
Comienza la temporada cinematográfica por excelencia, la que va del otoño a la primavera, con la incertidumbre de saber si los expendedores de maíz que rigen nuestras salas de exhibición van a incrementar su dura batalla contra los espectadores que todavía sobreviven al cruel acto de soportar el desprecio y el insulto.
Desde aquí no vamos a aventurar lo que pase por los corrompidos cerebros de estos mercachifles metidos a exhibidores a la hora de elegir el acompañamiento visual a su verdadera pasión —la venta de porquerías en el quiosco—, pero sí avanzaremos de forma sinóptica ciertos productos —por cierto, nada raros ni extravagantes para la mente de los patrones que programan títulos— a partir de escasos días en disposición de ser visionados por cualquier pagador de los cerca de seis euros, o más, que vale el envite (ello sin derecho a reclamación por los continuos desenfoques y ‘desencuadres’).
Mujeres en su defensa
Dirigida por Timur Bekmambetov, el de Guardianes de la noche, el viernes de esta misma semana ha llegado a la pantalla Wanted. Se busca, un film constreñido al impacto visual en el que nada menos que Angelina Jolie, Morgan Freeman, Terence Stamp y James McAvoy (el joven de Expiación. Más allá de la pasión) se enfrentan a un arduo asunto en el que un osado chaval sigue los pasos de su padre, asesino a sueldo pasado a mejor vida a consecuencia del peligroso oficio escogido. Hay morbo añadido que no viene al caso, al menos aquí, respecto a un beso deslenguado entre la mujer de Pitt y el protagonista, faltaría más en una actuación de la embajadora de buena voluntad.
Punto cumbre donde los haya en la mente de cualquier cinéfilo que se precie es la llegada de Vicky Cristina Barcelona, lo último en disposición de ver del maestro neoyorquino Woody Allen, quien permanece al margen de toda la parafernalia efectista que las revistas especializadas (o no tanto) trazan alrededor de los protagonistas principales, Scarlett Johansson, Javier Bardem, Penélope Cruz y una Rebecca Hall que parece que pasaba por ahí y sin embargo da parte del nombre, a través de su personaje, a la obra. El caso a desentrañar es el de dos turistas americanas aterrizadas en la Ciudad Condal que conocen a un pintor cuyo arte va más allá del artístico, para desespero de una tercera mujer en discordia. A destacar la presencia de nuestro maestro de la luz Javier Aguirresarobe en la función fotográfica. Es de esperar el evento el 19 de septiembre.

De escribientes e hijos
Para el día 26 del mes que nos toca sufrir hay preparadas varias cosas, por ejemplo Passengers, firmada por el hijo del reputado literato Gabriel García Márquez, que además tiene un nombre y es Rodrigo. Interpretada por la omnipresente Anne Hathaway, en plan psicóloga, y Patrick Wilson, actor que entremezcla productos independientes y comerciales con pasmosa facilidad (igual hace acto de presencia en una labor de Joel Schumacher que en otra de Neil LaBute), en esta oportunidad en el pellejo de uno de los cinco supervivientes de un accidente de avión, ahora que están tan de moda, la cinta propone un drama muy en la línea de los marcados bajo directrices ‘made in Hollywood’ con relación paciente y médico como línea a seguir.
Muy al contrario, en cuanto a género se refiere, Tropic Thunder (prima el mantenimiento del título original en detrimento de las arbitrarias traducciones de los intelectos encargados de ponerlas en práctica), narra cómo un grupo de estrellas de la meca fílmica se ve en la obligación de transformarse en la reinterpretación de los mercenarios encarnados en su último film. La mala baba desplegada y los cameos cubren de determinada atracción malsana su visionado.
En El patio de mi cárcel la debutante Belén Macías cuenta con Candela Peña, Verónica Echegui y Blanca Portillo para sacar adelante una historia de mujeres que quieren amenizar su estancia en prisión mediante la formación de un grupo teatral. Hay que tener en cuenta, sin servir de atenuante, que la susodicha autora reza como una de las más sobresalientes en lo de manufacturar cortometrajes de índole triunfadora en certámenes al uso.
Cierra el presente plantel de incentivos para mover el trasero y asistir a este negocio manejado por feriantes (pero construido por artistas), El niño con el pijama de rayas, quizá la película con mayor base literaria de cuantas hemos citado (lo cual no es difícil). Basada en la novela homónima del escritor irlandés John Boyne, la película puede emparentarse a la emotiva La vida es bella en cuanto al marco y la sensibilidad se refiere, con un relato en torno a la amistad de un rapaz de ocho años, hijo de un comandante nazi de Auschwitz y un niño judío preso. Dirige Mark Herman, el de Tocando al viento e intervienen, en los roles de mayor difusión, David Thewlis, Vera Farmiga y Rupert Friend.

Para la ocasión no está mal, aunque nuestros ágiles dominadores de-mentes que gobiernan los teóricos centros de albergue de las películas expuestas piensen al revés, quizá en una tocinería para engrasar el cerebro de los clientes.
La actriz española Cruz competirá por el premio a la Mejor Actriz de Reparto con Amy Adams y Viola Davis, por 'La duda'; Taraji P. Henson, por 'El curioso caso de Benjamin Button'; y Marisa Tomei, por su trabajo en 'El luchador'
Sundace, el festival que creóado por el Instituto Sundance de Robert Reford y que dirigie Geoffrey Gilmore, celebra su 25 cumpleaños, con una muestra que hace honor a la recensión mundial, todos son dramas
Como es costumbre de las cintas de su director, Baz Lurhman, la fotografía es impecable. La fotografía llega a ser soberbia en algunas escenas y los efectos especiales son magníficos, impresionantes (la parada de la manada de vacas al borde del principio es perfecta)
Las dos dimensiones serán al cine lo que el vinilo a la música, una vez se generalicen los títulos que permiten que las imágenes se salgan de la pantalla
Clint Eastwood tras la cámara ofrece una marcada tendencia a plantear temas de fuerte controversia social en los que la ley ejerce de elemento coercitivo
Nueva versión de un clasico del cine de ciencia-ficción de los cincuenta con Keanu Reeves en plan extraterrestre
El ejemplar mensaje de 'Un gran día para ellas' viene a decir algo así como que la fortuna siempre está del lado más oprimido de la sociedad
El Bond actual se transforma en carne y hueso para abandonar su anterior aspecto robótico
Pura y diáfana en los cometidos,'Gomorra' inaugura -que no inventa- un género perdido en la memoria a través del cual el envoltorio cede al contenido
Ridley Scott opta, en sus últimas muestras de supervivencia, por un estilo intachable en lo formal que presenta, no obstante, serias vacilaciones en lo más profundo




















