EFE. El beneficio neto de las cajas de ahorro en el primer semestre del año ascendió a 5.119 millones de euros, un 3,8% menos que en el mismo período del ejercicio anterior, lo que supone la primera caída semestral en los resultados del sector desde el año 2002
Zaragoza. El beneficio neto de las cajas de ahorro en el primer semestre del año ascendió a 5.119 millones de euros, el 3,8% menos que en el mismo período de 2007, lo que supone la primera caída semestral en los resultados del sector desde 2002, informó la Confederación Española de Cajas de Ahorros.
La tasa de morosidad del crédito se situó en el 1,909% a cierre de junio, casi el triple que el 0,68% registrado en junio de 2007, debido al aumento de los activos dudosos y a la propia ralentización del crédito concedido.
Asimismo, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) facilitó la tasa de morosidad del sector en julio, que alcanzó el 2,49%, y señaló que cerca de medio punto de subida está motivado por “las circunstancias excepcionales del mercado inmobiliario”. Así, reconoció que en el incremento ha tenido mucho que ver la suspensión de pagos de una gran inmobiliaria —en referencia previsiblemente a Martinsa-Fadesa— con la que nadie contaba.
Además, el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, vaticinó que los resultados de las cajas de ahorros en 2009 serán peores que los de 2008, en línea con las previsiones de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).
El presidente de la patronal de las cajas explicó que la “suave reducción” del beneficio en el primer semestre se debe a que “los gastos han crecido más que los márgenes” por el mayor número de dotación de provisiones.
En este sentido, Quintás apuntó que le hubiera gustado que los gastos efectuados por las cajas durante este primer semestre del año no hubieran sido tan elevados y que el “paradigma” de la expansión hubiera sido sustituido por el de la eficiencia.
En cuanto a la evolución de los distintos epígrafes de la cuenta de resultados, el margen de intermediación aumentó el 8,5 por ciento hasta los 10.060 millones de euros, mientras que el margen de explotación —el que mejor refleja el negocio puramente bancario— se situó en 8.993 millones, un 2,7% más respecto a los seis primeros meses de 2007.
El presidente de la patronal de las cajas explicó que la “suave reducción” del beneficio en el primer semestre se debe a que “los gastos han crecido más que los márgenes” por el mayor número de dotación de provisiones
Por su parte, el margen ordinario se incrementó un 5,9%, hasta 15.819,7 millones, después de que las comisiones netas cayeran un 1,3% (2.677,4 millones), mientras que las actividades de seguros se incrementaron un 136% (460,9 millones) y los resultados por operaciones financieras, un 2,5% (2.019,4 millones).
Del final de las cuentas de resultados destaca el aumento del 66,3% (3.390,9 millones) de las pérdidas netas por deterioros de activos, que engloba la mayor parte de los antiguos saneamientos e insolvencias, por el crecimiento de los activos dudosos.
Por su parte, el epígrafe de otras pérdidas y ganancias aumentó el 84,8% y aportó al resultado 1.067,8 millones de euros, insuficientes para evitar el retroceso del beneficio bruto hasta los 6.359,8 millones, un 5 por ciento menos que el mismo período de 2007.
En cuanto a la evolución del balance, los activos totales medios de las cajas en el primer semestre se incrementaron el 12,1% y se situaron en 1,24 billones de euros. Así, el índice de eficiencia de las cajas se situó en el 47,7%.
Las cajas prevén que la morosidad supere el 5% en 2009
El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, auguró ayer que la tasa de morosidad de las cajas se situará en el 3,3% a finales de año y superará el 5% en 2009.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de la CECA, Quintás elevó sus previsiones sobre la evolución de la mora, ya que a principios de julio aseguró que se situaría en “el 2 y pico” por ciento en 2008 y en el 4% en 2009.
La CECA informó hoy de que la tasa de morosidad del crédito de las cajas se situó en el 1,99% a finales de junio, casi el triple que el 0,68% registrado en el mismo mes de 2007, debido al aumento de los activos dudosos y a la propia ralentización del crédito concedido.
