
Los astrónomos han sospechado durante mucho tiempo que los núcleos muy brillantes de ciertas galaxias de tipo espiral, como las galaxias Seyfert, son alimentados por el consumo de material por parte de agujeros negros supermasivos. Sin embargo, no se sabía con certeza cómo comienza el viaje del material hacia el agujero negro. Unas imágenes obtenidas mediante radiotelescopio han revelado un canibalismo galáctico jamás visto con anterioridad.
Una teoría muy aceptada dice que las galaxias Seyfert han sido perturbadas por encuentros cercanos con galaxias vecinas, lo que ha removido su gas y dejado más de él al alcance gravitatorio del agujero negro. Sin embargo, cuando los astrónomos observaban las galaxias Seyfert con telescopios en luz visible, sólo una pequeña fracción mostraba alguna evidencia de tal encuentro.
Los astrónomos han sospechado durante mucho tiempo que los núcleos muy brillantes de ciertas galaxias de tipo espiral, las galaxias Seyfert, son alimentados por el consumo de material por parte de agujeros negros supermasivos
Ahora, las nuevas imágenes del gas hidrógeno de las galaxias Seyfert obtenidas a partir de las señales captadas por el observatorio radioastronómico VLA, demuestran que muchas de esas galaxias en realidad sí fueron perturbadas por encuentros con galaxias vecinas; encuentros que en la mayoría de casos aún no han terminado.
El observatorio VLA ha revelado qué es lo que está sucediendo realmente en estas galaxias. Observando el gas en ellas, se ha demostrado claramente que están comiéndose a sus vecinas. Es un contraste espectacular con su aspecto en luz visible.
Un efecto del encuentro galáctico es el envío de gas y polvo hacia el agujero negro y, finalmente, la producción de energía poco antes de que el material sea tragado.
Los agujeros negros, concentraciones de materia tan densas que ni la luz puede escapar a su gravedad, residen en los núcleos de muchas galaxias. Dependiendo de la velocidad con la que “come” el agujero negro, la galaxia puede mostrar una amplia gama de actividad energética. Las galaxias Seyfert tienen la versión más suave de esta actividad, mientras que los cuásares y los blazares son centenares de veces más potentes.
Los agujeros negros, concentraciones de materia tan densas que ni la luz puede escapar a su gravedad, residen en los núcleos de muchas galaxias
Los astrónomos escogieron varias galaxias Seyfert relativamente próximas que habían sido observadas con anterioridad mediante telescopios en luz visible. Entonces, estudiaron de manera cuidadosa las galaxias Seyfert con el observatorio VLA, buscando específicamente las ondas de radio emitidas por los átomos de hidrógeno. Las imágenes del VLA demuestran que la vasta mayoría de las galaxias Seyfert fueron perturbadas por encuentros con galaxias vecinas.
En comparación, imágenes similares de galaxias inactivas captadas con el VLA mostraron que muy pocas habían sido perturbadas. Esta comparación demuestra claramente una conexión entre los encuentros galácticos cercanos y la actividad en los núcleos de galaxias impulsada por los agujeros negros.
Las estrategias de razonamiento sencillas pueden ser tan precisas como las complejas
Nueva teoría sobre cómo salmones y tortugas marinas localizan dónde nacieron
Evolución del cerebro de las termitas guerreras, y cómo éstas emplean diferentes tipos de armamentos defensivos
Una huella de pisada dejada sobre sangre o polvo puede marcar una diferencia crucial en un caso investigado por la policía
Las moléculas en los cristales líquidos tienen una cierta orientación; se las podría comparar con fósforos cuyas cabezas apuntasen todas en la misma dirección
Europa conmemora el lanzamiento del primer satélite de comunicaciones remarcando que el Plan de Recuperación del próximo año invertirá 200.000 millones en extender la banda ancha en todo el territorio comunitario
Las últimas técnicas de la congelación rápida combinadas con las técnicas de microscopio electrónico de barrido, permiten crear películas de hielo en las condiciones de frío similares a las del espacio exterior
Martí ha desvelado las claves de cómo la nanofotónica puede contribuir a hacer invisibles los objetos
El Grupo de Astropartículas, Plasmas Espaciales Y Física de Altas Energías (SPAS) de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) forma parte del Observatorio Pierre Auger, el detector de rayos cósmicos más grande del mundo, que acaba de ser inaugurado en Argentina.
El 15 de noviembre de 1974 pasará a los anales de la historia como la fecha en la que se produjo el 'bautismo espacial' español




















