Cuando una de mis 3.234 mejores amigas, Belén recientementeinaugurada EFE, se pone filosófica gusta de citar a Confucio. Mantienen la rubia y el chino que los humanos nos quedamos en lo superficial y nos cuesta rascar y ganar lo que verdaderamente importa. Dicho en proverbio: “Cuando señalamos la luna —en cuarto menguante por la crisis— nos quedamos mirando el dedo.
Ahí va un curioso ejemplo. Una tal Asociación de Laicos Sin Fronteras ha pedido que no se utilice la megafonía del aeropuerto de Barajas para llamar a misa de 10. Mis cromosomas andaluces entienden lo del malfario que da encomendarse al Altísimo, nunca mejor dicho, minutos antes de subirse a un avión. Es como rezar antes de comer, piensas que la sopa contiene más arsénico que el agua de Nistal.
Dicho en proverbio: “Cuando señalamos la luna —en cuarto menguante por la crisis— nos quedamos mirando el dedo
Sin embargo, soy de los que opinan que más vale que sobre que no que falte y, lamentablemente, falta. ¿Cuántas veces se han sentido perdidos en uno de esos bosques de carteles con flechas y números de la terminal internacional y han estado a punto de ir tirando miguitas para encontrar la puerta de embarque? En esos momentos uno agradecería esa megafonía amiga que te indica en un castellano perfecto cuándo, dónde e incluso por qué vas a tomar un vuelo nocturno. Estoy segura de que si el megafonist@ de turno utilizase el micro para ofrecer información constante y completa, ni a los Laicos sin Fronteras ni a los Creyentes Unidos les importaría que se llamase a misa, a maitines, a laudes, a vísperas y a completas. ¡Vamos, como si se requiere la presencia del pasajero Benedicto Ratzinger en la puerta 4 porque un avión blanco y amarillo va a despegar rumbo a Fiumiccino!
La megafonía también se podría utilizar para avisar de que en la cafetería principal comienzan las clases particulares destinadas a todos aquellos —somos muchísimos— que seguimos sin saber utilizar el Internete para obtener el famoso billete electrónico, ahora que ya no se venden los de cartulina.
Hablando de clases particulares. Salía del aeropuerto con ganas de llegar a casa pero no pude coger un taxi porque estaban en sus 60 minutos reivindicativos. Mientras esperaba el fin del apagón transportil le estuve dando vueltas al Teorema de Bibiana: ¿Los conductores masculinos de los taxis, se llaman taxistos?. Los Estados que terminen en “a”, como Francia o Italia, ¿son Estadas miembras?.
Al final la rubia y el chino van a tener razón. Nos quedamos mirando el dedo y no asumimos que la luna no va reflejar más y mejor la luz del sol si la denominamos satélita.
Aprovecharé para poner un anuncio: “Urgen profesor@s para clases particulares de submarinismo intelectual. No se tendrán en cuenta sus conocimientos de astronomía ni el tamaño de sus dedos”.
Momentos Históricos | 17-09-2008
Pinochos y Pilatos | 11-09-2008
Cuesta arriba… cuesta abajo… ¡Lo que cuesta! | 3-09-2008
Salsa agridulce | 27-08-2008
Excepciones y reglas | 20-08-2008
“Citius, Altius…Vacacionibus” | 13-08-2008
Teticholas free (o top less) | 6-08-2008
Con las cosas de comer… | 30-07-2008
De Heisenberg a Serrat | 23-07-2008
El Diario de Carmen BaJones | 16-07-2008






