Quintás señaló asimismo que en julio la tasa de mora fue de un 2,49% como consecuencia de la suspensión de pagos de una gran inmobiliaria —en referencia previsiblemente a Martinsa-Fadesa— con la que nadie contaba.
El presidente de la Confederación subrayó también que las previsiones de morosidad podrán verse modificadas por la “imprecisión de la situación económica actual”.
Los pronósticos menos halagüeños del Credit Agricole y las fusiones
Sin embargo, otros vaticinios son menos alentadores, tal y como señala Rubén J. Lapetra en El Confidencial haciéndose eco a su vez de las estimaciones del bróker Chevreaux del banco francés Credit Agricole. Éste sitúa la tasa de morosidad de las cajas a finales de 2009 en el 6,5%. Así, los impagos forzarán a las cajas, sobre todo a las de mediano y pequeño tamaño, a fusionarse para sobrevivir en un sector financiero maltrecho. La vizcaína BBK y la guipuzcoana Kutxa ya han iniciado el proceso de fusión. Le seguirán otras.
Los impagos forzarán a las cajas, sobre todo a las de mediano y pequeño tamaño, a fusionarse para sobrevivir en un sector financiero maltrecho. La vizcaína BBK y la guipuzcoana Kutxa ya han iniciado el proceso de fusión. Le seguirán otras
La tasa de morosidad engloba todos los créditos concedidos por una entidad financiera que no han sido devueltos en fecha. La debacle de la vivienda y la crisis crediticia internacional han agravado aún más los impagados que lastran las cajas españolas. Y las más afectadas en Castilla y León, según el banco francés Credit Agricole, son Caja Burgos, que posee una tasa de mora del 9% y sólo un 30% de cobertura en el primer trimestre del año; y Caja España, con un ratio del 3,9% y una cobertura del 72%. Caja Duero, por su parte, disfruta de una situación mucho más desahogada; dispone de un colchón del 296% y una tasa de préstamos impagados del 2,08%.
Olavarrieta, nuevo director general de la CECA
El Consejo de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) eligió ayer por unanimidad a José Antonio Olavarrieta como director general de la organización, en sustitución de Juan Ramón Quintás, que deja el cargo al cumplir 65 años, edad de jubilación para este puesto.
Olavarrieta, de 62 años, mantendrá su cargo como presidente del Instituto Mundial de Cajas de Ahorros (IMCA) al que accedió en 2006, mientras que Quintás, que alcanzó la edad de jubilación el pasado mes de agosto, seguirá en la presidencia de la CECA hasta 2010, cuando finalice su segundo mandato.
El nombramiento de Olavarrieta, hasta ahora director general adjunto del área operativa de la CECA, fue aprobado ayer en Zaragoza por unanimidad del consejo de la organización compuesto por 25 presidentes o directivos de cajas, tras haber presentado la única candidatura al cargo.

Quintás mostró su “satisfacción” por la elección de Olavarrieta, que tenía a su favor el ser el director general adjunto con mayor antigüedad de los tres de la confederación.
Olavarrieta mantendrá su cargo como presidente del Instituto Mundial de Cajas de Ahorros (IMCA), mientras que Quintás seguirá en la presidencia de la CECA hasta 2010, cuando finalice su segundo mandato
El presidente de la CECA añadió que se ha dilatado “al máximo” el plazo para presentar las candidaturas al cargo, hasta el punto de que la organización ha estado unos meses sin director general, pero al final “sólo ha habido una candidatura”, zanjando así la polémica sobre el descontento de algunas cajas con la posibilidad de que Olavarrieta fuera el nuevo director general.
El nuevo director general, que llegó a la CECA en 1989, es presidente de Ahorro y Titulización, vicepresidente primero de Ahorro Corporación y miembro del Consejo de Administración de Unión Fenosa, donde ocupa la presidencia de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento.





















