Tokio. La casa de valores japonesa Nomura anunció ayer un acuerdo para adquirir los activos y operaciones de banca de inversión de Lehman Brothers en Europa y Oriente Medio, un día después de adquirir su división asiática.
Nomura no informó del precio que pagará por esta adquisición, pero señaló que mantendrá en sus puestos de trabajo a “un número significativo” de la plantilla de 2.500 empleados de Lehman en Europa y Oriente Medio, según la agencia local Kyodo.
La casa de valores japonesa adquirió esta semana la división asiática de Lehman Brothers, que emplea a casi 3.000 personas, por un coste, según el diario ‘The Wall Street Journal’, de 225 millones de dólares.
Lehman Brothers presentó una declaración de quiebra el día 15 y dos días después el banco británico Barclays llegó a un acuerdo para comprar sus activos estadounidenses por un importe de 1.750 millones de dólares.
La casa de valores japonesa adquirió esta semana la división asiática de Lehman Brothers, por un coste de 225 millones de dólares, egún el diario ‘The Wall Street Journal’
Barclays estaba también interesado en adquirir los activos europeos de Lehman Brothers, pero al parecer la oferta de Nomura era mayor, según la agencia local Kyodo. En un comunicado, el consejero delegado de Nomura, Kenichi Watanabe, indicó hoy que, “en las últimas 24 horas, Nomura ha llevado a cabo dos acuerdos significativos” que permitirán extender su presencia internacional, “permitiéndonos hacer realidad nuestra estrategia de entregar Asia al mundo”.
Como ocurrió con el caso de Asia, el acuerdo parece no incluir el traspaso de la deuda de Lehman, sino sólo los activos.
Escasa incidencia en España
En cuanto a España, el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, ha asegurado ayer que la exposición de las entidades financieras españolas a los bonos de Lehman Brothers, el banco de inversión americano que quebró la semana pasada, es “una excepción y escasamente significativa”.
En declaraciones a los periodistas con motivo de la reunión que celebran en Sevilla, en la sede de Cajasol, los presidentes de las asociaciones de cajas de ahorro europeas, Quintás se ha referido a las convulsiones financieras internacionales y ha subrayado que el sistema español “funciona y garantiza que a veces no ser tan supersofisticado financieramente y más doméstico da solvencia a las entidades”.
Tras declarar que desconoce la cuantía de la exposición de los bancos y las cajas españoles a los bonos de Lehmans Brothers, ha dicho que seguramente ninguna de las 300 entidades de la CECA tiene paquetes de esos bonos y ha considerado que los 162 millones que tiene invertidos Caja Laboral en “bonos senior” del banco americano no es una cantidad muy importante para esa entidad. “Tengo la sensación de vivir en una isla en un mar absolutamente convulso”, ha puesto como símil para ilustrar la situación del sistema financiero español ante las convulsiones internacionales.
Vacas flacas
No obstante, ha admitido que este panorama tiene consecuencias en el sector financiero de España, sobre todo porque coincide con el ajuste del sector inmobiliario, y ha sostenido que se están viviendo jornadas parecidas a las de 1992, con un fuerte aumento de la morosidad, pero menos que en 1992, y con una bajada de la cobertura (dotaciones para impagados respecto al total de préstamos). “Ahora toca las vacas flacas después de quince años de expansión”, ha sentenciado Quintás, quien ha vaticinado que “volverán las vacas gordas”, pero ahora “hay que coger el toro por los cuernos”.
Quintás ha subrayado que el sistema español funciona y garantiza que a veces no ser tan supersofisticado financieramente y más doméstico da solvencia a las entidades
Esto supone, según ha explicado, un “cambio de tareas” que consiste en no continuar con la expansión de la red de oficinas de las cajas, en cuidar los costes, aumentar la eficiencia y el rigor en la concesión de créditos y recuperar los préstamos impagados “sin dañar el sistema productivo”.
No obstante, ha destacado que en los dos siglos de historia de las cajas de ahorro, a pesar de los cambios de ciclo económicos, siempre han tenido beneficios y nunca ha quebrado una entidad.
El presidente de la CECA ha descrito lo ocurrido recientemente en Estados Unidos, con la quiebra de algunos bancos de inversión, como el envío de “paquetes bombas” con “activos tóxicos empaquetados por todo el mundo” sin saber a quién iban destinados.
Ha considerado “admirable” la intervención de las autoridades estadounidenses con una fuerte inyección de recursos por el hecho de “haberse saltado por encima de prejuicios ideológicos” y por demostrar “coraje” al haberse enfrentado a la “ira de los electorales” que no ven con buenos ojos el rescate de los bancos.
Asimismo, ha reivindicado el papel de los organismos reguladores del mercado para poner límites y sancionar determinados actuaciones que van más allá de la especulación y en ese sentido ha apoyado la reciente decisión de la CNMV de endurecer algunas exigencias respecto a posiciones cortas sobre acciones.
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