El Alcalde de la ciudad de León es propietario de un perrito que atiende al nombre de Sumo, nos dicen que se trata de un pequeño bulldog, muy querido por el Alcalde y a la vez su principal confidente. ¿Es Sumo el verdadero alcalde de León?
Análisis. Corre por la ciudad de León el siguiente chascarrillo “el Alcalde no es tonto, es Sumo”. Y ‘Sumo’ es el nombre al que atiende un pequeño bulldog, un perrito muy querido de su propietario, Francisco Fernández, alcalde de la ciudad. Se dice que es su principal confidente. El ingenio popular es imbatible. Espero que el Sr. Alcalde sepa interpretar el chascarrillo que no es en vano. La ciudad entera es testigo de que dedica su mejor tiempo a defender la causa de la atribulada aerolínea, Lagun Air. Francisco Fernández tutela Lagun Air y Sumo, su mejor confidente, el Municipio. Diera la impresión de que el alcalde se hubiera propuesto como objetivo estratégico, para esta legislatura, defender los espléndidos sueldos de los gestores de Lagun Air, cuyo presidente, Ignacio Tejera, cobra por su cargo el doble que el Presidente del Gobierno de España por el suyo (perdón por la comparación) y cuyo director general, Plácido Sánchez, ex-promotor, en funciones de experto en aerolíneas, arrima para la faltriquera todavía más. Honorarios muy chocantes para una aerolínea con una facturación tan menguada y en números rojos.
El presidente de Lagun Air, Ignacio Tejera, cobra por su cargo el doble que el Presidente del Gobierno de España por el suyo y su director general, Plácido Sánchez, ex-promotor, en funciones de experto en aerolíneas, arrima para la faltriquera todavía más
Estamos ante un caso de desdoblamiento de personalidad. ¿Quién es el alcalde? Como alcalde, debiera estar pensando en mejorar las arcas del municipio, exhaustas y, sin embargo, dedica su tiempo al rescate de los exuberantes sueldos de los ejecutivos de una aerolínea en horas muy bajas. El Alcalde ha dedicado en 2008, 3,3 millones de euros, para endosar a Lagun Air y, sin embargo, no tiene dinero, es un ejemplo, para resolver las indemnizaciones de los trabajadores municipales despedidos. ¿Defensor de la clase trabajadora?, ¿competencias impropias?, ¿presupuestos sociales? ¿Es esto lo que esperan los electores socialistas de Francisco Fernández?
El empecimiento del Alcalde de León en defender el supuesto carácter público de Lagun Air, es sorprendente. ¿Con esos sueldos? Nadie es capaz de explicar dicha traslación. Es de todos conocido que existen muy pocas líneas de bandera en el mundo occidental y que se avanza hacia su privatización, hacia la supresión de su carácter público. El caso de Alitalia es el último ejemplo. Póngase al día Sr. Alcalde. ¿Quiere unas líneas aéreas municipales, públicas? Dígalo abiertamente. Cuénteselo a los leoneses y díganos cómo las piensa financiar.
Lagun Air es una empresa privada y su suerte debe ser la misma que el resto de empresas privadas. No reúne ningún componente que haga suponer que sus servicios son estratégicos. Lagun Air tiene derecho a existir y también a tener éxito, a lo que no tiene derecho, bajo ningún concepto, es a vivir del momio. Sus apelaciones a la Junta de Castilla y León para que defienda los sueldazos de sus amigotes es estrambótica amén de indecente.
El Alcalde debiera estar pensando en mejorar las arcas del municipio, exhaustas y, sin embargo, dedica su tiempo al rescate de los exuberantes sueldos de los ejecutivos de una aerolínea (Lagun Air) en horas muy bajas
Hay cosas que están bien, que son buenas, y otras que no tanto. Y no es bueno estar instalado en el conflicto de intereses, sin separar el cargo de sus funciones, no es bueno para la Alcaldía y no es bueno para los leoneses. Al Alcalde le corresponde ocuparse de las necesidades e intereses de los leoneses. A los propietarios de Lagun Air les corresponde ocuparse de sus propias necesidades. El Alcalde, sin embargo, actúa como propietario de Lagun Air, dado que es Vicepresidente de Caja España —y Caja España es propietaria a su vez de Lagun Air—, y actúa, al tiempo, como subvencionador de una empresa, que en teoría es de su propiedad, pero con el dinero de sus vecinos, en este caso desde una institución pública, el Ayuntamiento. Y por si le pareciera insuficiente el desdoblamiento, actúa en nombre de sus gestores y amigotes, sustituyéndoles, para proteger sus exuberantes nóminas.
