Valladolid. El belga Wouter Weylandt, del Quick Step, se alzó con la victoria al esprint en la decimoséptima etapa de la Vuelta a España, disputada entre Zamora y Valladolid, de 148 kilómetros de recorrido, en una jornada veloz que se cerró a 44,7 por hora con Alberto Contador un día más con el jersey oro, en su camino victorioso hacia Madrid.
Weylandt, de 23 años, suplantó a su compañero y compatriota Tom Boonen, que se quedó cortado al final y no disputó el esprint. Y lo hizo fenomenal en ausencia de los principales guepardos del pelotón. El Quick Step lanzó el último kilómetro y el corredor de Gante impuso la ley del más fuerte. Un anónimo que estrenó su palmarés en la Vuelta, ganando el pulso al danés Matti Breschel (CSC) y al bielorruso Alexandre Usov (Ag2r).
Alberto Contador dio en la jornada de hoy otro paso hacia la historia, ya le quedan cuatro días para convertirse en el primer español que gana las tres grandes
Koldo Fernández de Larrea (Euskaltel) perdió la ocasión de su vida. Con los ilustres fuera de combate el corredor alavés fue cuarto. Su equipo trabajó bien para su velocista, pero éste falló. “Arranqué a 200 metros, pero no tuve piernas, de lo contrario hubiera ganado con facilidad. Ha sido una pena”, dijo. Weylandt, un ciclista de la nueva hornada de llegadores belgas, celebró la mejor victoria de su palmarés tras pasar la línea con un tiempo de 3.18.48, a una media que no tuvo nada que ver con la del día anterior, en la jornada de “huelga”: 44,7 kilómetros por hora, un ritmo exigente.
El corredor del Quick Step se presentó en la alta sociedad del ciclismo en su cuarto año de profesional. En su palmarés, como principal joya, figura una etapa en el Eneco Tour. Otra etapa de transición, camino de Madrid, que no cambió el decorado en la general, inamovible desde la salida de Asturias. Alberto Contador (Astana) dio otro paso hacia la historia, ya le quedan cuatro días para convertirse en el primer español que gana las tres grandes.
En el podio provisional, le escolta su compañero estadounidense Levi Leipheimer y Carlos Sastre (CSC), que anunció su baja para el Mundial por sentirse cansado. El ciclista afincado en El Barraco ya ha anunciado que se conforma con quedarse como está. No hay para más. Después de la jornada festiva con final en Zamora, el pelotón volvió a tomarse en serio la competición. No había puertos de salida, ni emboscadas al final, sólo el páramo castellano y un sol castigador. Pronto se marcharon a buscar su día de gloria dos españoles: Pedro Horrillo (Rabobank), el filósofo del pelotón, muy hábil con la pluma, y el cordobés José Ruiz, del Andalucía.
Escapada condenada de antemano, pero los dos valientes se lanzaron al horizonte. En la primera hora, se cubrieron 46 kilómetros, en la segunda 44, o sea, que a ese ritmo el guión del esprint final estaba escrito. La máxima diferencia del dúo aventurero llegó a los 8.26 minutos. Siempre estuvieron bajo control del grupo, pero por si fuera poco, el viento de costado se presentó en las inmensas llanuras vallisoletanas en los últimos 20 kilómetros.
La decimoséptima etapa ha sido una jornada veloz que se cerró a 44,7 por hora con Alberto Contador un día más con el jersey oro, en su camino victorioso hacia Madrid
Se formaron algunos abanicos, se produjeron cortes en la zona de Wamba, con repechos incómodos. Circunstancias que obligaron al Astana a vigilar al frente del colectivo. Algunos se llevaron un susto, como Boonen o el alemán Zabel, éste último castigado también con un pinchazo. Una oportunidad para los aspirantes del esprint, esos que siempre pierden ante las grandes figuras. Óscar Freire y Bennati ya están en casa, había plazas libres para visitar el podio.
El Liquigas trató sin éxito de imponer su tren, el Euskaltel metió tres corredores en el negociado del esprint, pero si hay un equipo preparado para las maniobras de alta velocidad ese es el Quick Step de Tom Boonen. Faltaba el jefe, pero el sustituto estaba cerca. Wouter Weylandt apareció en medio de la vorágine, aguantó desde lejos y cruzó la raya como vencedor por escasos centímetros, los justos para cambiar su suerte. “Entre lesiones y caídas llevo un año de mierda”, dijo el belga, que también sufrió el atropello de un coche en Benidorm poco antes de comenzar la Vuelta. No todo iban a ser desgracias. Weylandt ya ve la vida de otro color.
Mañana se disputa la decimoctava etapa entre Valladolid y Las Rozas, con un recorrido de 167 kilómetros. Una única dificultad, el Alto de los Leones (3a). Los esprinters tienen otra vez la palabra.
Jornada positiva para el ciclismo español. Primero, la actuación del doble ganador del Tour, Alberto Contador; y segundo, Samuel Sánchez (Euskaltel) que pudo mantener su tercer puesto en la general ante el ruso Denis Menchov
La selección española de Baloncesto quiere revalidar el título del mundo logrado hace cuatro años en Saitama
"No queda acreditado el cambio de denominación de la mercantil Desarrollo de Interiores Bitton España S.A. ni su inscripción en el registro mercantil"
"Tenía pensado atacar y lo he hecho, luego he sabido que se le ha salido la cadena, pero yo he arrancado mucho antes y he salido a por todo, no tenía conocimiento del problema"
En MotoGP los dos principales candidatos para llevarse el Mundial, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, confirmaron que son, con permiso de Valentino Rossi (Yamaha), los dos pilotos más fuertes de la categoría
"Dios me ha dado más de lo que he puesto: campeón de Europa, campeón del mundo y medalla de oro olímpica"
En total, ha levantado siete títulos en dos años, una cifra que espera aumentar este año con los cuatro torneos que disputará el FC Barcelona
El madrileño Alberto Contador y el menor de los Schleck, luxemburgués, fueron los grandes triunfadores del día al distanciarse de sus más inmediatos perseguidores, y tras descartar al oceánico Evans en la lucha por la general
desde el aire, la Patrulla Águila del ejercito español realizó un vuelo en el que los aviones pintaron de rojo y gualda el cielo de Madrid justo antes de que cayera la noche sobre la capital, cuando la selección proseguía con su lenta marcha acompañados de la marea roja
España, que hasta Sudáfrica 2010 había sido cuarta en Brasil'50 como mejor resultado, ganó su primer título de la Copa del Mundo en su primera final






















