
Los creadores foráneos, Ion Fiz, Miriam Ocáriz y David Delfín, presentaron en Burgos sus colecciones para la temporada primavera-verano 2009. Los bilbaínos Fiz y Ocáriz y el malagueño David Delfín debutaron en la pasarela castellano y leonesa con la intención de mostrar su concepto de moda y vanguardia en el certamen burgalés.
Un colorido paisaje
Ion Fiz, como en cada una de sus colecciones, arranca de un tema central para construir un conjunto narrativo. En ‘CoolMountain’ construye una linealidad a través del paisaje que se divisa desde una montaña, donde se mezclan los colores, texturas y contornos. Parte de un entorno natural para vestir a una mujer moderna, avanzada y, sobre todo, femenina. Para la mañana, este creador elige los tonos beiges y crema, los estampados tipo ‘print’ floral que engaman con verdes, turquesa, malvas, toffee y marrones chocolate para la tarde. Los crudos combinados con negro son su apuesta para las noches de estío.

Las formas de las prendas también varían dependiendo del momento del día. Así, durante la mañana las faldas ‘bombón’ con volumen en las caderas y entalladas en el bajo se combinan con otras piezas en gasa más volátiles y ligeras; se marca la cintura y los escotes son pronunciados.
La colección de Ion Fiz parte de un entono natural para vestir a una mujer moderna, avanzada y, sobre todo, femenina
Los vestidos tienen formato abullonado con escotes en forma de óvalo y manga japonesa al codo, mientras que los abrigos y chaquetas arman sus hombros, para las tardes. Y con la llegada de la noche, los vestidos trapecio y los abrigos ‘huecos’ se alternan con prendas de gasa, pantalones pijama en seda y trajes de inspiración smoking.
En cuanto a los materiales, los naturales dominan en esta colección; sedas de diferente tipo, mikado, crepés, gasas y satenes, algodones, organdí, organza y plumetti. “Siempre respetando al máximo el medio ambiente”, subrayó Fiz. Su colección tiene, sobre todo, influencias chinescas e hindúes.
Naturalidad y sofisticación
Miriam Ocáriz, también diseñadora invitada en esta edición, trajo a este certamen una muestra en la que apostó por la naturalidad y la sofisticación. En su colección hubo mucho color con bastante contraste de flores, de amarillo con rosa, pero mezclado con cuadros muy masculino. “Siempre me gusta mezclar contrastes muy femeninos con masculinos”, reconoció.

Por otra parte, presentó una serie de vestidos de punto de viscosa con mucha caída y un aspecto muy líquido, sutil y sugerente en colores mucho más neutros como grises fibra y rosas palo que dieron una sensación “muy femenina, sugerente pero no evidente”, dijo. Trabajar con sus ideas, con juegos de contrastes, con equilibrios entre lo masculino y femenino, lo agresivo, lo delicado o lo informal. Así puede definirse su colección.
Miriam Ocariz presentó una serie de vestidos de punto de viscosa con mucha caída con un aspecto muy líquido, sutil y sugerente en colores mucho más neutros como grises fibra y rosas palo
En definitiva, una colección muy fresca y dinámica, pero a la vez muy elaborada. Destacan las mangas superpuestas, sobre todo, en los vestidos, así como el trabajo del punto y el estampado elementos clave en sus colecciones. Con la superposición de tejidos, la diseñadora jugó con los volúmenes para marcar con naturalidad la silueta de la mujer.
David Delfín
La línea de ropa del modisto, presentada bajo el título de ‘Diastema’, también se vio salpicada por esta escenografía
Finalmente, David Delfín, una figura consolidada en el panorama de la moda nacional, presentó sus propuestas en un ambiente tenebroso, donde los modelos aparecían pálidos con tubos de oxígeno conectados a su nariz, y en el que el sonido ambiente simulaba las planchas de una reanimación cardiovascular y de un corazón latiendo aceleradamente.

La línea de ropa del modisto, presentada bajo el título de ‘Diastema’, también se vio salpicada por esta escenografía. Trajes de enfermo de hospital, camisones de trabajo de médicos y vestidos y pantalones con tonalidades en negro profundo se dejaron entrever entre las propuestas más interesantes. “La colección tiene que ver con las separaciones a nivel emocional y físico”, explicó.
Así, aparecieron en la escenografía algunos cuchillos. Además de la preponderancia de colores oscuros, el diseñador también lanzó tonalidades más claras, en marrón y rosa, para vestir al hombre con chaqueta y pantalón, camisetas ajustadas e incluso ropa interior y a la mujer con faldas y minifaldas de una sola pieza.
En cuanto a los tejidos, Delfín utilizó, sobre todo, el algodón y la seda, aunque también se apreciaron prendas elaboradas con poliéster.

Una de las novedades de su colección fue la incorporación de muchos plisados, algo inusual en el madrileño, ya que es la primera vez que lo hace. Otra de las características de Delfín es que sus prendas las lucen en las pasarelas sus propios modelos, entre ellos, el burgalés Iñigo Gutiérrez. La ‘popular’ modelo Almudena Fernández fue quien lució los principales trajes de los creadores en la Pasarela de la Moda de Castilla y León.




















