Elipsis: LA AVENTURA DE VIVIR

JUZGUE USTED MISMO

El mundo en 2025. Un escenario futuro

GEES | Peatóm | 24·04·2010 | 06:00 |
|

Niebla

Por Rafael Bardají. «El 11 de septiembre de 2025, durante el sexto aniversario de la instauración del Califato bajo la autoridad del elegido nuevo califa, Osama Bin Laden, el Consejo Mundial Islámico, o Shura, realizará un llamamiento a todos sus fieles en Europa para que se alcen definitivamente contra las autoridades laicas y reemplacen las decadentes estructuras políticas del Viejo Continente con las instituciones dictadas por la ley coránica. A los infieles cristianos que quedan en suelo europeo se les conmina a la conversión al Islam y se les amenaza con la esclavitud o el exterminio en caso contrario. Los Estados Unidos, en pleno ciclo aislacionista, sólo reaccionarán con medidas de autoprotección. El Pacífico, envuelto en una miriada de conflictos menores tras la guerra Chino-Japonesa sobre Taiwán y la ruptura de China, al final de la misma, mirará el auge del Islam desde la distancia sin oponerse. El 2025 marcará el punto culminante de la jihad global.»

¿Pesadilla o realidad? Ni lo uno ni lo otro, simplemente un escenario más de los muchos que se elaboran para ayudar en la toma de decisiones. La particularidad de éste, es que no se debe a la mente visionaria de ningún individuo en particular, sino al trabajo en equipo de un grupo formado por siete analistas procedentes de distintas regiones del mundo y de procedencias intelectuales también diversas. El estudio se ha realizado por encargo de una institución privada y merece la pena ser discutido. La metodología ha sido muy sencilla. A cada uno de los expertos se les pedía la elaboración de un escenario, tal y como el que se ha descrito más arriba, los hitos que podrían conducir al mismo, las fuerzas que lo inspiraban, así como algunos factores sorpresa o de discontinuidad que podrían favorecerlo.

Son hechos hipotéticos que podrían muy bien llegar a existir de no actuar de tal manera que se tienda a evitarlos

Al mismo tiempo, a cada experto también se le pedía que construyera el escenario alternativo u opuesto. En gran medida para afianzar y destilar los puntos del principal, ya que con un escenario y su opuesto quedan claramente reveladas las debilidades y posibles contradicciones internas de cada uno de ellos. Al final de este ejercicio, un redactor, tomando los elementos comunes a los distintos escenarios, más las conclusiones de la discusión de cada uno de ellos, elaboró un escenario global. ¿Es muy radical el escenario del auge de la Jihad islámica tal y como se ha descrito arriba? Puede ser. Pero tómense los siguientes factores que podrían favorecerlo antes de adoptar un juicio final sobre el mismo:

1. La retirada de las tropas norteamericanas de Irak en el 2009, un año después de que fuera elegido un candidato demócrata como el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Irak se convierte en un nuevo Líbano, con una guerra civil estancada y la constitución de facto de dos Estados autónomos, en el Norte y en el Sur. El centro, en disputa, cae progresivamente bajo el influjo del islamismo radical;
2. Hamás controla por completo Gaza y Cisjordania tras las retiradas israelíes de ambas zonas. Su influjo crece en toda la zona, desde Siria a Jordania;
3. Cae la monarquía jordana bajo la doble presión de los sucesivos ataques de Al Qaeda en su suelo y la revuelta popular liderada por Hamás y los Hermanos Musulmanes;
4. Desestabilización del régimen baasista en Siria tras la represión de un levantamiento popular islamista inspirado por los Hermanos Musulmanes y la Jihad islámica;
5. Revolución en Arabia Saudí tras el asesinato del rey Nayef, colapso del régimen de la familia Saud y regreso de Bin Laden, quien es proclamado Emir y custodio de los santos lugares;
6. El fracaso de una operación clandestina, liderada por la CIA, para capturarle o eliminarle, moviliza la calle árabe y musulmana desde El Cairo a Yakarta;
7. El general Musarraf es sucedido por otro militar, formado en el servicio secreto pakistaní y con claras inclinaciones fundamentalistas. A los pocos meses, declarará a Pakistán como república islámica;
8. Irán, en la primavera del año 2011 detonará un ingenio nuclear y se declarará formalmente potencia atómica.

