Si le interesa la extorsión económica como actividad profesional, sepa que el gobierno proporciona todas las titulaciones que existen al respecto. Matricúlese en cualquier administración. Master en extorsión. Es una actividad abundante, con gran proyección en el Estado del Bienestar, y de gran reconocimiento social. De los 787.000 millones de dólares, —paquete de ayudas fiscales que Obama arrancó del Congreso para salvar la economía de aquel país— 50.000 millones (el 6,35%) serán robados. Es el cálculo de los expertos. El robo se iniciará y acabará en la propia administración y en algunas ocasiones en combinación con otros beneficiarios de concesiones, adjudicaciones, proveedores… Los expertos lo consideran inevitable y consecuencia directa de las imperfecciones del sistema. No me parece a mi que una cifra tan abultada constituya una imperfección. Se me antoja que es un singularidad que raya con la perfección, exquisita, un artificio muy probado, con sus correspondientes estudios de mercado, de fortalezas, debilidades, acuerdos escritos, no escritos y con participación de distintos recovecos de la administraciónn para que nada quede sin atar. No es fácil extorsionar con tan elevado nivel de organización e impunidad. Se necesita un potente y nutrido Estado.
¿Es igual en todas las partes, en todos los países? Por supuesto. La trama empieza siempre en las administraciones. Están apareciendo evidencias de que el Plan de Estímulos fiscales de Obama, su American Recovery and Reinvestment Act, dotado con 787.000 millones de dólares, para frenar el creciente desempleo que sufre el país, entre un 30% y un 40% del total del programano tendrá ningún efecto sobre el empleo, más allá de una ilusión óptica (muy temporal). La eficiencia de los programas gubernamentales siempre ha sido del mismo jaez. ¿En España es distinto? A las administraciones no se les hace auditorías de eficiencia y tampoco temen quebrar. Quiebran a la gente, la saquean y la hacen sufrir. Quebraron el sistema financiero con sus estúpidas regulaciones y lo terminarán de ahorcar con más estupideces, con más regulaciones de intenciónes obscuras (aumentar las barreras de entrada en el sistema financiero, mangonearlo y cortacircuitar el futuro). Cualquier obra pública que a un particular le cuesta 10 a la administración le cuesta 100 (eficiencia).
antonio.yuste@peatom.info





















