógrafo de personas. Tiene el don de lograr que sus sujetos —ya sean familiares, amigos, modelos, artistas, diseñadores, músicos u otros fotógrafos— se relajen y actúen ante la cámara, un proceso en el que a veces participa él mismo.
Esta participación implica que en algunos casos la cámara cambia de manos, porque Teller pide a menudo a otros que le hagan fotos. Se crea así la impresión de que la cámara tiene una vida propia fuera de sus manos.
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