
Por Borja Crespo · Ideal. La dulce protagonista de ‘Amelie’, Audrey Tautou, protagoniza ‘Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel’, un biopic sobre la famosa modista cuyo guión parte del libro ‘L’irrégulière ou mon itinéraire Chanel’, de Edmonde Charles-Roux. La película resume la vida de Gabrielle ‘Coco’ Chanel, centrándose en los años de aprendizaje de la diseñadora, cómo se convierte en la legendaria artista que encarnó a la mujer moderna, un símbolo intemporal de éxito, libertad y estilo, partiendo de una familia modesta. Autodidacta, dotada de una personalidad excepcional, creativa y testaruda, era una rebelde que rechazó las opresivas convenciones de su época y decidió expresarse a través de sus creaciones.
Autodidacta, dotada de una personalidad excepcional, creativa y testaruda, era una rebelde que rechazó las opresivas convenciones de su época
«Me sorprendió su vida, una existencia digna de una novela», cuenta Tatou, que encarna a un personaje más controvertido de lo habitual en su carrera. «Ella ocultaba mucho acerca de su propia realidad, su fragilidad, su soledad, sus verdaderos sentimientos. Leí todo lo que pude, vi fotografías y entrevistas en televisión… pero he pretendido sugerir actitudes físicas más que imitar su propia manera de actuar y comportarse. Me interesaba centrarme en su dureza y en su carácter». Tras este filme y un spot para Chanel, rodado bajo las órdenes de Jean-Pierre Jeunet, que la lanzó al estrellato con ‘Amelie’, la actriz francesa está inevitablemente ligada a una marca que es sinónimo de lujo.
:: Sin prejuicios
Cualquier mujer que quiera trazar su propio destino puede identificarse con los primeros años de Chanel, una joven sin estudios, que soñaba con descubrir el mundo mientras agudizaba sus diferencias e ignoraba el extraordinario destino que le esperaba
La casa Chanel y el diseñador alemán Karl Lagerfeld, sustancial colaborador de la firma, permitieron el acceso a sus archivos y colecciones para llevar a buen puerto el proyecto. A Tautou no le asustó aceptar la labor de interpretar a una mujer de carácter con algunos episodios oscuros en su agitada existencia. «Cuando acepto algún proyecto no juzgo al personaje», señala al respecto. «Hay aspectos que hacen que esta sea una buena película: la ambigüedad de su personalidad, los lados más oscuros y sus paradojas son lo realmente atractivo desde el punto de vista cinematográfico; de hecho, es lo que la hace tan excepcional».
Cualquier mujer que quiera trazar su propio destino puede identificarse con los primeros años de Chanel, una joven sin estudios, que soñaba con descubrir el mundo mientras agudizaba sus diferencias e ignoraba el extraordinario destino que le esperaba. «Eso hace que sea una película llena de modernidad, y ésa es la razón por la cual no dudé ni un solo segundo cuando me ofrecieron el papel», sentencia la protagonista de un filme que se decanta por el drama.
:: Costurera, cabaretera y libre
Nacida Gabrielle Bonheur (1883-1971), Coco Chanel revolucionó el mundo de la moda con sus personales propuestas, creando un imperio que todavía marca tendencia. Hija de una familia modesta, más bien pobre, supo luchar contra los elementos y sobrevivir en su infancia, a pesar de ser abandonada por su padre al fallecer su madre. Aprendió a coser en un orfanato, creció y se metió a cabaretera, antes de llamar la atención con sus ideas. Su brillante personalidad, hiperactiva y orgullosa, marcada por la soledad, alimentaron una leyenda esculpida por la fama, el amor y sus creaciones. De espíritu libertario, se codeó con grandes artistas de la época y aprovechó sus encantos para conseguir que enamorados mecenas le ayudasen a cumplir el sueño de destacar como diseñadora de ropa y complementos. Ahí está, sin ir más lejos, el perfume Chanel número 5.
:: Encuentros que deciden un destino
Coco siempre admitió que Boy Chapel había sido su gran amor. Él, prometido con otra, la convirtió en su amante fija. Le proporcionó el dinero para montar su primera tienda de sombreros en París y, sobre todo, le dio la confianza en ella misma que entonces le faltaba. Chapel (que murió joven en un accidente de coche) asumió una tutoría estética y ética en una mujer en busca de sí misma. En sus memorias la propia Chanel resume el legado de aquel hombre en una frase perfecta para lo que ella significó: “Él admiraba lo bello y detestaba lo bonito”. “Fue uno de esos encuentros que deciden un destino”, afirma Audrey Tautou, la actriz de Amélie, que quizá es más bonita que bella con su gorra, su pantalón remangado y sus zapatos de cordones.



















