Guardia Civil. Los detenidos portaban, en el momento de su captura, 600 gramos de cocaína de gran pureza
León. Agentes de la Guardia Civil de la Comandancia de León detuvieron ayer, en la Estación de Autobuses de León, a dos hombres que se disponían a coger un autobús con dirección a Madrid, al considerarles presuntos autores de un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de droga.Los agentes encargados de la operación se percataron de la intención de dos de los investigados de abandonar la ciudad, al comprobar cómo se dirigían a la estación de autobuses provistos de maletas y equipaje de mano y compraban sendos billetes con destino a Madrid. Ante esa evidencia decidieron iniciar la explotación de la ‘Operación Palmera’ y proceder en la propia estación de autobuses a la detención de J.D.O.P y W.E.M.M, ambos vecinos de León y de nacionalidad colombiana y de 30 y 56 años de edad, respectivamente, como presuntos autores de un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas.
Los agentes localizaron en el interior de una de las bolsas un paquete de galletas en el que había camuflados 600 gramos de pasta de cocaína
Una vez detenidos, y tras hacer una comprobación del equipaje de mano que portaban, los agentes localizaron en el interior de una de las bolsas un paquete de galletas en el que había camuflados 600 gramos de pasta de cocaína en su estado natural, de gran pureza, que necesita ser cortada para su distribución y consumo.
En el transcurso de la operación, los guardias civiles también lograron establecer la implicación en dicha organización, de JFDG de 31 años de edad, residente en León y natural de Colombia, como la persona encargada de la distribución de la cocaína ya elaborada en la provincia de León, por lo que a primera hora de la mañana de hoy procedieron a su detención y posterior registro de su domicilio, donde localizaron 197 gramos de cocaína, una báscula de precisión y 2.750 € en metálico.
Estas detenciones forman parte de la investigación que iniciaron el pasado mes de agosto agentes de la Guardia Civil del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Policía Judicial de León, que desarrollada bajo el nombre de ‘Operación Palmera’, ha concluido con la detección, identificación y detención de los posibles integrantes de una red delictiva que presuntamente introducía y distribuía cocaína en España y específicamente en León.
Los detenidos junto a las diligencias instruidas pasarán a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de León
Tras intensas investigaciones los agentes lograron determinar la implicación de algunas personas en la red delictiva, y descubrir el modus operandi que utilizaban, consistente en hacer llegar a Madrid pasta de cocaína desde Colombia por vía aérea, utilizando diversos medios de ocultación para eludir los sistemas de seguridad de los aeropuertos. Una vez que la droga se encontraba en Madrid, otras personas se encargaban de trasladar parte de ella hasta León, donde después de cortarla se preparaba para ser distribuida.
Los detenidos junto a las diligencias instruidas pasarán a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de León y las sustancias intervenidas serán remitidas a la Unidad de Sanidad y Consumo de la Subdelegación del Gobierno en León, para su pesaje y análisis.
44 detenidos y 11 imputados en otra gran operación
Además, la Guardia Civil ha desarticulado una de las redes de narcotraficantes más importantes que operaban en España, en una operación en la que han sido detenidas 44 personas y otras 11 imputadas y los agentes se han incautado de más de 3 toneladas de hachís y 3 kilos de cocaína. Según ha informado hoy la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, la operación ‘Centry-París’ se ha desarrollado en Alicante, Málaga, Algeciras (Cádiz), Melilla, Granada y Jaén.
A la organización desarticulada, que se dedicaba al tráfico de drogas entre la Costa del Sol y distintos países de la Unión Europea, se le imputan delitos como tenencia ilícita de armas, asociación ilícita o blanqueo de capitales
A la organización desarticulada, que se dedicaba al tráfico de drogas entre la Costa del Sol y distintos países de la Unión Europea, se le imputan delitos de asociación ilícita, contra la salud pública, tenencia ilícita de armas, falsificación de documentos públicos, blanqueo de capitales, atentado a agentes de la autoridad y contra la seguridad del tráfico y robos con violencia. Además de la droga, la Guardia Civil ha intervenido 16 vehículos, 2 embarcaciones y 4 motos náuticas utilizados para el transporte de los estupefacientes en los 11 registros domiciliarios practicados en Melilla y en diversas localidades de la provincia de Málaga, donde se encontraban asentados todos los miembros de la banda.
Con esta operación, la organización ha quedado totalmente desarticulada, desde los responsables de la adquisición de la droga en Marruecos hasta los encargados de su distribución y venta al menudeo. Las investigaciones se iniciaron en octubre de 2007 cuando el Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil de Málaga averiguó que una persona de origen magrebí con amplio historial delictivo se había trasladado a la Costa del Sol desde su lugar habitual de residencia en Torrevieja (Alicante). Los agentes detectaron que el sospechoso mantenía frecuentes contactos con personas relacionadas con el narcotráfico a gran escala, que estaban integradas en un grupo organizado.
Con esta operación, la organización ha quedado totalmente desarticulada, desde los responsables de la adquisición de la droga en Marruecos hasta los encargados de su distribución y venta al menudeo
La red contaba con un importante número de integrantes, considerados muy peligrosos y que iban armados, y que disponían de vehículos adaptados con dobles fondos (que ocupaban parejas y menores con sus sillitas), embarcaciones semirrígidas y motos náuticas para el transporte de la droga. Con los beneficios que obtenían, los máximos responsables de la organización adquirían importantes propiedades en sus países de origen y gastaban relevantes sumas de dinero en París, donde se proveían de ropa de diseñadores internacionales, joyas y otros efectos de gran valor.
También viajaban periódicamente a Alemania para comprar vehículos de alta gama que posteriormente enviaban a sus familias en Marruecos. De los detenidos e imputados, 34 son españoles, 13 marroquíes, 4 franceses, un palestino, 2 holandeses, y un gibraltareño. El material intervenido está valorado en más de seis millones de euros.





















