Madrid. El déficit del Estado equivale al 1,3% del PIB y crece de forma acelerada, debido al estancamiento brusco de la recaudación y al que habría que sumar el déficit de las Comunidades Autónomas. Los ingresos tributarios han descendido un 17%. La falta de previsión del Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado para 2008 se está manifestando con crudeza.
No corren buenos tiempos para la Hacienda Pública. El gobierno de la nación ensaya las dos vías que considera más rentables, las inspecciones masivas y la emisión de deuda. La subida de impuestos no es técnicamente viable
No corren buenos tiempos para la Hacienda Pública. El gobierno de la nación ensaya las dos vías que considera más rentables, las inspecciones masivas y la emisión de deuda. La subida de impuestos no es técnicamente viable. A pesar de que no son buenos tiempos para la emisión de deuda pública, el Estado Español ya ha emitido al mercado 36.447 millones de euros en bonos y obligaciones, un 26,55% más de lo que preveía para el conjunto del año, 28 mil millones de euros.
El patrón de crecimiento español, fundamentado en la promoción inmobiliaria y la demanda interna, está agotado y como se ha dicho muchas veces, tenía los pies de barro. El gobierno, en lugar de aceptar los hechos ciertos de la crisis y la recesión; en lugar de estudiar medidas legislativas, incentivadoras, de coste cero; en lugar de constituir apoyo social para la situación de emergencia financiera y fiscal en el que estamos sumidos, ha optado por incordiar a los ciudadanos a partir de inspecciones fiscales indiscriminadas, como ha denunciado el Presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF).
El volumen de notificaciones y requerimientos a los clientes se ha disparado en los últimos meses, lo que es inusual en la Agencia Tributaria. Las medidas previstas por el Gobierno de devolver el IVA a las empresas, mes a mes, han quedado descafeinadas al estar sometidas a un sistema de fuertes desincentivos. Esta ronda la paga el pueblo.






















