Pevafersa Valladolid. La plantilla local sufrió un duro varapalo en un partido que siempre creyó controlado
Valladolid. El Pevafersa perdió un partido que controló en todo momento, merced a los últimos minutos de juego, en los que no supo controlar los nervios y cedió el mando a un Ademar que no se mereció la victoria, pero que supo aprovechar mejor los factores externos y la tensión que se creó en el Pisuerga.
Los vallisoletanos salieron muy centrados y serios en defensa, lo que les permitió controlar el ritmo del partido desde el inicio y ponerle las cosas muy difíciles al Ademar, que se encontró con una muralla en el área local, bien rematada en Sierra, quien contribuyó de forma notable en el trabajo de equipo.
Los vallisoletanos sufrieron una pájara, se bloquearon en defensa y se mostraron incapaces de anotar, lo que aprovechó el cuadro visitante para seguir recortando esa renta de cinco goles hasta la mínima
Además, el cuadro dirigido por Pastor también se mostró muy efectivo en el aspecto ofensivo, sobre todo gracias a los contraataques rematados por Tvedten, que destacó en los primeros compases del encuentro, con lo que el Pevafersa llegó a obtener una renta de cinco goles (7-2) en el minuto once.
El técnico del Reale Ademar, Jordi Ribera, se vio obligado a solicitar un tiempo muerto, fundamentalmente para organizar a sus pupilos en defensa, que surtió un efecto inmediato, ya que los leoneses redujeron las diferencias hasta los dos goles (7-5), cuatro minutos después.
Los vallisoletanos sufrieron una pájara, se bloquearon en defensa y se mostraron incapaces de anotar, lo que aprovechó el cuadro visitante para seguir recortando esa renta de cinco goles hasta la mínima, con lo que fue el entrenador del Pevafersa, Juan Carlos Pastor, el que tuvo que frenar el juego para aleccionar a sus jugadores.
También se hizo notar la mano de Pastor y los vallisoletanos recuperaron consistencia en defensa y afrontaron los ataques con mayor tranquilidad, con lo que, si bien el Ademar no bajó su nivel defensivo, el conjunto local volvió a obtener una renta de tres goles (11-8), en el minuto 25.
La exclusión de Raúl Entrerríos en el minuto 27 volvió a acercar a los leoneses en el marcador y los vallisoletanos tuvieron que conformarse con dos goles de ventaja con los que llegaron al final de la primera mitad (14-12).
Con Entrerríos, de nuevo, al frente del equipo, los hombres de Pastor recuperaron el control del juego y, sin prisa pero sin pausa, volvieron a alcanzar una renta de cinco goles (21-16) en el minuto 40, aunque Ribera optó por no parar el tiempo y confiar en la reacción de sus jugadores.
Los leoneses apretaron más en defensa, pero el equipo vallisoletano afrontó el juego estático con tranquilidad, templanza y un Perales que brilló con luz propia e hizo vibrar a la afición del Pisuerga con sus magníficos goles, mantuvo el control del partido y estuvo siempre por delante en el marcador.
Al final tanto fue el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo ya que, si bien el Ademar recibió las dos primeras exclusiones de la segunda mitad casi al final, los vallisoletanos perdieron la inspiración en ataque y se dejaron llevar por la tensión
Ni las exclusiones pitadas al Pevafersa, ni las faltas en ataque o los pasivos que recibieron pudieron aún con el empuje local y con el gran trabajo realizado por todos los jugadores, si bien los leoneses se aproximaron peligrosamente en el electrónico (29-27), a falta de cinco minutos para la conclusión.
Pero al final tanto fue el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo ya que, si bien el Ademar recibió las dos primeras exclusiones de la segunda mitad casi al final, los vallisoletanos perdieron la inspiración en ataque y se dejaron llevar por la tensión, acrecentada tras la tarjeta roja directa mostrada a Castresana, lo que permitió a los leoneses ponerse por delante en el marcador (30-31) por vez primera y llevarse la victoria.
Ficha técnica:
Pevafersa Valladolid-30 (14+16): Sierra, Prieto (1), Asier Antonio, Tvedten (6,1p), Krivokapic (2), Avila, Entrerríos (6), Rentero (2), Hugo López (5), Eduard Fernández, Perales (7) y Milosavjlevic (1).
Reale Ademar-31 (12+19): Álamo (Alilovic, ps), Martins (3), Castresana (4), Sarmiento (7), Buntic (2), Biçanic (2), Stranovsky (3p), Carou, Aguirrezabalaga (4), Aguinagalde (4), Chernov (1), Krivochlykov y Ortigosa (1).
Parcial cada cinco minutos: 3-1, 6-2, 7-5, 9-7, 11-8, 14-12 (descanso); 18-14, 21-16, 23-21, 27-24, 29-27 y 30-31 (final).
Árbitros: Raluy López y Sabroso Ramírez (Colegio canario). Excluyeron dos minutos a Asier Antonio (minuto 16), Entrerríos (minuto 27), Krivokapic (minuto 44) y Ávila (minuto 47) del Pevafersa Valladolid y a Chernov (minuto 15), Castresana (minuto 23 y tarjeta roja, minuto 60), Carou (minuto 55) y Aguinagalde (minuto 56), del Reale Ademar.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada de Liga Asobal, disputado en el pabellón Pisuerga ante unos 4.000 espectadores.
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