ICAL/ Peio García. El vicepresidente segundo y consejero de Economía, Tomás Villanueva, asiste a la entrega de los Premios 'Fernando Becke'r al Mejor Economista de Empresa 2008
León. El vicepresidente segundo y consejero de Economía, Tomás Villanueva, ha defendido la “reordenación” del sistema financiero de Castilla y León para incrementar su competitividad. Villanueva señaló que esta fase no es “única” en la región, ya que en otras comunidades autónomas se ha iniciado con anterioridad. Indicó que este proceso forma parte de una estrategia de actualización del sector al momento económico actual.En ese sentido, Tomás Villanueva explicó que el sector financiero español y de Castilla y León, es “solvente” y “sólido”. “El rigor de la política monetaria de nuestro país pilotada por el Banco de España nos permite que todos nos movamos en un entorno de tranquilidad”, dijo.
“Estamos hablando con las cajas de ahorro. Son decisiones que tienen que tomar las propias cajas y queremos que hablen”
Por este motivo, abogó por separar las dificultades económicas del sector bancario internacional con el “fortalecimiento” o “reforzamiento de esa cooperación” entre las cajas de ahorro de la Comunidad. De lo contrario, advirtió que el debate generará “confusión y desconfianza”. Recordó que cuando desde el Gobierno regional se planteó el fortalecimiento del “músculo financiero” en la región “no estaba el problema de la crisis financiera tan agudizado”.
Tomás Villanueva no negó que se están produciendo contactos entre la Junta y las entidades financieras de Castilla y León. Sin embargo señaló que se trata de “un trabajo más interno que externo”. Asimismo, restó importancia a la fórmula de fusión o cooperación y reiteró una vez más que este debate corresponde a los consejos de administración de las propias cajas.
“Estamos hablando con las cajas de ahorro. Son decisiones que tienen que tomar las propias cajas y queremos que hablen”, concluyó.
Castilla y León y la crisis
Tomás Villanueva, ha asegurado que la comunidad tiene capacidad para que la crisis económica pueda ser “digerida” de una forma “más positiva” que en el resto del país.
Villanueva ha explicado que la clave de esta afirmación está en la “estructura productiva” de la región. El vicepresidente segundo de la Junta ha destacado que Castilla y León es una “importante región” que cuenta con una “economía abierta” y con indicadores objetivos elaborados por entes independientes que “nos colocan en esa situación”.
La comunidad tiene capacidad para que la crisis económica pueda ser “digerida” de una forma “más positiva” que en el resto del país
En concreto, ha hecho referencia al indicador de la tasa de la balanza comercial, que ha asegurado es “positivo”, así como a los datos de paro en la comunidad autónoma, entre otros. Villanueva ha indicado que en España hay que “atajar” la crisis “desde la oferta y la demanda” y realizar una “reforma estructural” en el ámbito de la economía aplicando la “liberalización de sectores” y otras reformas en el ámbito laboral y financiero.
Con estas medidas, según el consejero de Economía, se permitiría que las empresas pudieran competir en igualdad de condiciones que otras de su entorno porque “no tiene mucho sentido” que una empresa tenga gravámenes mayores que otras que compiten en el entorno correspondiente a las españolas que es, en buena parte, Europa.
Villanueva ha recordado que en 2007 el Banco de España ya “alertaba” de una posible desaceleración económica como consecuencia de factores como la evolución del sector inmobiliario o el incremento de los tipos de interés que conllevaría un descenso de la demanda interna del país.
En 2007 el Banco de España ya “alertaba” de una posible desaceleración económica como consecuencia de factores como la evolución del sector inmobiliario
Sin embargo, el consejero ha ubicado el origen de esta situación en la economía norteamericana y, concretamente, en su sector financiero, una situación de crisis que “empezó a correr por todo el mundo” creando “desconfianza” en los mercados internacionales.
Esta situación “ha secado los mercados financieros” y ha redundado negativamente en las empresas, al no poder disponer del “dinero necesario” para generar riqueza, empleo y producción.





















