LA AVENTURA DE VIVIR
ENGAÑO MASIVO DEL IPCC
El ‘Climangate’ y la juerga de los calentólogos
Libertad Digital | Peatóm | 28·11·2009 | 06:00

Por [1] Manuel Llamas. Al hilo del temido Calentamiento Global la Cumbre Climática de Copenhague, que se celebrará a principios de diciembre, prevé, entre otras cosas, implantar nuevos impuestos sobre el CO2 a nivel mundial, cambiar el modelo productivo de las economías desarrolladas, crear un sistema redistributivo global y, si pueden, un nuevo Gobierno Mundial con competencias sobresalientes en algunas áreas. Cuesta escribirlo, cuesta leerlo y cuesta creerlo, pero es lo que ocurre. Y todo ello, bajo la falacia de que la Tierra avanza hacia un desastre climático como resultado de un supuesto calentamiento, como veremos, manipulado por los científicos.

¤ ICEBERG CALIENTE

Al hilo del temido Calentamiento Global la Cumbre Climática de Copenhague, que se celebrará a principios de diciembre, prevé, entre otras cosas, implantar nuevos impuestos sobre el CO2 a nivel mundial, cambiar el modelo productivo de las economías desarrolladas, crear un sistema redistributivo global y, si pueden, un nuevo Gobierno Mundial con competencias sobresalientes en algunas áreas. En la foto, evidencia científica de que el calentamiento global es de origen antropogénico

Uno de los más graves escándalos científicos del úlitmo siglo, el Watergate climático (Climategate) radica en la ocultación y manipulación de registros en la medición de temperaturas, en la que están implicados el GISS (Goddard Institute for Space Studies), entidad dependiente de la NASA y el CRU (Unidad de Investigación del Clima) Perteneciente a la universidad británica de East Anglia,  con el único fin de amoldar las mediciones a la hipótesis del calentamiento global de origen antropogénico (causado por el hombre). Los correos electrónicos internos de la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), desvelan hasta qué punto la cúpula calentológica vinculada al IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) ha ignorado la metodología científica con tal de que la realidad se ajuste a la hipótesis deseada del cambio climático.

Nota. Al detectar el problema del cambio climático mundial, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en 1988. Se trata de un grupo abierto a todos los Miembros de las Naciones Unidas y de la OMM. Y el citado grupo IPCC, que depende de la ONU, tiene como puntos de apoyo científicos, los trabajos del CRU y del GISS, las dos instituciones puestas en entredicho por oscurantismo, manipulación de datos y desinformación masiva.

La arbitrariedad y la necesidad de alcanzar unos resultados acordes con la “hipótesis” son los únicos factores tenidos en cuenta a la hora de seleccionar los datos a publicar, según la información que, poco a poco, va saliendo a la luz. Así, Tom Wigley, reconocía el pasado 6 de noviembre en un correo electrónico interno que “el calentamiento de la masa terrestre del planeta desde 1980 ha sido el doble que el calentamiento de los océanos”. Un dato que se debe ocultar al público, ya que confirmaría los argumentos de los escépticos. Esto es, que las sondas de medida ubicadas cerca de los núcleos urbanos reflejan una temepratura media artificialmente alta.

En este sentido, Kevin Trenberth va más allá y admite en un email del pasado octubre que “no podemos explicar la falta de calentamiento en estos momentos y no podemos permitirnos travestirlo”. Los modelos climáticos empleados indican que debería “haber aún más calentamiento, pero los datos están, sin duda, equivocados. Nuestro sistema de observación es inadecuado”. Otro miembro del CRU señala que “acabo de completar el truco de Mick (el del palo de hockey, denostado por el IPCC posteriormente) en Nature añadiendo en las temperaturas reales de cada serie para los últimos 20 años (es decir, a partir de 1981) para que Keith pueda ocultar la bajada de temperaturas”.

El intercambio de correos entre los científicos del CRU, que recoge detalladamente el blog desdelexilio, constata la manipulación de temperaturas. Wigley, el pasado septiembre: “Si se pudiera reducir la temperatura media del océano en, por ejemplo, 0,15 ºC, sería importante para la media mundial”. “He elegido deliberadamente 0,15 grados”. Sin embargo, los calentólogos no sólo han manipulado registros de medición actuales sino también pasados. Tom Crowley señalaba a un compañero en 2005 lo siguiente: “He estado intentando ilustrar de la mejor forma posible la naturaleza estable del período cálido medieval”.