Hay muchos más elementos que se podrían citar, pero con éstos parece más que suficiente para justificar una visión ciertamente pesimista sobre el futuro que nos aguarda. Se puede decir, en todo caso, que para que todo lo de arriba suceda —o cosas similares en importancia— los astros tendrían que alinearse en una conjunción extraordinaria. Pero a juicio de los autores, son hechos hipotéticos que podrían muy bien llegar a existir de no actuar de tal manera que se tienda a evitarlos. Ése es el beneficio de construir escenarios, su capacidad evocadora.

Un conocido refrán árabe dice que “aquel que predice el futuro miente, incluso cuando acierta”. Y es verdad. Nadie puede adelantarnos qué va a ocurrir mañana o el año que viene. Y mucho menos, lo que estará pasando dentro de veinte años. Si uno mira atrás dos décadas, hasta situarnos en 1986, se dará cuenta de lo frágiles que son las predicciones.

Tanto la caída del Muro como el 11-S son hechos que marcan una clara discontinuidad, y si hay algo seguro en la Historia de la humanidad es que las sorpresas son una constante. Para mí, por tanto, el valor de los escenarios no es tanto su capacidad evocadora de futuro como lo que revela sobre las creencias y supuestos que manejamos hoy, la mayoría de las veces de manera implícita e inconsciente. Hablar del futuro es, en realidad, un ejercicio para aclararnos sobre el presente.

En ese sentido, lo importante de este ejercicio colectivo sobre el 2025 no es coincidir en que el Islam radical tendrá su Califato en tal o cual año, con tal o cual dimensión, sino que los autores creamos que esa es una tendencia que puede resultar imparable. Lo relevante no son los hechos concretos, sino la cadena de acontecimientos, las fuerzas motoras, que tienden a materializarlos. Los autores del estudio hemos coincidido en más o menos once factores que darán forma a nuestro futuro.

¤ EL ESCENARIO IDEAL

los Estados Unidos ganan rápidamente e Irak se consolida como una democracia liberal y laica; Irán renuncia a su programa nuclear; India y Pakistán firman un acuerdo de desarme nuclear; China se democratiza; el Oriente Medio se transforma en un lugar donde lo público y lo religioso se separan y reina la tolerancia; el petróleo cae a 30 dólares por barril; los Estados Unidos son aceptados como una potencia del bien y las Naciones Unidas pasan a ser, bajo su liderazgo, el gobierno mundial. Ah, y la UE vuelve a crecer, le gana la guerra al desempleo, integra a sus inmigrantes sin excepción, moderniza a Turquía y sigue expandiéndose geográficamente

1. El auge del Islam radical. En realidad el consenso iba más allá, pues la mayoría veía en el actual Islam el germen de una mayor radicalización en la medida en que los moderados se iban a ver literalmente aplastados por los extremistas. La lucha interna del Islam en la que tanto confían los intelectuales occidentales se resolvería, por tanto, muy negativamente para nuestros intereses. Es más, una vez dominada la zona, la tendencia natural del Islam radical será a extenderse y no quedarse geográficamente limitado al Oriente Medio y el subcontinente asiático. La diáspora, y muy particularmente en Europa, servirá de fermento de mayores ampliaciones de la tierra del Islam. Ahora bien, la verdadera importancia del Islam sólo pude entenderse en relación a las actitudes de los otros actores internacionales, tal y como se explica en los puntos siguientes;

2. La resaca americana. Los Estados Unidos seguirán siendo la principal potencia mundial sin lugar a dudas, pero la mala experiencia en Irak, así como su incapacidad para aunar apoyos diplomáticos suficientes como para poder lidiar con sucesivas crisis -desde Irán a Taiwán- alimentará con toda probabilidad la tendencia a un nuevo aislacionismo. Siguiendo la estela israelí, el pueblo americano preferirá “desengancharse” del mundo, proteger sus fronteras y sólo actuar cuando sus intereses vitales se vean atacados directamente. Que esta actitud desemboque en un mundo multipolar, está por ver, dada la fragilidad de los otros posibles actores. Es más plausible una etapa postpolar o apolar, de la que sin duda se beneficiarán todas las fuerzas antioccidentales y antidemocráticas, sobre todo las islamistas. Incluso si Norteamérica volviera a sufrir un atentado de naturaleza catastrófica y tuviera que reaccionar al mismo, el debate sobre los límites a su poder y su capacidad de actuación a escala global, permite pensar que no alteraría más que muy limitadamente su tentación a la introspección.

