Análisis. La Agencia de los Estados Unidos sin nombre conocido, la que se creará esta semana, para hacerse cargo de los platos rotos de la crisis financiera, ha pedido al Congreso 700 mil millones de dólares para comprar todos los productos tóxicos del sistema financiero useño, hipotecas subprime y derivados financieros relacionados. A los 700 mil millones de dólares hay que añadir los 87 mil millones para salvar AIG (Amercian International Group), otros 29 mil millones de dólares para salvar Beart Stearns, otros 101 mil millones para rescatar Fannie Mae y Freddie Mac y lo que queda. El contribuyente de los Estados Unidos hace días que no duerme. Le toca pagar. No hacemos recuento del dinero emitido por la FED porque pronunciar la cifra desafía las leyes de la gravedad. ¡Para fabricar todo ese dinero hay que talar la mitad de la selva amazónica!
¡Para fabricar todo ese dinero hay que talar la mitad de la selva amazónica!
El silencio de las autoridades españolas llama poderosamente la atención. Hablan de las crisis como algo ajeno y se contempla como un factor exógeno. ¿Exógeno? Lean las cifras. El sector financiero español tiene prestado alrededor de 1,8 billones de euros casi el doble que nuestro PIB. Primer marrón. De los cuales 1,1 billones han ido a parar al ladrillo en forma de hipotecas (320 mil millones a promotores). Segundo marrón. Y lo peor de todo, a los 1,8 billones hay que añadir los 900 mil millones de euros que nuestro sistema financiero debe al exterior de los cuales hay que devolver 90 mil millones todos los años. Devolver o refinanciar. Tercer marrón y un marrón que escuece fuera de nuestras fronteras y del que se empieza a hablar.
¿Cómo respalda nuestro sistema financiero, con qué, cifras tan atosigantes? Pues para hacer frente a tal morlaco nuestras Cajas y Bancos cuentas con unos escasos 160 mil millones de euros. ¿Entonces? Pues eso, nuestro sistema se ha estado financiado en el exterior a corto plazo para proporcionar créditos en el interior a largo plazo. ¿Cómo se come?
El silencio de las autoridades españolas llama poderosamente la atención. Hablan de las crisis como algo ajeno y se contempla como un factor exógeno. ¿Exógeno?
Cuando el crédito crece por encima del crecimiento del PIB se está ante un crecimiento especulativo sin respaldo de la economía real. Y dado que se trata de un crecimiento ilusorio, sin respaldo, dicha actividad financiera tiene grandes posibilidades de impago. Las cifras de morosidad que se conocen, las que Cajas y Bancos proporcionan y que no son ciertas, son por sí mismas estremecedoras. Si las provisiones del todo el sistema financiero español ascienden a 47 mil millones y los beneficios en el 2007 fueron de 17 mil millones, beneficios que no se repetirán en el 2008, diantres, ¿de dónde sale el dinero para hacer frente a obligaciones tan espectaculares? Por los datos que se van conociendo, la morosidad a finales de años habrá deglutido dichas cifras.
¿Qué suerte correrán las empresas que necesitan descontar papel, su facturación, y que llevan sin poderlo hacerlo desde enero de 2007? Se necesitan años para expandir un distinto modo de funcionamiento financiero. La crisis del sistema financiero, de nuestro sistema financiero posee una capacidad de penetración social, por su intensa capilaridad, España es un país muy bancarizado, que está haciendo estragos en nuestro tejido económico. ¿Factores exógenos? Ja.
Zapatero puede engolar el gesto lo que quiera y Solbes seguir apostando por la cara de póquer. Ni la voz de barítono de Zetapé, ni la atiplada de Solbes pueden ocultar la realidad. Esto sí que es el coco.






















