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Los anuncios de tipo societario de las empresas constituían una fuente de ingresos, muy saludable, para la prensa escrita. Por fortuna para las empresas y desgracia para los periódicos las reformas legales, ocurridas recientemente, exoneran de dicha obligación a las empresas y se considera suficiente el anuncio pública en la respectiva página web. Los anuncios clasificados inmobiliarios constituían otra muy saludable fuente de ingresos para la prensa escrita. Se han extinguido. Es un sector, el que sobrevive, que ha optado por comercializar sus productos a través de Internet. Ahora le toca el turno a los anuncios relacionados con la prostitución. Zapatero quiere ponerles la puntilla y me parece bien. Si existe una fuerte regulación sobre la publicidad del alcohol, por qué no puede existir, en igualdad de condiciones, una fuerte regulación publicitaria del viejo negocio de las meretrices y los chaperos. Todos son descuentos para los periódicos, la prensa escrita convencional, y también me parece bien, con cuentas de resultados en horas extraordinariamente bajas. Zetaparo se ha propuesto modernizar, de manera definitiva, España a través de una revolución social estamental. En la cúspide, la clase política y los oligarcas, es el estamento noble; en el medio la corte, esto es, los funcionarios; y a ras de suelo los contribuyentes, el estamento más bajo, pero muy modernizado, con iguales obligaciones fiscales y monitorizados cada fracción de cien contribuyentes por su respectivo recaudador fiscal a través de un chip subcutáneo. La revolución social estamental está inspirada en el mundo medieval, con varonías autonómicas con su propia corte, su propia plebe y su propia jerga. Varonías que le rinden fidelidad y honores. Se trata de un revolución estamental donde ha sido erradicada la desigualdad de género, todos seremos homosexuales, donde las hembras serán inseminadas con técnicas in vitro, para mantener la tasa de reposición de los contribuyentes, siguiendo un plan de estabulación central, y en la que la falta de virtud será eliminada por decreto. Lo que no esté en las leyes dejará de existir. Zapatero se propuso erradicar el paro y lo está cumpliendo. Nunca se destruyó tanto empleó como ahora. Zetaparo se propuso erradicar definitivamente el tabaco y nunca como ahora se había producido un repunte tan significativo de venta de tabaco. Zetaparo se propuso erradicar el trato degradante para la mujer y nunca como ahora estuvieron nuestra ciudades, tan atestadas de meretrices y chaperos degradando su cuerpo. Se propuso asistir a la población mundial necesitada de solidaridad y nunca como ahora se hicieron tantos anuncios vacuos de ayuda multimillonarias a dicha población. Zapatero cumple los objetivos en una perorata y después lo rubrica con un decreto-ley inocuo. A Zetaparo, dicho pronto y rápido, la realidad no se le resiste, no le dura un telediario. Siempre está muchos cuerpos por delante de los hechos. Los españoles vivimos dentro de un revolución: la revolución feliz zetapárica apuntalada por el magisterio invariable de Rajoy I el Registrador. |
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