3. Europa en crisis interminable. La posibilidad de que los europeos recuperen el vigor económico, relancen su integración política y se conviertan en un actor a escala mundial, parece remota. De hecho, todo apunta a que de aquí al 2025, en ausencia de sorpresas, lo contrario será más probable. El continente entrará en una fase de relativo declive económico y se verá sujeto a profundos movimientos sociales producto, sobre todo, de dos factores: la realidad demográfica de una población nativa que disminuye a la vez que envejece progresivamente y una inmigración no sólo mayor numéricamente hablando, sino más radical y nada deseosa de ser integrada en nuestro sistema de valores. La juventud islamista radical se convertirá en el rasgo definitorio de la identidad y actitudes de la inmigración musulmana en Europa. Entre la xenofobia y el intento de acomodo, los europeos mayoritariamente tenderán a esto último. Para colmo de males, Europa seguirá distanciándose de los Estados Unidos, primero como fruto de sus discrepancias más profundas, pero también por la deriva aislacionista americana. Instituciones que en su día fueron la expresión de las relaciones transatlánticas, entrarán en un a fase de aletargamiento, como la OTAN, y el mercado atlántico tenderá a encogerse en su volumen.

4. Los fantasmas de la proliferación. El régimen de no-proliferación ha quedado caduco y sobrepasado por los acontecimientos y no tiene ningún viso de poder volver a ponerse en pie. El factor más relevante en el relanzamiento de una carrera proliferadota es el desarrollo y posesión de la bomba atómica por Irán, acontecimiento inevitable allá por los años 2011-2013. Esto no sólo abre una urgencia para que otros Estados vecinos consigan también su bomba, como Egipto y Arabia Saudí, sino que obligará a Israel a adoptar una nueva estrategia nuclear. Por otra parte, es más que posible que estos nuevos arsenales no caigan bajo la doctrina de la disuasión clásica, sino que estén orientados a su uso. El hecho de que los nuevos Estados nucleares no puedan desarrollar numerosas cabezas de guerra presiona, aún más, en la dirección de su usabilidad al menor riesgo. El escenario en Oriente Medio se vuelve, por tanto, altamente volátil y explosivo y no puede descartarse que llegue a producirse un intercambio nuclear de desastrosas consecuencias. Por otra parte, si Pakistán cayera en manos islamistas, no sólo habría un acceso shií a la bomba, sino también suní radical. La dinámica que podría abrirse en el seno del Islam es impredecible. Como también lo es la posibilidad de que India considerase inaceptable un Pakistán islamista y en una crisis se produjeran lanzamientos nucleares devastadores para ambos países. Finalmente, aunque nada de esto llegue a suceder, la proliferación horizontal haría mucho más fácil que grupos terroristas se hicieran con un ingenio atómico y que lo utilizaran contra América, Rusia o incluso Europa, como vehículo para una mayor intimidación.

5. El riesgo energético. Es altamente probable que el precio del crudo continúe en ascenso, aunque sólo sea como juego económico de la oferta y una creciente demanda y la inseguridad de las vías de suministro. La energía se empleará como arma, aunque se buscarán alternativas para disminuir la dependencia del petróleo. Ahora bien, si se produjera un salto científico-técnico en este terreno, países como Rusia y todo el Oriente Medio caerían en una severa crisis. La consecuencia más probable en la zona del Golfo sería el auge del radicalismo islamista.

6. La caja China. China es percibida generalmente como una potencia emergente que en algún momento se convertirá en un reto para los Estados Unidos. Curiosamente, para todos los involucrados, en el escenario 2025 China sufre de grandes tensiones internas, étnicas, de recursos, regionales, demográficas, urbanas versus rurales, que hacen previsible un estallido interno. Sólo una gestión inteligente de sus líderes comunistas podría impedir esto. Ninguno veíamos claro una evolución hacia la liberalización y la democracia, al contrario. La paradoja estribaría en que China seguiría ascendiendo en su papel en el mundo -muy particularmente en algunas regiones, como Iberoamérica- hasta llegar al punto de su propia ruptura, que podría tomar una forma violenta atacando a Taiwán, por ejemplo, o simplemente como colapso del régimen.

