Los vehículos eléctricos no son una solución definitiva para evitar la contaminación y el calentamiento global, ya que la energía que consumen, de momento, no sabemos producirla en grandes cantidades sin contaminar. Pero sí que lo haríamos algo menos y sin producirse en el centro de las ciudades.
Estos vehículos no sólo no emiten contaminación a la atmósfera, además no producen residuos altamente contaminantes como el aceite o el refrigerante de los motores de combustión. Las baterías que habría que cambiar cada tres años, si usamos el coche a diario, también hay que deshacerse de ellas, pero tanto las de plomo como las de litio se pueden reciclar.
Estos vehículos necesitan mucho menos mantenimiento que los convencionales, prácticamente se reduce al cambio de neumáticos. Los frenos, con los regeneradores de energía en las frenadas, también durarían más tiempo, aunque es posible que los regeneradores eléctricos en breve sustituyan a los frenos tradicionales (los camiones usan frenos eléctricos desde hace años).
Supongo que no será difícil cambiar las baterías de un eléctrico por una pila de hidrógeno, ya que la estructura y modo de propulsión del vehículo es la misma. Dar este cambio no supondrá ningún trauma para la industria automovilística.
Ir a trabajar a diario en coche por uno o dos euros o pasar a hacer una revisión anual de seguridad a nuestro coche, tiene que ser ciertamente gratificante a la par que saludable
En plena crisis económica, los fabricantes de automóviles, por fin, presentan proyectos de vehículos totalmente eléctricos. Proyectos que ya presentaron numerosas empresas hace años e, inexplicablemente, ninguno prosperó. Habrán visto las orejas al lobo, o es que ya tocaba (creo que al lobo le van a ver algo más que las orejas). Estamos usando el mismo sistema de propulsión —motor de combustión interna— desde hace más de cien años.
Nada de híbridos de electricidad y gasolina, el Smart fortwo EV (electric vehicle) lleva ya varios meses de pruebas en Londres en una edición limitada de 100 Smarts eléctricos. A partir de 2010 se podrá comenzar la fabricación en serie de este Smart eléctrico. Su batería de Ion-litio entregará una potencia de 41 CV, alcanzando los 120 km/h con una aceleración similar a la del Smart de gasolina. Recargable en menos de ocho horas, la batería del Smart fortwo EV tendrá una autonomía de 110 km, suficiente para usar este urbano durante el día y dejarlo cargando por la noche.
Deberíamos ser capaces de eliminar humos y ruidos de nuestras ciudades, medios no nos faltan y salud nunca sobra
El grupo BMW acaba de dar a conocer el Mini E, un coche totalmente eléctrico y con cero emisiones que será una de las grandes novedades en el Salón del Automóvil de Los Ángeles (mediados de Noviembre). Este proyecto, que será llevado a la producción en serie a finales de 2009, ya ha comenzado con las pruebas preliminares. Tras probar 500 Mini eléctricos por los Estados de Nueva York y Nueva Jersey, se estudia si circularán por Europa.
El motor eléctrico entrega una potencia máxima de 104 CV con un par de 220 Nm, cifras más que suficientes para un utilitario destinado a la ciudad. Así, alcanza los 152 km/h de velocidad máxima —si bien está electrónicamente limitada— y acelera de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos. Se alimenta de baterías de ión-litio, que le proporcionan hasta 245 km de autonomía. La recarga completa del acumulador significa un consumo máximo de 28 kW/h provenientes de la red eléctrica doméstica. Por lo tanto, 1 kW/h es suficiente para recorrer una distancia de 5,4 millas (8,7 kilómetros). Esto significa que el Mini E no solamente ofrece la ventaja de una conducción limpia, sino que también tiene claras ventajas económicas en comparación con un coche dotado de un motor de combustión convencional.
Cleanova II es un vehículo eléctrico de altas prestaciones con batería Ion Litio basado en la carrocería de la furgoneta mixta Kangoo de Renault. Integra un cargador de 6 kW que permite recargar la batería sobre una toma normal (16 A o 32 A). Basta entre 4 a 8 horas para recargarlo. Dispone de un sistema de recarga rápida que en 30 minutos puede dejar al 50 % la carga de la batería. Cuando el conductor retira el pie del acelerador o frena la energía de desaceleración es recuperada para recargar la batería. El Cleanova II resulta más económico que un vehículo con motor térmico a partir de los 10.000 km/año.
SVE (Cleanova está integrada en la sociedad de vehículos eléctricos) ha tomado como base para su proyecto las tecnologías de baterías de Li-Ion. Tres tecnologías forman actualmente parte del sistema Cleanova®: Li-Mn2O4, Li-FePO4, Li-NiCoAl. Estas permiten una gran capacidad de almacenamiento, una velocidad de hasta 130km/h y una autonomía de entre 150 y 200 km. La duración de las baterías de ión litio admite un mayor número de ciclos de carga, no tiene mantenimiento y son reciclables. Entre 2005 y 2007 ha estado en fase de experimentación en la ciudad francesa de Saint-Étienne. Estaba prevista su comercialización a partir del 2008.
El grupo GM, tiene su propio prototipo el Chevrolet Volt. Mitsubishi ya presentó el i-miev. Toyota pionera en híbridos con su Prius, sacará a primeros de 2009 un Prius que se podrá recargar en la red, aunque este modelo aún llevará motor de gasolina asociado.
El grupo PSA tiene un Saxo eléctrico que ya vendió a varios organismos oficiales y un proyecto reciente con una Berlingo. Mercedes tiene varios autobuses de hidrógeno circulando. Volvo y Saab también se subieron al carro de los eléctricos. Un proyecto Israelí desarrolla un vehículo de pila de hidrógeno y este lo extrae del agua (Iremos por los pueblos preguntando ¿dónde está la fuente? o para repostar bastará con pasar por un charco. En Londres con un embudo en el techo será suficiente).
Otro novedoso prototipo eléctrico que no es presentado por una gran automovilística
No se están empleando los recursos en resolver los problemas, se están empleando en paliar los efectos
El peso total declarado del Rinspeed es de 1.050 kg, fruto del empleo de materiales ligeros pero resistentes tales como el aluminio y la fibra de carbono
Tenues movimientos tecnológicos han rodeado al sector del automóvil durante décadas, ahora que los necesitan, las condiciones financeras no son las más adecuadas






















