Pekín. La natación española vivió hoy un desastre en el ‘Cubo de agua’ de Pekín con la eliminación en las series de todos sus nadadores en competición: Javier Noriega, en los 50 libre; Erika Villaecija, en los 800; Rafael Muñoz, en los 100 mariposa; y Escarlata Bernard y Lydia Morant, en los 200 espalda.
A esto se añade que sólo ha habido un finalista español en cinco días de lucha por las medallas, Aschwin Wildeboer en los 100 espalda, y que algunas de las nadadoras, sobre todo Bernard, cargaron esta tarde contra el director técnico de la Federación Española de Natación, el italiano Mauricio Coconi. La mayor esperanza en estos Juegos Olímpicos era Erika Villaecija en los 800 metros libre.
Mal día para Villaecija
Villaecija no ha tenido la fortuna de su lado desde que llegó a la capital de China y cogió un resfriado que le llegó a provocar 39.1 de fiebre durante dos días, según fuentes de la federación. Cogió frío el día de la ceremonia de inauguración y por los constantes cambios de temperatura por el aire acondicionado. Desde los primeros metros se vio que la nadadora de Barcelona no iba bien y siempre pasaba por encima de los parciales que le dieron el récord de España, 8:24.08, con el que sí hubiera entrado en la final.
La nadadora fue siempre a remolque, en la sexta plaza, superada por la italiana Alessia Filippi, la rusa Elena Sokolova, la británica Casandra Patten, la estadounidense Kate Ziegler, y la francesa Coralie Balmy. La española paró el crono en 8:32.20 cuando tendría que haber estado en diez segundo menos para haberse acercado a 8:20.00 pasado mañana en la final y luchar por las medallas.
La transalpina hizo 8:21.95 para imponerse en la serie a la rusa, con 8:23.07; a la británica, con 8:25.91; y a la francesa, con 8:28.34. Por detrás de la española se clasificaron la australiana Melissa Gorman, con 8:32.34, y la francesa Sophie Huber, con 8:33.76. El mejor tiempo del total de las eliminatorias correspondió a la británica Rebecca Adlington, con 8:18.06, que batió el récord olímpico y la mejor marca europea, y nadó durante más de la mitad de la carrera por debajo del récord del mundo.
Con las horas contadas
El anterior récord continental estaba en poder de la francesa Laure Manaudou, con 8:18.80 desde los Mundiales de Melbourne en marzo de 2007. La británica probablemente experimentó de cara a la final y trató de ver las fuerzas que tiene para abordar el mítico récord del mundo de la estadounidense Janet Evans, el más antiguo, que data de 1989, en Tokio, con 8:16.22. El récord de la americana parece tener las horas contadas. La rumana Camelia Potec registró el segundo mejor crono de las series con 8:19.70 y la danesa Lotte Friis, el tercero con 8:21.74.
Cuando Villaecija se tiró a la piscina, Javier Noriega, que fue semifinalista en Atenas 2004, ya se había despedido del ‘Cubo de agua’ de Pekín en los 50 metros libre. Noriega no se acercó al récord de España que él mismo tiene y no superó el corte de los dieciséis primeros. Hizo la vigésimo segunda marca de los participantes con 22.33, lejos del 22.17 del surafricano Gideon Louw, cuando tiene acreditado 22.08, el récord de España.
La natación española vivió hoy un desastre en el ‘Cubo de agua’ de Pekín con la eliminación en las series de todos sus nadadores en competición
Rafa Muñoz no tuvo muchas más posibilidades que Noriega en su debut olímpico. El mariposista español Rafa Muñoz fue sexto en su serie y trigésimo en las eliminatorias con 52.53, también lejos de su récord de España, 52.09. El mejor registro correspondió al serbio Milorad Cavic con 50.76, que rebajó la marca olímpica del estadounidense Michael Phelps, en 51.25 desde Atenas 2004.
El americano en la búsqueda de una de las medallas que le faltan y en la única de las que participa en Pekín 2008 en la que no tiene el récord del mundo fue segundo por detrás del balcánico con 50.87. Ian Corcker, que tiene la mejor marca universal, en 50.40, sorprendió al ser decimotercero, con 51.95. Los pasos de Villaecija, Noriega y Muñoz, los siguieron Escarlata Bernard y Lydia Morant en los 200 espalda. Bernard fue vigésimo cuarta con 2:12.86 lejos de su mejor crono, 2:10.85, y Morant, nacida en 1989 y que debutaba en unos Juegos Olímpicos en Pekín, fue vigésimo quinta con 2:13.87.
La última clasificada para las semifinales fue la británica Gemma Spofforth, con 2:10.58. El mejor tiempo fue para la zimbabuense Kirsty Coventry, con 2:06.76, que le da un nuevo récord olímpico. El anterior estaba en poder de la húngara Krisztina Egerszegi, con 2:07.06, desde los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.
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