
Tras muchos años en los que su nombre sonaba como ganador, el escritor español Juan Marsé ha recibido el Premio de Literatura Miguel de Cervantes 2008. Es el trigésimotercer autor que obtiene el galardón más prestigioso de las letras hispanas, denominado coloquialmente como el ‘Nobel de las letras españolas’, que se concede a un literato por el conjunto de su obra. Él mismo se ha definido en alguna ocasión como un escritor autodidacta, “un novelista catalán que escribe en castellano”.
Juan Marsé, que nace un 8 de enero de 1933 en Barcelona como Juan Faneca Roca, queda huérfano de madre en el mismo parto y es adoptado por el matrimonio Marsé. Sus primeros años transcurren entre Barcelona y dos pueblos de la provincia de Tarragona donde vivían sus abuelos, Sant Jaume dels Domenys y Arboç del Penedès.
De niño fue un mal estudiante y pasaba el tiempo entre su escuela, el Colegio del Divino Maestro, y como cualquier otro niño, jugando en la calle y descubriendo los escenarios que más tarde conformarían su particular universo literario.

A los 13 años consiguió su primer empleo como aprendiz de joyero y en los años 50 gracias a una amiga, Paulina Crusat, publicó sus primeros relatos en la revista ‘Ínsula’, dirigida por José Luis Cano. Mientras trabaja en el taller de joyería, por las tardes se saca un dinero extra en la revista de cine ‘Arcinema’, gracias a la que descubre la vida bohemia. A instancias también de Crusat, manda un cuento al Premio Sésamo y lo gana.
El autor de Rabos de lagartija no se considera un escritor reacio a los premios, pero aclara que no trabaja para ellos, puesto que “el premio está en la escritura”. Y confiesa que escribe “para evocar algunas experiencias que no he tenido y que me hubiera gustado tener” y naturalmente como búsqueda de una “determinada forma de belleza”. La experiencia de la escritura le sirve también “para recuperar un tiempo perdido en un mundo que a veces no te acaba de convencer y que te empuja a buscar un mundo alternativo”, apunta Marsé.
El escritor español Juan Marsé es el trigésimotercer autor que obtiene el Premio Cervantes, denominado como el ‘Nobel de las letras españolas’
Tras una votación en la que han quedado como finalistas la escritora catalana Ana María Matute y el dramaturgo manchego Francisco Nieva, y en la que el autor de Últimas tardes con Teresa ha resultado ganador, “por mayoría”, en una votación “muy fluida”.
El Cervantes lo ha ganado Marsé, “por su decidida vocación por la escritura, venciendo los elementos personales y su dura vida, y por su capacidad para reflejar la España de la posguerra” segun ha manifestado el presidente del jurado, José Manuel Blecua. “Por su sensibilidad para reflejar el español o castellano hablado en Cataluña, representado muy bien por los personajes de sus novelas”. “Personajes que en su forma de hablar reflejan un contacto entre lenguas”, precisó el académico.
Marsé, uno de los más populares escritores catalanes que escriben en castellano, ha comentado que no se siente bandera de una lengua ni piensa hacerlo: “Cada uno escribe en la lengua que quiere, y en todo caso defiendo mi derecho a escribir en la lengua que me dé la gana, porque la lengua es un vehículo, una manera de entender y yo no soy en absoluto nacionalista”. “Cuando me hablan de banderas, meto la mano en el bolsillo porque creo que me van a robar la cartera”, ha ironizado.

Para la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, Marsé es uno de los mayores novelistas del último medio siglo y sus novelas. Últimas tardes con Teresa, Si te dicen que caí o Teniente Bravo son imprescindibles en la gran narrativa contemporánea en español”. Asimismo, Caffarel resaltó que su “mirada crítica, a menudo cargada de ironía, ha empujado la novela española hacia el siglo XXI. No es de extrañar que los escritores jóvenes vean en él a un auténtico maestro”, indicó.
Marsé ha ganado el Cervantes, según Blecua, “por su decidida vocación por la escritura, venciendo los elementos personales y su dura vida, y por su capacidad para reflejar la España de la posguerra”
Por su parte, el poeta Juan Gelman, ganador de la pasada edición del premio y miembro del jurado, indicó “a mí me resulta muy notable que con una economía de medios y una precisión en los adjetivos que pocas veces se encuentra, la obra de Marsé refleja su preocupación por el tema del otro, vinculado a la lengua. Todo eso está muy claro en El amante bilingüe y El Embrujo de Shangai“. Marsé —prosiguió— “es un gran escritor que ha marcado a varias generaciones”. El poeta argentino hizo hincapié también en la dimensión internacional de la obra de Marsé, al subrayar que “ha contribuido a la renovación de la novela en lengua castellana, y no sólo de la española”.
El autor de Últimas tardes con Teresa está escribiendo ya una nueva novela, aunque no ha querido desvelar mucho de su contenido, por temor a “estropear el argumento al contarlo”. De esta nueva obra apenas ha revelado que “tiene que ver con las novelas que a mí gustan, como Rabos de lagartija, que transcurre una parte en los años 40 y otra en la actualidad”. Ha confesado: “Siempre me cuesta escribir un nueva novela, porque soy muy quisquilloso, pero me gusta hacerlo porque disfruto escribiendo”.

