EFE. José Luis Rodríguez Zapatero, durante su intervención en la clausura de la 64 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
Madrid. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer en la clausura de la Asamblea de la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) una nueva ley que regule el derecho a un acceso libre a la información pública. España es uno de los pocos países que en el que los ciudadanos carecen de este derecho.
La nueva ley permitirá el acceso libre a los archivos y registros administrativos en manos de las autoridades, algo que viene siendo reclamado por los profesionales del sector periodísticos desde mucho tiempo atrás
Dentro del Gobierno español, según afirma el confidencial.com, el ministerio de Defensa, que dirige, Carme Chacón, es “el más opaco de todos”. “No facilita información de ninguna clase y alega que no está previsto en la ley que este tipo de información se pueda facilitar y no explica el porqué”. Según este diario, esto es “todo lo contrario a lo que ocurre en el ministerio de Defensa Británico, un país en donde el derecho de acceso sí está regulado, y en donde el Gobierno se ve obligado incluso a difundir las actas de las reuniones en las que el ex primer ministro, Tony Blair, decidió sumarse a la invasión de Iraq”.
En concreto, la nueva ley permitirá el acceso libre a los archivos y registros administrativos en manos de las autoridades, algo que viene siendo reclamado por los profesionales del sector periodísticos desde mucho tiempo atrás. El objetivo final es un gobierno más trasparente y con menos secretos oficiales. De esta forma, con la nueva ley, toda la información pública, excepto la que afecta a la privacidad o seguridad nacional, deberá ser accesible a cualquier ciudadano.
“Por remoto que sea el lugar en el que se ataque a la libertad de expresión, siempre tendremos que alzar nuestras voces para defender a los periodistas que se sacrifican por la libertad de todos”
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, reconoció la “importantísima” labor de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a favor de la libertad de información y su “constante denuncia” contra la violencia, censura y acoso que sufren muchos periodistas. Aguirre dijo que la SIP cuenta con el “pleno respaldo de todos cuantos creen en los derechos humanos”. “Por remoto que sea el lugar en el que se ataque a la libertad de expresión, siempre tendremos que alzar nuestras voces para defender a los periodistas que se sacrifican por la libertad de todos”, aseveró.
Además, alertó de que, a día de hoy, los ataques a la libertad de expresión “adoptan las más variadas formas”, como la “amenaza terrorista o mafiosa”, pero —añadió— “se rigen por los principios totalitarios de siempre; atacar al contrario y dominar la conciencia ciudadana para acabar con el derecho a la información”. Esperanza Aguirre ha animado a la SIP a continuar sus esfuerzos en favor de una prensa libre, independiente y de calidad “como garantía de pluralismo y progreso de las sociedades”.
El pluralismo y el derecho a la crítica, pilares fundamentales
Por otro lado, el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el colombiano Enrique Santos, advirtió de que los periodistas tienen que lidiar con la “incapacidad” de muchos gobernantes para aceptar que el pluralismo de opinión y el derecho a la crítica son los pilares de la democracia que les llevó al poder. Además, señaló que hoy los medios de comunicación tienen que “lidiar” con nuevas formas de intolerancia del poder “menos burdas que las dictaduras de antaño”, pero “más sutiles” y por lo tanto, “no menos preocupantes”.
“Hoy tenemos que lidiar con la incapacidad de muchos gobernantes democráticamente elegidos para aceptar que el pluralismo de opinión y el derecho a la crítica son pilares esenciales de esa democracia que les llevó al poder”, aseveró Santos. Como ejemplo de esto, aludió a varios gobiernos latinoamericanos como “la Argentina de los Kirchner, el Ecuador de Correa, la Bolivia de Morales, la Nicaragua de Ortega, la Venezuela Chávez, y de Cuba… ni hablar”.
“Hoy tenemos que lidiar con la incapacidad de muchos gobernantes democráticamente elegidos para aceptar que el pluralismo de opinión y el derecho a la crítica son pilares esenciales de esa democracia que les llevó al poder”
Se refirió también a Colombia, de la que ha dicho que su presidente, Alvaro Uribe, “para nada hostiga a la prensa”, pero “se sale con frecuencia de sus casillas ante cuestionamientos periodísticos”. “Todo esto confirma la para mí natural y saludable tensión dialéctica entre prensa y poder que fortalece a la democracia”, ha afirmado. En cuento a los desafíos a los que se enfrenta el periodismo actual, apostó por “encontrar respuestas imaginativas” ante los retos que representan fenómenos como Youtube, Google o la wikipedia.
Así, se mostró partidario de que la prensa se “redefina” y deje de verse “únicamente como periódicos y cada vez más como generadores de contenido”. Asimismo, dijo que también es importante “encontrar modelos de negocios que paguen por un periodismo serio en el mundo digital” para evitar “el deterioro progresivo de la calidad de un oficio que nosotros sí sabemos hacer”. Por último, apostó por “mantener los valores claves del periodismo como sustento de una sociedad libre y bien informada”.
Ejercer el periodismo es una cuestión de vida o muerte para muchos profesionales de América Latina, una región en la que los medios de comunicación sufren un creciente acoso gubernamental y judicial, y en la que la crisis económica va a frenar la adaptación de la industria a las nuevas tecnologías. Esta es la conclusión general de cinco días de trabajo y debates de los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Ejercer el periodismo es una cuestión de vida o muerte para muchos profesionales de América Latina, una región en la que los medios de comunicación sufren un creciente acoso gubernamental y judicial
La Asamblea General de la SIP, a la que asistieron más de medio millar de propietarios y directores de medios de comunicación de América y Europa, repasó la situación de la prensa en el continente americano en el último semestre identificó “cuatro importantes tendencias en amenazas contra la libertad de expresión”. La primera, se señala en las conclusiones, “un preocupante aumento de la violencia física contra periodistas y atentados contra medios cuya consecuencia más grave fue el asesinato de ocho periodistas en Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Venezuela”. La segunda, “el deterioro de las relaciones entre Gobiernos y prensa, caracterizado por constantes y sistemáticas agresiones verbales provenientes de altas autoridades, con el objeto de desprestigiar la labor periodística”.
La tercera, “el uso inapropiado de fondos públicos por parte de Gobiernos para presionar y discriminar a los medios de comunicación o a través de publicidad oficial”. Y la cuarta, “las numerosas excepciones que podrían comprometer la efectividad” de las leyes de acceso a la información pública. La SIP declaró que el problema de violencia es especialmente preocupante en México, donde el narcotráfico quiere imponer una “ley del silencio” en muchas zonas del país, y fue muy crítica con la actitud frente a la prensa de los Gobiernos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Venezuela.





















