Río de Janeiro (Brasil). Los dos grandes favoritos desde antes del inicio, España y Brasil, disputarán el próximo domingo la final de la sexta edición del Mundial de Fútbol Sala, tras superar en las semifinales a Italia (3-2) y Rusia (4-2), respectivamente.
En la segunda semifinal, España certificó su cuarta final consecutiva al derrotar a Italia por 3-2, en un partido que se decidió en el último segundo de la prórroga
Ambas selecciones hicieron buenos los pronósticos que las situaban como las máximas favoritas para alcanzar la final y Brasil buscará ser el mejor equipo del mundo por cuarta vez, mientras que España lo intentará por tercera consecutiva. En la primera semifinal, la selección verde-amarilla se deshizo de Rusia por 4-2, no sin sufrir por su victoria durante toda la segunda parte.
Los rusos, que ya habían perdido en la primera fase ante los brasileños por 7-0, salieron con la lección aprendida y dificultaron mucho el rápido juego de los anfitriones, que decidieron gracias a sus individualidades. El veterano Schumacher avanzó a Brasil a los cuatro minutos después de una recuperación de Lenísio, y cuatro minutos después, Falcao se aprovechó de un gran pase de Vinícius para marcar su decimoquinto gol en el torneo.

Rusia empezó a apretar para tratar de reducir las distancias y tuvo la recompensa a los 18 minutos, cuando el máximo goleador del Mundial, el brasileño naturalizado Pula, marcó su decimosexto tanto. Lejos de sufrir, Brasil devolvió a sus aficionados la tranquilidad en el marcador antes de la media parte, en una gran jugada tejida por Ari que Vinícius completó para el 3-1.
El partido fue muy disputado y el miedo a perder marcó la segunda mitad, que llegó a los 40 minutos finales con el empate a uno en el marcador
En la segunda mitad, Khamadiev volvió a superar a Tiago a los 26 minutos y Brasil vio peligrar su victoria ante el acoso ruso, que consiguió encerrar a los suramericanos en su propio campo. El propio Khamadiev desperdició la oportunidad de empatar y, segundos después, Gabriel batió desde la derecha a Zuev para el 4-2 final. La victoria permite a Brasil volver a disputar la final de un Mundial tras no hacerlo desde Guatemala 2000, cuando perdió en el decisivo choque ante España. Brasil ganó los mundiales de 1989, 1992 y 1996, pero en los últimos años cedió su reinado a España, a quien ahora intentará destronar dentro de su propia casa.
En la segunda semifinal, España certificó su cuarta final consecutiva al derrotar a Italia por 3-2, en un partido que se decidió en el último segundo de la prórroga. Ambos equipos habían disputado la final del último Mundial (2004) y de la última Eurocopa (2007), que terminaron con victoria española. Como era de esperar, el encuentro fue muy igualado y emocionante, sin muchas ocasiones de gol y con dos defensas muy bien ordenadas. El brasileño naturalizado español, Daniel, consiguió a los cinco minutos avanzar a ‘la roja’ con un potente disparo desde dentro del área, mientras que Italia, que dominó la primera mitad, no consiguió superar la defensa española hasta la segunda mitad, con una gran jugada personal de Foglia.

El partido fue muy disputado y el miedo a perder marcó la segunda mitad, que llegó a los 40 minutos finales con el empate a uno en el marcador. En la prórroga, el guión siguió igual hasta que a falta de 50 segundos para el fin de la primera parte de la prolongación, Fernandao anotó el segundo tanto de los campeones del mundo y Europa. Italia se la jugó y puso en el campo a su capitán Grana como jugador-portero en los últimos minutos. La apuesta le salió bien porque fue el mismo que a falta de dos minutos superó a Luis Amado con un disparo de puntera desde fuera del área.
Cuando los penaltis parecían ser la lotería para decidir el finalista, una incursión de Kike por la derecha en la última jugada del partido terminó con un doble remate involuntario de Foglia hacia su portería, al intentar despejar la pelota. El pase de Kike rebotó en el jugador italiano y el balón fue a parar al palo. Foglia, que venía en carrera hacia su propia meta, no pudo esquivar la pelota, que le rebotó en la pierna y se coló al fondo de la red, con el cronómetro a cero. Los árbitros, que inicialmente dieron gol, se fueron a los vestuarios a revisar la jugada tras las quejas italianas, y tras quince minutos, volvieron a la pista para dar por bueno el tanto y confirmar el pase de los de Venancio López a la esperada final.
Jornada positiva para el ciclismo español. Primero, la actuación del doble ganador del Tour, Alberto Contador; y segundo, Samuel Sánchez (Euskaltel) que pudo mantener su tercer puesto en la general ante el ruso Denis Menchov
La selección española de Baloncesto quiere revalidar el título del mundo logrado hace cuatro años en Saitama
"No queda acreditado el cambio de denominación de la mercantil Desarrollo de Interiores Bitton España S.A. ni su inscripción en el registro mercantil"
"Tenía pensado atacar y lo he hecho, luego he sabido que se le ha salido la cadena, pero yo he arrancado mucho antes y he salido a por todo, no tenía conocimiento del problema"
En MotoGP los dos principales candidatos para llevarse el Mundial, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, confirmaron que son, con permiso de Valentino Rossi (Yamaha), los dos pilotos más fuertes de la categoría
"Dios me ha dado más de lo que he puesto: campeón de Europa, campeón del mundo y medalla de oro olímpica"
En total, ha levantado siete títulos en dos años, una cifra que espera aumentar este año con los cuatro torneos que disputará el FC Barcelona
El madrileño Alberto Contador y el menor de los Schleck, luxemburgués, fueron los grandes triunfadores del día al distanciarse de sus más inmediatos perseguidores, y tras descartar al oceánico Evans en la lucha por la general
desde el aire, la Patrulla Águila del ejercito español realizó un vuelo en el que los aviones pintaron de rojo y gualda el cielo de Madrid justo antes de que cayera la noche sobre la capital, cuando la selección proseguía con su lenta marcha acompañados de la marea roja
España, que hasta Sudáfrica 2010 había sido cuarta en Brasil'50 como mejor resultado, ganó su primer título de la Copa del Mundo en su primera final






















