Un equipo de investigación del Instituto Oftalmológico de Alicante ha desarrollado en español la prueba Radner Vissum, que permite evaluar la visión de cerca y la velocidad de lectura de una forma estandarizada, según informa la Plataforma SINC. Este test de lectura, que ya existía en inglés, danés, turco y alemán, permite afirmar que leemos una media de ochenta palabras por minuto y que tardamos poco más de tres segundos en leer una frase con 14 palabras.
Las pruebas utilizadas habitualmente para medir la agudeza visual de cerca se rigen por criterios dispares que afectan a la forma y al contenido de las frases utilizadas, lo que dificulta la evaluación final. El estudio, realizado por el grupo de investigación que dirige Jorge L. Alió, aparece en el último número de Journal of Cataract and Refractive Surgery.
El diseño de este nuevo test está basado en el método de Radner, homologado en español a partir de las características similares en el número y longitud de las palabras, así como en la dificultad léxica y gramatical. Las tablas de lectura tienen 24 oraciones y también son comparables en número de sílabas y de palabras (14).
“Este test mide simultáneamente la agudeza visual de cerca y la velocidad de lectura a cualquier distancia, es decir, el recorrido de lectura más cómodo para el paciente”, afirma Alió. Su diseño está basado en una escala de ajuste de la distancia que permite a los oftalmólogos traducir los valores de agudeza visual obtenidos a la distancia de lectura de referencia de cuarenta centímetros.
El estudio evalúa la habilidad de lectura de cada paciente al medir su velocidad al hacerlo, “siendo lo normal una velocidad de 80 palabras por minuto”, puntualizan los investigadores. El test fue probado en distintos grupos de pacientes con diferentes niveles culturales, a fin de obtener un ensayo comprensible independientemente de su nivel sociocultural.
Un experimento con 60 personas sin patologías oculares
El estudio evaluó a sesenta personas voluntarias que carecían de cualquier patología ocular que pudiera influir en los resultados. Los participantes, divididos en dos grupos (educación universitaria y educación primaria), obtuvieron un tiempo medio de lectura de 3,51 segundos para el primer grupo y 4,12 para el segundo, siendo la media de lectura para todas las frases de 3,81 segundos.
El trabajo puede ser utilizado en casos de cataratas, degeneración macular y ambliopía
“Como se esperaba, el tiempo de lectura fue mayor para las oraciones con las que los lectores tenían más dificultades. Así, el grupo con el menor nivel educativo cometió más errores en la lectura y su velocidad fue menor que el grupo con educación universitaria”, subrayan los autores.
El trabajo puede ser utilizado en casos de patología ocular (cataratas, degeneración macular y ambliopía), al considerarse que “una velocidad baja de lectura indica un déficit en la función visual y en la calidad de vida”. De esta manera, futuros estudios podrán utilizar este test para medir la velocidad de lectura en pacientes con implantes de lentes intraoculares multifocales (IOLs).
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