Me deleito con una taza de afrutado café keniata, mecida por el concierto de clarinete de Mozart. Todos tenemos derecho a soñar con imposibles, a recordar lo memorable y a llorar por lo que pudo ser y no es porque nunca hay segundas oportunidades. Las ahoga el resquemor de la primera.
“Pero… me he adelantado a mi historia. A él eso le hubiera molestado. A Denis le gustaba un relato bien contado”. Yo tuve una juventud en Salamanca a las orillas del Tormes. Allí vi Memorias de África y no necesité de ningún crítico ni de ningún Óscar para convertirla en una de mis películas favoritas, además de Casablanca que es como el graduado escolar para cualquier cinéfilo.
Hay otras muchas películas que guardo en mi memoria con cariño o en la estantería con polvo, sin embargo no hay muchos directores-productores-actores de cine que merezcan mi aprecio y respeto como el, a pesar del cáncer, inmortal Sidney Pollack.
Si alguno está esperando que me ponga pedante lo siento porque hoy me toca ponerme entre moñas y feminista.
Lo que más me gusta de este cineasta es su predilección y defensa por las mujeres fuertes en particular y de la MUJER en general.
Lo demuestran sus actrices : Ane Bancroft, Juanita Fonda, Sally Field periodista aguerrida en Ausencia de Malicia, esa Barbra Streisand inteligente y con tanta personalidad, por lo que Redford la ama pero prefiere quedarse con la que le hace sentirse fuerte y necesario (Cualquier parecido con la realidad es pura y dura realidad), y Dusty Hoffman que para triunfar en la vida tiene que transformarse en la femenina Tootsie.
Lo cierto es que cada vez que escucho la evocadora creación musical de J. Barry para Memorias de África soy capaz de sobrevolar las interminables praderas de Kenya y Tanzania, disfrutar de una bandada de pelícanos rosa levantando el vuelo, tocar con la punta de los dedos las cumbres nevadas del Kilimanjaro y, como diría Von Blixen, “tener una visión del mundo a través de los ojos de Dios”
A Merryl la dejamos para el final. Pollack, que no Isak Dinesen, pone en boca de la Baronesa Blixen alguna de las frasespensamiento que más me han hecho reflexionar en mi vida y que como homenaje al director transcribo a continuación.
Justo después de que el aventurero Finch Hatton le propusiese irse a vivir juntos, Karen le contesta “Cuando los dioses quieren castigarnos atienden nuestras plegarias”.
Perdida en la mitad de la Sabana se plantea aquello de “La tierra fue creada redonda para que nunca viéramos el final del camino” . Una de las mejores es la reflexión sobre las despedidas :
“Los hombres se van para poner a prueba su valor y si algo se pone a prueba es nuestra paciencia al prescindir de ellos o por lo bien que soportamos la Soledad“. Y, por último: “Tú confundes la necesidad con la falta” (para entender ésta he necesitado 40 años y numerosos fracasos de todo tipo, así que no pidáis explicaciones).
Lo cierto es que cada vez que escucho la evocadora creación musical de J. Barry para Memorias de África soy capaz de sobrevolar las interminables praderas de Kenya y Tanzania, disfrutar de una bandada de pelícanos rosa levantando el vuelo, tocar con la punta de los dedos las cumbres nevadas del Kilimanjaro y, como diría Von Blixen “tener una visión del mundo a través de los ojos de Dios”.
Momentos Históricos | 17-09-2008
Pinochos y Pilatos | 11-09-2008
Cuesta arriba… cuesta abajo… ¡Lo que cuesta! | 3-09-2008
Salsa agridulce | 27-08-2008
Excepciones y reglas | 20-08-2008
“Citius, Altius…Vacacionibus” | 13-08-2008
Teticholas free (o top less) | 6-08-2008
Con las cosas de comer… | 30-07-2008
De Heisenberg a Serrat | 23-07-2008
El Diario de Carmen BaJones | 16-07-2008






