¿Y si tuviera razón el chascarrillo popular? ¿Aquí quién manda, Francisco Fernández o Sumo? Nos gustaría saber cuándo es Alcalde y cuándo correveidile de Agelco. ¿Qué es primero, ser amigo de sus amigotes (Lagun Air/Agelco) o Alcalde de los leoneses? El propietario de Lagun Air es Agelco y Caja España es parte de Agelco y, atención, su principal acreedor. El verdadero dueño de Agelco, por lo tanto, es Caja España y el órgano de gobierno de Caja España es su Consejo de Administración, del cual el Alcalde es Vicepresidente. Si no se desentiende del conflicto de intereses los leoneses tenemos un problema. Nuestra economía es de mercado y no es de recibo, además de saltarse la cola, premiando a unos amigotes, jugar con todas las cartas marcadas. Es hacer trampa. El modelo económico del Sr. Alcalde es de otra época, de la época de los viejos regímenes totalitarios.
Está dicho por todos los medios de la región: Lagun Air necesita un ‘torero’. Y el papel de torero, de bombero torero, ha sido asignado a la Junta de Castilla y León. ¿Aerolínea o charlotada?
El Alcalde no piensa en los 100+50 trabajadores (cincuenta son enchufados) de dicha aerolínea. Si lo hiciera sus gestiones hubieran sido de otro tenor y de otro calado. Los sueldos de los gestores de dicha aerolínea no son estratégicos para nadie. No es estratégico privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. No es estratégica una aerolínea con demostrada incapacidad de atracción económica. No es estratégico, es decir, no es bueno, con la actual deuda del ayuntamiento, dilapidar lo poco que tiene en lugar de procurar ingresos. No es estratégico achuchar a los vecinos con un IBI salvaje para después entregar buena parte del mismo a sus amedieros de Lagun Air. Y no es estratégico rescatar con los presupuestos del ayuntamiento una aerolínea que aspira a vivir del momio. Vincular la infraestructura aeroportuaria de León a la suerte de Lagun Air es muy temerario. El futuro del aeropuerto de Barajas no depende de la suerte de la aerolínea Iberia y el futuro del puerto de Gijón, de El Musel, no depende de una única naviera. Si Lagun Air deja de operar otras empresas con mayores aptitudes y menos tontería, ocuparan su hueco. El aeropuerto sí es una infraestructura estratégica. ¿Lo es Lagun Air? No.
Lagun Air necesita y lo necesita como agua de Mayo, socios industriales capaces de operar la aerolínea con mayor profesionalidad. ¿Qué demonios hace el Alcalde ocupándose de algo que no entiende, la gestión de una aerolínea? ¿Alcalde o aviador? ¿Alcalde o amediero?
:: Aerolínea con torero
Afirma el ex-Presidente de Lagun Air, el Sr. Santos Llamas, que la viabilidad de Lagun Air está asociada a la presencia del ‘torero’ mayor, esto es, la Junta de Castilla y León, a la que le pide una subvención de 12 millones de euros anuales. En el supuesto de que dicha ayuda se produjera, Santos Llamas, de nuevo con dinero de Caja España, eso se deduce de las distintas declaraciones, se haría con el control de la aerolínea.
Está dicho por todos los medios de la región: Lagun Air necesita un ‘torero’. Y el papel de torero, de bombero torero, ha sido asignado a la Junta de Castilla y León. ¿Aerolínea o charlotada? ¿Es consciente el Sr. Alcalde de que está defraudando a los leoneses, de qué esta pulverizando, deshaciendo, a grandes zancadas su crédito político? Todo lo que huela a Lagun Air/Agelco más que oler hiede. Detrás de la presión mediática de Lagun Air/Agelco no hay electores. Lo que hay, al revés, es mucho estupor y mucho enfado.
El Sr. Alcalde ha tenido mucho éxito fagocitándose al electorado de la UPL, le deseo que tenga el mismo éxito gestionando el Municipio. Le hace mucha falta y nos hace mucho falta. A los leoneses nos conviene que deslinde mejor su condición de propietario de la Aerolínea, en tanto que Vicepresidente de Caja España, del de subvencionador, en tanto que Alcalde de León, y del más infame, el de correveidile o amediero, en tanto que amigo de sus amigotes. Los leoneses tenemos muchos problemas y muy serios. La crisis es de muchos quilates. El dinero de los leoneses no es suyo. Se debe atender al objeto social del Ayuntamiento y de Caja España con más pulcritud. De la pulcritud brota la confianza. Para el caso que nos ocupa, la relación entre la Vicepresidencia de Caja España, la Alcaldía, y el oficio de amigo de sus amigotes, de amediero, es una relación aviesa, tan extraña como la que tenían el Dr, Jekyll y el misántropo Edward Hyde.





















