
El sector del automóvil, lleva años adoleciendo de gigantismo. En EEUU hace veinte años que el estado dejó de ayudar a la industria del automóvil, al menos en la medida que se hizo hasta entonces. El Reino Unido ya padeció su propia crisis del automóvil, teniendo que vender la mayor parte de su industria automovilística en los noventa. Las grandes automovilísticas llevan diez años dando la voz de alarma. En su desesperación, acometieron todo tipo de fusiones y acuerdos, aumentando su gigantismo y no es fácil reaccionar ágilmente con tanto tamaño.
Ahora ni los estados pueden ayudarlas, no tienen tamaño ni capacidad (los estados). Tampoco ellas pueden reaccionar y dudo que supieran. De haber sabido ya lo habrían hecho. ¿Desaparecerán las actuales y aparecerán otras? Pudiera ser. Entonces veríamos nuevos sistemas de propulsión en nuestras cocheras.
La industria del automóvil algo le ha hecho a la crisis para que esta se cebe con tanta saña con este transcendental sector, ¿necesitaremos repensarla?
España, con una caída en las ventas superior al 26% en los últimos 11 meses, lidera el caos en la Unión Europea, le siguen de lejos Italia con algo más del 13% y el Reino Unido con casi un 11%. En el mes de noviembre la caída en las ventas en España fue del 49.6%. Con esta progresión en junio de 2009 nadie comprará coches. Es una progresión que da miedo. En España hay 18 factorías de 11 marcas, pero ninguna de ellas tiene sus órganos de decisión en nuestro territorio. Si las automovilísticas se ven obligadas a replegarse, los 315.000 empleos que proporciona directamente la industria del automóvil, entre factorías e industria auxiliar, podrían estar en peligro.
Los anuncios de cierres y expedientes de regulación de empleo, se suceden un día tras otro. En 2008 han desaparecido 400 empresas relacionadas con la distribución de automóviles. No es jauja.
Otro novedoso prototipo eléctrico que no es presentado por una gran automovilística
No se están empleando los recursos en resolver los problemas, se están empleando en paliar los efectos
El peso total declarado del Rinspeed es de 1.050 kg, fruto del empleo de materiales ligeros pero resistentes tales como el aluminio y la fibra de carbono
Tenues movimientos tecnológicos han rodeado al sector del automóvil durante décadas, ahora que los necesitan, las condiciones financeras no son las más adecuadas




















