León. El movimiento objetor a la asignatura Educación para la Ciudadanía obtuvo el 29 de Agosto de 2008 instrucciones específicas de la Junta de Castilla y León para la Dirección General de Planificación, Ordenación e Inspección Educativa par unificar actuaciones de los centros docentes de Castilla y León. La instrucción regula la implantación de la nueva materia Educación para la Ciudadanía y también la unificación de la respuesta de los centros para aquellos alumnos que formalmente manifiesten su objeción a dicha materia.
“Aquellos alumnos cuyos padres manifiesten formalmente ante la dirección del centro su deseo de que sus hijos e hijas no asistan a las clases de Educación para la ciudadanía, serán atendidos, mediante las vías ordinarias por el profesor de guardia o, en su caso, por el profesor encargado de la atención a la biblioteca“.
La instrucción, que es paliativa, establece un procedimiento para ejercer el derecho de objeción ante la materia, con instrucciones precisas para todos los centros.
Lo hecho por el actual gobierno es diseminar, incluso por el sistema educativo (EdP), elementos de disolución y desagregación gratuitos y fruto del juego de mayorías y minorías parlamentarias, en el caso que nos ocupa, muy inestables
El movimiento Educa Libertad ha visto confirmados todos sus temores en fechas recientes. Su denuncia de que estábamos ante una materia muy opinable, controvertida y de contenidos volátiles fue ratificada recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero, en el contexto de un mitin radiotelevisado de su partido en Madrid. En dicho mitin hizo saber al movimiento objetor de dicha materia, como parte de su arenga, que si quieren otros contenidos lo que tienen que hacer es ganar las elecciones.
Estamos pues, ante una materia de contenidos sometidos al juego de mayorías y minorías, inestable, con contenidos que exceden con mucho los valores que se desprenden del marco constitucional y ofensivos para sectores muy importantes de la población. La asignatura Educación para la Ciudadanía, cada vez queda más claro que es un compendio de postulados no compartidos.
Las claves éticas de una sociedad, las que forman parte del consenso tardan décadas y siglos en consolidarse hasta que forman parte del cuerpo legal. Las claves morales de los individuos, igualmente, tienen raíces que se hunden en la historia, forman parte de procesos histórica e intelectualmente complejos y afectan a la identidad de los individuos. Identidad que es un dislate ignorar o pretender burlar y otro dislate, aún mayor, su ofuscación mediante la negación o provocación. Los consensos éticos de una sociedad hay que establecerlos con criterios integradores y de agregación.
Lo hecho por el actual gobierno es diseminar, incluso por el sistema educativo (EdP), elementos de disolución y desagregación gratuitos y fruto del juego de mayorías y minorías parlamentarias, en el caso que nos ocupa, muy inestables.






