7. El avispero asiático. Asia será importante aunque sólo sea porque puede ser una caja de continuos conflictos. Nadie duda de la creciente importancia de la India, ni de la creciente visibilidad de China en la zona. El equilibrio frente a los grandes será progresivamente difícil de asegurar, máxime si potencias extranjeras, como Norteamérica, se sienten paulatinamente distanciadas de la región. Es muy posible que se busquen nuevas alianzas y que naciones como Japón persigan una política de independencia estratégica, incluyendo el arma nuclear. Corea, unificada o no, será un actor oscilante entre una inclinación prooccidental y una vertiente puramente asiática.

8. El nuevo mapa institucional. El auge de nuevas relaciones de seguridad en Asia coincidirá con el declive del esquema centrado en las relaciones atlánticas y en la OTAN. Nuevas geografías institucionales tenderán a surgir, aunque no está claro con qué límites ni alcance. Está por ver que los Estados Unidos logren cimentar un partenariado estable con la India, Australia y Japón. En el sentido opuesto, es probable que alianzas específicas y temporales puedan surgir para contrapesar a los Estados Unidos en diversos frentes. En el energético, entre Rusia y China, así como entre diversos países latinoamericanos e Irán y China, por ejemplo.

9. Naciones en crisis. Ya se han mencionado dos casos, el de un Pakistán cayendo en manos del islamismo radical y el de una China en plena implosión. No cabe descartar el colapso del régimen en Arabia Saudí y Jordania. Y en lo más próximo, un nacionalismo existencialista en Europa puede llegar a amenazar a varios actores, incluida, sin lugar a dudas, a nuestra propia España.

10. El agujero negro de América Latina. Para América Latina las expectativas compartidas son todas muy pesimistas. Por un lado, cuando los países pueden ir bien, como el caso de Brasil, todo evoluciona en dirección opuesta a las corrientes atlánticas y metropolitanas, más evolucionadas y democráticas; cuando van mal, como Venezuela y Bolivia, el populismo y el indigenismo rampante pueden conducir a la búsqueda de extraños ejes con los que consolidar su antioccidentalismo. En todo caso, el futuro económico de la región es negro. La tentación del nacionalismo y la autarquía, acelerada por el espejismo de las ganancias del precio del crudo, llevará a una profunda crisis a toda la región.

11. Las dudas de la globalización. Hasta ahora las mayores críticas a la globalización apuntaban a la desigual distribución de riquezas que ha generado, a pesar de que el mundo en su conjunto, y estadísticamente, haya crecido y mejorado. Las dudas a partir de ahora estriban en si la actual dinámica se verá fatalmente afectada por los posibles cambios en la distribución del poder a escala internacional. Si se produce el auge del Islam radical eso contribuirá a un empobrecimiento comercial allá por donde extienda su manto; si Norteamérica sueña con poder aislarse del mundo, las barreras económicas aumentarán, dañando a la liberalización mundial; el proteccionismo en Europa hará otro tanto. El resultado no puede ser otro que una crisis relativa de la economía mundial que afectará muy desigualmente las distintas regiones del Globo. Otros elementos, como el auge del terrorismo global también contribuirán a frenar la dinámica de la globalización.

Como puede deducirse, hay motivos para ser pesimistas. La buena noticia es que todos los problemas mencionados hasta ahora podrían abordarse con visos de llegar a solventarse si se aplicaran las medidas apropiadas. El factor tiempo sí que cuenta, y la acumulación de pasividades o errores juega en nuestra contra. Claro que, si prefiere, siempre queda una opción más fácil. En lugar de elegir el escenario que hemos diseñado, escoger su alternativa, que resulta mucho más rosa y tranquilizadora. Sólo tendrían que ocurrir cosas como ésta: los Estados Unidos ganan rápidamente e Irak se consolida como una democracia liberal y laica; Irán renuncia a su programa nuclear; India y Pakistán firman un acuerdo de desarme nuclear; China se democratiza; el Oriente Medio se transforma en un lugar donde lo público y lo religioso se separan y reina la tolerancia; el petróleo cae a 30 dólares por barril; los Estados Unidos son aceptados como una potencia del bien y las Naciones Unidas pasan a ser, bajo su liderazgo, el gobierno mundial. Ah, y la UE vuelve a crecer, le gana la guerra al desempleo, integra a sus inmigrantes sin excepción, moderniza a Turquía y sigue expandiéndose geográficamente.

