Berlín (Alemania). Escasas horas después de la declaración conjunta realizada por Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, en la que se recogía el compromiso de apoyo a las entidades financieras con problemas, Berlín afronta la posible bancarrota del segundo mayor banco hipotecario alemán, Hypo Real Estate.
La retirada del grupo de bancos privados de la operación de rescate acordada por el Gobierno ha provocado que el ministerio de Economía alemán pida a las partes implicadas que ayuden en la reflotación del HRE y ha previsto una reunión, en esta misma jornada, con el órgano regulador financiero (BaFin).
Un responsable del HRE ha señalado que se evalúan alternativas y anunció que el Gobierno de Dublín podría analizar una ayuda a Depfa, filial de la entidad afincada en Irlanda y desencadénate de la crisis
“Ha llegado la hora de que cada uno afronte su responsabilidad”, señaló Torsten Albig, portavoz ministerial, sorprendiéndose por el hecho de no conocer ningún aviso previo del fracaso de las negociaciones para salvar al banco.
Precisamente, esta misma semana Berlín encabezó una línea de rescate del Hypo Real Estate Bank para que el mismo tuviera acceso a 35.000 millones de euros mientras una serie de bancos y aseguradoras asimilarían 8.500 millones de esta operación y el sector público haría frente al resto.
Sin embargo las necesidades del HRE para salvar la situación parecen ser mucho mayores. 50.000 millones de euros de inyección hasta finales de año y otros 70.000 hasta finales de 2009 son las cifras barajadas por el Deutsche Bank en un informe al respecto.
Un responsable del HRE ha señalado que se evalúan alternativas y anunció que el Gobierno de Dublín podría analizar una ayuda a Depfa, filial de la entidad afincada en Irlanda y desencadenante de la crisis.






















