Nueva York. Dos tercios de los congresistas republicanos, dan la espalda a Bush y rechazan el Plan de Rescate. Votaron a favor 205 congresistas y en contra 228. La reacción de Wall Street ha sido de pesimismo y desmoralización, El Dow Jones cae un 6%, el S&P cae un 8% y el Nasdaq un 9,1%. El desplome del sector sector financiero ha sido más espectacular, Morgan Stanley y Goldam Sachs, a pocas horas, de cierre de la bolsa, habían cedido un 34,71% y 11,6%, respectivamente, el Bank of America, cayó un 16%, el Citigroup había perdido un 6%, National City un 57%, el Sovering (participado por el Santander) un 70% y suma y sigue. El cataclismo bursátil de Nueva York, día 29 lunes, se repetirá el día 30, martes, así lo temen los analistas, en las Bolsas Europeas.
La incertidumbre y decepción se ha instalado en el sector financiero y entre los inversores
Los líderes demócratas en el Congreso, por su cuenta, están intentando liderar un plan alternativo y Bush ha convocado de urgencia a sus asesores financieros para elaborar un plan de repuesto. La incertidumbre y decepción se ha instalado en el sector financiero y entre los inversores. Muchos congresistas de uno y otro signo, demócratas y republicanos, consideran que el Plan arremete contra las libertades más queridas por los useños, “La libertad económica significa libertad para tener éxito y libertad para fracasar”, así se expresó en el debate, Mike Pence, representante por Indiana.
“El plan de rescate, su aceptación, modificaría para siempre la relación del Gobierno de los Estados Unidos con el sector financiero, trasladando el coste del mismo al pueblo de los Estados Unidos”, argumento recurrente durante el debate por parte de buena parte de los congresistas republicanos. El republicano de Texas, John Culberso, advirtió que “el proyecto de ley otorgaba un poder inexplicable y sin precedentes al Secretario del Tesoro, quien a partir de ahora tendría la posibilidad de decidir cuándo y dónde comprar deudas incobrables”.
Los disidentes demócratas han puesto el acento en el esfuerzo que tienen que hacer los contribuyentes para purgar la responsabilidad que le corresponde en exclusiva a las mayores empresas financieras.
No es pequeño el papel que ha jugado el secretario del Tesoro, Henry Paulson, con poderes discrecionales y extraordinarios, al frente del Plan de Rescarte. El rechazo a su Plan de Rescate ha ido de la mano con el mote que la han impuesto los congresistas: el Rey Henry. Los analistas empiezan a considerar muy seriamente que cualquier plan de rescate que en el futuro pueda ser aprobado, incluirá la desaparición de Henry Paulson, el todopoderoso exejeutivo de Goldman Sachs, cuya gestión al frente de los asuntos públicos solo puede tildarse de confusa.






