Para consumo interno podemos añadir que la población rechaza en la primera ocasión que puede el desastre del Gobierno Zapatero, vuelve el PP al poder, se relanza la reforma económica, se derrota a los nacionalismos y se recupera para Europa la idea atlántica. De usted, lector, depende creer qué es más fácil que ocurra. Nosotros, el equipo del proyecto futuro 2025, ya nos lo hemos imaginado, aunque no nos guste.

Compártelo
Nota. Debes estar registrado en estos servicios para poder anotar el contenido.


Una democracia queda prisionera del cientismo (o racionalismo constructivista) cuando las instituciones son incapaces de frenar a los grupos de dirigentes radicales que intentan imponer la refundación de la sociedad por medio del derecho positivo

Brewer asegura que no le dolerán prendas en recurrir a la Corte Suprema si Obama finalmente toma la dirección que considera equivocada

«La organización de la ONU efectúa una invasión cultural de las mentes de los niños palestinos para desgarrar y dispersar sus creencias a través del perdón, la coexistencia y el olvido de su pasado»

No es verdad que en Colombia haya que buscar la reconciliación para acabar con la violencia de las FARC; acabar con las FARC es la única forma de conseguir la reconciliación

McChrystal ha aguantado medio año y al final la tensión ha estallado. El discurso de Obama se resquebraja. Se hacen públicas las diferencias en el seno de su equipo y la solución al relevo forzado suena a huida hacia adelante

La UE y el FMI nos imponen un ajuste económico y una tutuela efectiva (Protectorado) a cambio de una garantía de financiación

No crean riqueza, al revés, la absorben y degluten en su propio beneficio y para el beneficio de una pocos. Unos y otros, Cajas y Banca, son incapaces de cumplir con el rol social al que Jean Claude Trichet se refería

La era del Estado Totalitario había nacido a la sombre del idealismo de unos políticos que pensaron que con una regla, unos mapas y voluntad se podía encontrar el Paraíso en la Tierra

Lejos de crear un marco de relaciones libres entre todos los europeos con el que poder desplazarse y comerciar en paz, la evolución institucional ha convertido lo que podría haber sido una buena idea en un Leviatán temible que se cierne sobre más de quinientos millones de almas

LO ÚNICO CONSTANTE ES EL CAMBIO

La crisis como periodo de ruptura

Peatóm | 24·07·2010
06:00 horas

Quiebra de la cadena de valor. Las crisis generan shock disruptivos

DISTINTAS ALTERNATIVAS

¿Está justificada la sanidad pública?

Peatóm | 17·07·2010
06:00 horas

Estetoscopio

EL REBAÑO DE LOS POLÍTICOS

El gobierno global experimenta con España

Peatóm | 10·07·2010
Instituto Juan de Mariana · 06:00 horas

Rebaño

LA CAÍDA DEL ÉXITO

¡El sistema educativo funciona!

Peatóm | 3·07·2010
Instituto Juan de Mariana · 06:00 horas

ENTRE OTRAS, LA DE MIKONOS

Grecia pone a la venta sus 6.000 islas

Peatóm | 26·06·2010
06:00 horas

Islas Griegas

AZNAR EN EL 'THE TIMES'

“Si Israel se cae, caemos todos”

Peatóm | 19·06·2010
Libertad Digital · 00:00 horas

Viñeta sobre el Arca de Noé

LOS DOS GRANDES ÉXITOS DE ZAPATERO

“La promoción del padel y la lucha contra el calentamiento global”

Peatóm | 12·06·2010
Instituto Juan de Mariana · 06:00 horas

Júpiter y Tetis, de Jean Ingres (1811)

CIUDADANOS, LEGITIMIDAD Y ESTADO

La seguridad, el gran monopolio estatal

Peatóm | 5·06·2010
Instituto Juan de Mariana · 06:00 horas

Seguridad. ¿En régimen de monopolio o de libre competencia?

TRIBUTOS PECHOS

Juan de Mariana y los impuestos

Peatóm | 29·05·2010
Instituto Juan de Mariana · 06:00 horas

Impuesto

PREMIO LIBERTAD

Solventando la deuda con Margaret Tatcher

Peatóm | 15·05·2010
06:00 horas

Margaret Tatcher. Premio Anual de la Libertad de la Fundación FAES (Primera Ministra británica entre 1979 y 1990)