![]() Laura Gallego, escritora española de literatura fantástica que triunfó con Memorias de Idhún, ha afirmado que el género necesita romper sus fronteras, tradicionalmente ancladas en el “modelo Tolkien”. “Encuentro fantasía en todas partes, en libros en los que uno no pensaría encontrarla: en Shakespeare, en Kafka…”, narró la autora, que vendió más de 750.000 ejemplares de la trilogía de Idhún y ha visto su obra (más de 20 títulos) traducida a varios idiomas. Gallego (Valencia, 1977) habló durante su paso por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), en México, la mayor cita editorial hispana, donde presenta sus títulos La emperatriz de los etéreos y Dos velas para el diablo. Sus primeros escritos, reconoció, seguían el modelo de fantasía épica iniciado por J.R.R. Tolkien en El señor de los anillos y continuado por Margaret Weis y Tracy Hickman con la exitosa saga Dragonlance, repleto de elfos, magos, enanos y dragones. Tras encontrar su propia voz fantástica —su imaginación inagotable la lleva a universos distintos casi en cada libro— y buscar con avidez textos fantásticos que la sorprendan, Gallego aspira a renovar el género huyendo de los clichés. Sus primeros escritos, reconoció, seguían el modelo de fantasía épica iniciado por J.R.R. Tolkien y continuado por Margaret Weis y Tracy Hickman En su literatura, el amor tiene siempre un peso importante, algo que al principio se le echaba en cara y que ahora es una de sus bazas para ir por caminos menos trillados. “El miedo que tengo es que la gente siga ahora el modelo de (George R.R.) Martin y piense que sólo se puede escribir fantasía sucia, aunque es una serie que me gusta”, dijo la escritora, en referencia al canon creado por el estadounidense Martin en su larga saga Canción de hielo y fuego. La prosa de Martin tiene un marcado corte realista, sin piedad para sus personajes, dejando el destino de los medievales Siete Reinos a merced de incestuosas pasiones, conspiraciones palaciegas y luchas fratricidas por el poder, y escondiendo la magia. Gallego afirmó también que la literatura fantástica experimentará pronto un auge de lectores en los países latinos, donde, a diferencia de lo que ocurre en el mundo anglosajón, es considerada un género menor. “Los niños que crecieron leyendo La historia interminable y El Señor de los Anillos son ya adultos y están empezando a producir su propia literatura fantástica”, apuntó. Por ahora, los autores españoles del género se enfocan en su mayoría al público juvenil, pero también hay quienes escriben para adultos, matizó Gallego en referencia a Javier Negrete —Dioses del olimpo— y Gabriel García Oro —Minotauro—. La autora escribe ahora Alas negras, secuela de Alas de fuego, historia que gira en torno a un ángel guerrero traicionado y aprisionado por su protegida. “Siempre me echaban en cara que tenía un final muy abierto, así que he escrito una segunda parte, espero publicarla en primavera”, reveló. |
¬ Ilustración del libro, La emperatriz de los etéreos
Para Gallego, su mundo siempre será Idhún. No obstante, descartó continuar con él por el momento, ya que no quiere saturarse y empezar a odiarlo, a pesar de las repetidas peticiones de los fans, con quienes mantiene estrecho contacto a través de Internet. Sobre el continuo reclamo de llevar la trilogía al cine, la autora mantiene su “no” rotundo y ya rechazó la oferta de una productora española. “Si Memorias de Idhun merece una película, tiene que ser porque se ha convertido en un clásico y no solamente porque es un libro de éxito”, dijo Gallego, prometiendo pensárselo “en 50 años”. “Si yo me he tomado el esfuerzo de escribir casi 2.000 páginas de historia, no me va a sentar bien verla reducida a 120, aunque fuese una trilogía”, agregó, recordando con “horror” la adaptación de otro superventas de la literatura fantástica juvenil, Eragon. |
URL Peatom: http://www.peatom.info
URL de este artículo: http://www.peatom.info/3y3/libros/115366/explorando-los-limites-de-la-fantasia/