El proverbio. Parados y acreedores se lo recordarán al alcalde: "La caridad bien entendida comienza por uno mismo"
Cuando digo 1 de septiembre de 2008, UNA NUEVA ERA, no estoy jugando a aprendiz de bruja. Os puedo asegurar que la revolución está programada. Primero dejarán que nos hundamos ante la crisis y sólo acudirán a ayudarnos cuando nuestra debilidad sea tal que no estemos ya en condiciones de reivindicar nada, cuando la necesidad sea tan grande que nos hayamos olvidado el pasado maravilloso que tuvo nuestra tierra. He aquí el motivo por el que, desgraciadamente, no creo en el porvenir radiante que nos prometen nuestros dirigentes, los cuales no son tan clarividentes como pretenden —ellos sí están jugando a aprendiz de Harry Potter—. Es lamentable que no tomen más en serio el sentimiento leonés. Si lo hicieran no seguirían empeñándose con tanto ahínco en construir a cualquier precio (la palabra es exacta, pues costará excesivamente caro) un León que se dirige en línea recta a la quiebra debido al volumen de sus cargas financieras. Esto es tanto más cierto cuanto que el problema crucial de la Deuda está lejos de haber sido resuelto. Los pequeños acreedores no cobrarán, porque el dinero se destina para “ayudar a otras empresas”, porque los despidos improcedentes —no lo digo yo, lo dice un juez— han costado mucho más que mantener a los trabajadores en sus puestos. El resultado de la mala gestión actual es que el ayuntamiento no estará en condiciones de reembolsar lo que debe. En definitiva, todos nos veremos afectados por ese mal insidioso, que es un mal gestor político, y nos encontraremos con la imposibilidad de hacer frente a los compromisos (pagar a los acreedores y las indemnizaciones de los despedidos hasta ahora y las de los que están por llegar).
Si descubrieran la realidad, la miseria que esconde bajo el barniz de la prosperidad, si se dieran cuenta de que la actividad que reina en nuestras calles no es más que la máscara de una ciudad envejecida y asolada por el paro, desde luego se afanarían por trabajar en serio.
La mayoría de los seres humanos temen el cambio, se acostumbran a su suerte, aunque sea servil y miserable, pues recelan de lo nuevo por miedo a lo desconocido.
Es mucho más fácil vivir en libertad que en servidumbre. Cada día hay que mostrarse digno de ella y “solo es digno de la libertad, como de la vida, quien cada día debe conquistarla”, dice Goethe en Fausto. Esto exige un enorme esfuerzo. ¿Podrá ser realizado por pueblos cuyos dirigentes han desarrollado a sabiendas la tendencia a la pereza? La libertad ofrece ventajas pero presenta inconvenientes. ¿Estamos dispuestos a luchar por ella?
Además, la demanda de información por parte de los leoneses hacia los actuales políticos —incluyo a TODOS los partidos— será cada vez mayor. A partir de este momento, se inicia una “dura y divertida andadura informativa”. Poco a poco, el miedo, la inseguridad y el orgullo leonés herido harán que nadie tenga miedo a hablar, y aquí solo veo ventajas. Ha llegado el momento de ser puestos al corriente de todo, absolutamente de todo, de la transparencia. Ser político ha dejado de ser un chollo, mejor no tener los pies de barro…
El fruto de trabajo de investigadores y honestos políticos —que los hay— sacarán a la luz asuntos muy interesantes.
Llegará un día, que veo cercano, en el que los leoneses se rebelarán contra lo que es una injusticia sin paliativos: la escasa atención prestada a los problemas de León. Los parados y acreedores recordarán al Alcalde, y a quienes traten de conmoverles con la suerte de otros puestos que vuelan por los aires, el proverbio: “La caridad bien entendida comienza por uno mismo”.
Acabamos de entrar en un periodo de aceleración de la historia. En el pasado y presente más reciente, la construcción de la ciudad ha estado dominada por los políticos y los tecnócratas. En la actualidad, los leoneses tienen por fin derecho a la palabra. En lo sucesivo, nuestro destino está en nuestras manos, ese destino que con tanta frecuencia ha sido desviado por políticos y empresarios declarados u ocultos que nos gobiernan y/o manipulan.
Tengo muchas razones para no creer en el porvenir radiante de los que actualmente gobiernan. El presente me parece en realidad sembrado de dificultades y trampas. Motivo éste más que suficiente para trabajar duro en construir un futuro sobre todo con “sentido común”. ¿Lo intentamos?
Amigo POLI: revisa tus INTENCIONES | 4-09-2008
1 de septiembre… ¿Seguirá todo como antes? | 28-08-2008
…fuera crisis! | 19-08-2008
…sí olvido. ¿Perdono? | 12-08-2008
Carta a mi político favorito | 8-08-2008
Síndrome de Down y dosis extra de afecto | 1-08-2008
Disparos a la conciencia: esclavitud consentida | 25-07-2008
“León… te quedan dos deseos” | 17-07-2008





