Es decir, han alterado registros históricos para ocultar el aumento de temperaturas que sufrió la Tierra siglos atrás y, así, defender que el calentamiento reciente es el más intenso de los últimos 1.000 años. De hecho, Michael Mann (vinculado al IPCC) habla directamente de “contener” la temperatura del Período Cálido medieval. No obstante, Briffa señala en un email de 1999: “Sé que hay presión para presentar una agradable historia respecto al, aparentemente, calentamiento sin precedentes de los últimos mil años o más […], pero en realidad no es tan simple. Hasta el momento, no disponemos de una gran cantidad de proxies (medidas indirectas de temperatura) que sirvan y los que lo hacen (por lo menos un número significativo de proxies de los anillos de los árboles) presentan cambios inesperados en su respuesta que no coinciden con el calentamiento reciente”.

Hay más. Phil Jones, el director del hasta ahora prestigioso CRU, en un correo del año 2000: “Cuando todos nosotros (Mike, Tom y CRU) mostremos que los primeros siglos del milenio eran más fríos que el siglo XX, nos encontraremos con algunas críticas de los escépticos diciendo que estamos equivocados, porque todo el mundo sabe que el período medieval fue más cálido”. “Podemos demostrar por qué creemos que estamos en lo correcto con datos independientes de los avances de los glaciares e incluso con proxies de respuesta lenta […] Vamos a reescribir la sabiduría percibida por las personas sobre el curso de los cambios de temperatura durante el último milenio”.

Por último, una auténtica perla de Gary Funkhouser sobre las aportaciones de uno de sus colegas en 1996: “No creo que sea productivo tratar de intentar hacer con las estadísticas cronológicas más malabarismos de los que he hecho ya”.

:: Exigencia de responsabilidades

Las reacciones no se han hecho esperar. Por el lado de los escépticos, Lord Christopher Monckton, uno de los principales asesores de la ex primera ministra británica Margaret Tatcher, no ha dudado en calificar de “criminales” a la cúpula climática vinculada al IPCC. La documentación descubierta demuestra que estos científicos son los autores de un gran “fraude” a nivel mundial, ya que han manipulado los registros de temperaturas con el único objetivo de vender la tesis del alarmismo climático. “Los datos fueron modificados a fin de ocultar el descenso reciente de la temperatura” en el planeta a lo largo de los últimos años. De hecho, Monckton recuerda que en los últimos 15 años no se ha producido un calentamiento global, sino más bien un descenso de la temperatura media.

Además, estos “estafadores arrogantes”, según los califica, “se han negado durante años a revelar sus datos y programas informáticos. Ahora sabemos por qué”, añade. “Las tendencias sobre la temperatura mundial simplemente se han construido” a medida, con el objetivo de “inflar artificialmente el calentamiento natural del siglo XX”. Todo ello demuestra, según Monckton, que “no son simplemente malos científicos”, sino “delincuentes” que “han cometido sus crímenes a costa de los contribuyentes británicos y de EEUU”. “Estoy enojado, y así debe ser”, admite Monckton.

No es de extrañar si se tiene en cuenta que la Cumbre Climática de Copenhague, que se celebrará a principios de diciembre, prevé implantar nuevos impuestos sobre el CO2 a nivel mundial, cambiar el modelo productivo de las economías desarrolladas, crear un sistema redistributivo global y hasta una especie de Gobierno Mundial. Y todo ello, bajo la falacia de que la Tierra avanza hacia un desastre climático como resultado de un supuesto calentamiento manipulado por los científicos.

:: George Monbiot: “Phil Jones debe dimitir”

Pero Monckton no es el único que ha saltado a raíz del escándalo científico. El británico George Monbiot es uno de los portavoces más radicales del movimiento ecologista. Ha llegado a considerar igualmente inaceptable cruzar el Atlántico como violar a un niño y ha escrito que “cada vez que alguien muere como consecuencia de una inundación en Bangladesh habría que sacar a un ejecutivo de una compañía aérea de su despacho y ahogarlo”. Todo por la contribución de los vuelos a las emisiones de CO2 y, por tanto, de acuerdo con la teoría, con el calentamiento global.

Pues bien, incluso este alarmista considera que “parece haber pruebas de intentos de impedir que datos científicos fueran publicados e incluso de destruir material que era objeto de una petición según la ley de transparencia”. Además, “algunos de los correos sugieren esfuerzos para impedir la publicación del trabajo de los escépticos o mantenerlo fuera de los informes del IPCC”. Pese a considerar que “no tiene sentido pretender que este no es un gran golpe”, Monbiot no cree que esto signifique que la teoría es incorrecta, pero sí que “el director de la unidad, Phil Jones, debe dimitir”, y que “parte de los datos sobre los que se discute en los correos deben revisarse”.


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