¬ De izquierda a derecha: Juan Marsé, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Ángel González y José A. Goytisolo
Marsé no duda cuando habla de sus “hijas” literarias preferidas, Si te dicen que caí y Rabos de lagartija, pero su “debilidad” es su primera novela, Encerrados con un solo juguete (1961), porque “la escribió en un momento importante de su vida, cuando vivía en París”.
Antonio Gamonenda, ganador del Cervantes 2006 y también miembro del jurado, ha destacado que en el realismo de Marsé “está presente de manera abundante la verosimilitud, pero, si sólo fuera eso, quizá Juan Marsé no tendría la categoría de escritor que se le reconoce, porque el traslado de los hechos existenciales al hecho literario en algunos casos se produce con una intensidad tan especial, que uno está tentado de pensar que le abandona el realismo”. “Creo —añadió— que, como en cualquiera de las modalidades de expresión estética, se trata simplemente de una graduación de ese realismo, que en cierto modo roza valores poéticos”.
El escritor barcelonés ha querido dedicar el premio a Paulette Goddard, la que fuera mujer de Charles Chaplin, una actriz que le gustaba mucho cuando él tenía 13 años.
Su primera novela
Durante el servicio militar en Ceuta, a los 22 años, comenzó a planear su primera novela, Encerrados con un solo juguete. La terminó en 1958, y la presentó al Premio Biblioteca Breve de Seix Barral, quedando finalista.
En los 60 y siguiendo el consejo de Jaime Gil de Biedma y Carlos Barral se fue a París; allí ejerció de ‘garçon de laboratoire’ en el Departamento de Bioquímica Celular del Institut Pasteur, tradujo guiones de películas franco-españolas y dio clases de español a Teresa, la hija del pianista Robert Casadesús, que prestaría su nombre a la más célebre de sus novelas.
Sus “hijas” literarias preferidas son Si te dicen que caí y Rabos de lagartija, pero su “debilidad” es su primera novela, Encerrados con un solo juguete
En 1962 regresa de París y publica su segunda novela, Esta cara de la luna, hoy repudiada por su autor y descolgada del catálogo de sus obras completas y comienza su relación con el PCE.
Después, retorno a Barcelona y publicación de Últimas tardes con Teresa, Premio Biblioteca Breve en 1965. Instalado en su vocación de novelista, abandonó el taller y la redacción de ‘Arcinema’ y se casó con Joaquina Hoyas. En estos años se gana la vida escribiendo publicidad, solapas para algunos libros de Editorial Planeta y diálogos cinematográficos junto a su gran amigo Juan García Hortelano. En 1970 es redactor jefe de la revista ‘Bocaccio’.
Los primeros éxitos
En los 70 publica sin excesivo éxito La oscura historia de la prima Montse, novela que descubriría las claves del universo literario que ha seguido cultivando hasta la fecha, y comienza una novela en la que se propone rescatar su infancia. Si te dicen que caí se convertirá en su otra gran obra de madurez. Censurada en España, Marsé se ve obligado a publicarla en México, donde recibirá el Premio Internacional de Novela.
Tras siete años de silencio, publicó Rabos de lagartija, novela por la que recibió el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa
En 1974, comienza a publicar en la recién estrenada revista ‘Por favor’ una columna de retratos literarios de personajes de actualidad: actrices, políticos, damas y damiselas de sociedad que tendrán un gran éxito.
A finales de los 70 realiza algunos trabajos para el cine —frecuentemente con Jaime Camino—, que el escritor define como “rigurosamente alimenticios y sin el menor interés artístico”.
Los premios
En 1978, con La muchacha de las bragas de oro gana el Premio Planeta y con él varios miles de lectores. Luego continúa alimentando su sugerente visión de la Barcelona de la posguerra con Un día volveré (1982) y Ronda del Guinardó (1984).
Ese mismo año sufre un infarto que hace necesaria una complicada intervención quirúrgica. Sin embargo, a los dos años volverá a publicar, esta vez una colección de relatos bajo el título de Teniente Bravo (1986).
La década de los 90 supuso la consagración definitiva del escritor barcelonés con la recepción de numerosos galardones literarios. En 1990 fue destacado con el premio Ateneo de Sevilla por El amante bilingüe. En 1994 El embrujo de Shanghai le valió el prestigioso Premio de la Crítica y el Aristeión, galardón que concede la Unión Europea a los dos mejores libros de creación y traducción de entre todos los publicados en sus países miembros y lenguas respectivas.
La década de los 90 supuso la consagración definitiva del escritor barcelonés con la recepción de numerosos galardones literarios
En 1997, es galardonado con el premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana y del Caribe, el más prestigioso de Latinoamérica.
Tras siete años de silencio, Marsé publicó Rabos de lagartija, novela que la crítica saludó de manera entusiasta como un regreso al mundo narrativo de la Barcelona urbana y otras obsesiones del autor. Por esta novela recibió el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa.

