
Desde sus modestos comienzos, en el turbulento año 1996, la Semana de la Moda de Belgrado se ha ido desarrollando hasta llegar a ser el evento de moda más significativos de los Balcanes, en lo que a calidad artística e importancia económica se refiere.
La Semana de la Moda de Belgrado tiene lugar dos veces al año, a mediados del mes de abril y a finales del mes de octubre. Durante estos 12 años ha contado con la participación de importantes diseñadores y marcas de moda nacionales que han permitido dar oportunidades a los nuevos talentos y los estudiantes de la Facultad de Artes Aplicadas.
Del 22 al 29 de Octubre tuvo lugar la XXIV edición en la que se han realizado más de 29 desfiles en los que se presentaron colecciones de vanguardistas diseñadores serbios, conocidas marcas comerciales de los países balcánicos y grandes marcas internacionales como Hugo Boss, Bugatti y Pull and Bear.
Lo más destacado en esta pasarela de Belgrado son los jóvenes diseñadores serbios, creativos y originales.
Dejan Despotovic presentó una estética vanguardista que fusionaba el estilo neogótico con el existencialismo, con contrastes de volúmenes y predominio del negro. Marco Mitanovski propuso una colección en cuero negro para una mujer sensual, misteriosa y agresiva, inspirada en Lady MacBeth, con golas, plisados y corsets decorados con pedrería.

Ana Sekularac, licenciada por el Instituto Marangoni de Milán y que actualmente trabaja en Londres, presentó una colección muy femenina, de vestidos ajustados y sugerentes, un estilo que le ha hecho convertirse en una de las diseñadoras favoritas de Victoria Beckham, Emilia Fox y Camilla Rutherford.
No obstante, los triunfadores de la pasarela fueron sus diseñadores consagrados, como Bata Spasojevic, graduado en diseño en 1999, que presentó propuestas en ante, denim, algodón y tejidos tecnológicos.
Alexandar Protich, que desfila también en Lisboa, exhibió una colección muy femenina con sorprendentes contrastes entre el cuero y el georgette, en tonos negros, grises y beige.

Slobodan Mihajlovich, licenciado por la prestigiosa Escuela de Amberes y que trabaja actualmente para Roberto Cavalli, sorprendió con creaciones muy femeninas, en raso negro y chocolate, rojo profundo y verde botella. Excelentes sus trabajos en patchwork multicolor para vestidos ligeros y sugerentes.
Peda Neric optó por una estética original, femenina y muy propicia para ser vestida, con abrigos voluminosos en tweed en azul y fucsia y propuestas para la noche en seda plisada de color champagne y vestidos negros con flecos.
La gran dama del diseño en Serbia, Doda Komad, profesora en la Escuela de Diseño en Belgrado, mostró una original colección en la que lanas, tules, terciopelos y rasos contrastaban en volúmenes presentando una estética sugerente, cargada de poesía.
La diseñadora Dragana Ognjenovic se encargó de cerrar la BFW, que ha sido admitida en la ‘Global Fashion Association’, con sede en Nueva York. Se reconoce así la gran labor de este escaparate de la moda que ha sabido hacerse un hueco en medio de la convulsa sociedad serbia.





