En 2002, Espasa publicó Cuentos Completos con todos los relatos
escritos por Marsé desde 1957, y que fueron apareciendo en las páginas
de distintas publicaciones como ‘Destino’, ‘El Urogallo’, ‘Rumbos’ o
‘La Vanguardia’.
Juan Marsé se suma a la lista del Premio Cervantes
Instituido en 1975 por el Ministerio español de Cultura, el Premio Cervantes fue concedido por vez primera al año siguiente y, según sus bases actuales, no puede ser dividido, declarado desierto o concederse a título póstumo. Estas normas se establecieron después de que en la edición de 1979 el jurado decidiera conceder el Premio ex aequo al poeta español Gerardo Diego y al autor argentino Jorge Luis Borges.
A partir de este año el Cervantes, que no había sufrido modificación en su dotación económica desde 1987, está retribuido con 125.000 euros (unos 160.000 dólares). Además, en esta edición cambió la composición del jurado para dotar de mayor presencia al mundo de las letras y las academias hispanoamericanas.
En 1975 se instituye el Premio Cervantes por el Ministerio español de Cultura, concedido por primera vez en 1976 y, según sus bases actuales, no puede ser dividido, declarado desierto o concederse a título póstumo
El jurado del Premio Cervantes 2008, presidido por José Manuel Blecua, ha estado compuesto por Óscar Acosta, representante de la Academia Hondureña de la Lengua; Ángel Gabilondo, propuesto por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas; Malena Mijares, por la Unión de Universidades de América Latina; Manuel Longares, por la directora del Instituto Cervantes; Ignacio Amestoy, por el ministro de Cultura; Antonio Rodríguez, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España; Nelson del Castillo, por la Federación Latinoamericana de Periodistas; Ruth Fine, por la Asociación Internacional de Hispanistas; y los galardonados en las ediciones de 2007, Juan Gelman; y 2006, Antonio Gamoneda. Como secretario del Premio ha actuado Rogelio Blanco Martínez, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas y como secretaria de actas, Mónica Fernández Muñoz, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas.
La candidatura de Marsé fue propuesta por varias instituciones, entre ellas por la Real Academia Española, ya que los candidatos pueden ser propuestos por las Academias de la Lengua Española, los anteriores premiados o por las instituciones que estén vinculadas a la lengua castellana.

El Premio Cervantes ha distinguido hasta ahora a dieciocho escritores españoles y dieciséis latinoamericanos. La española María Zambrano, galardonada en 1988, y la cubana Dulce María Loynaz, en 1992, son las únicas mujeres distinguidas en la historia del Premio.
La candidatura de Marsé fue propuesta por varias instituciones, entre ellas por la Real Academia Española
Los galardonados en las sucesivas convocatorias han sido: Jorge Guillén (1976), Alejo Carpentier (1977), Dámaso Alonso (1978), Gerardo Diego y Jorge Luis Borges (1979), Juan Carlos Onetti (1980), Octavio Paz (1981), Luis Rosales (1982), Rafael Alberti (1983), Ernesto Sábato (1984) y Gonzalo Torrente Ballester (1985).
El premio también ha recaído en Antonio Buero Vallejo (1986), Carlos Fuentes (1987), María Zambrano (1988), Augusto Roa Bastos (1989), Adolfo Bioy Casares (1990), Francisco Ayala (1991), Dulce María Loynaz (1992), Miguel Delibes (1993) o Mario Vargas Llosa (1994).
Más recientemente, lo han obtenido Camilo José Cela (1995), José García Nieto (1996), Guillermo Cabrera Infante (1997), José Hierro (1998), Jorge Edwards (1999), Francisco Umbral (2000), Álvaro Mutis (2001), José Jiménez Lozano (2002), Gonzalo Rojas (2003), Rafael Sánchez Ferlosio (2004), Sergio Pitol (2005), Antonio Gamoneda (2006), Juan Gelman (2007) y Juan Marsé (2008).
Marsé recibirá el próximo 23 de abril, fecha en la que murió Miguel de Cervantes, el galardón en un acto que tiene lugar en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la localidad madrileña donde nació el autor de El Quijote en 1547, de manos del rey Juan Carlos.
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