Análisis. De la nada a la nada y media. Del Plan Pacebo de los dichosos 400 euros, iniciativa típica de un borderline, a los 50 mil millones y tiro porque me toca. ¡Zetapeman puede con todo! En lugar de un estadista parece un héroe de comic. Es la historia de un presidente que se toma un trip antes de comparecer ante la opinión pública. Tanto detritus derramado sobre la economía de los Estados Unidos y sobre el Plan de Rescate de aquel país, mitín tras mitín, rueda de prensa tras rueda de prensa, comparecencia tras comparecencia, para terminar copiando su Plan de Rescate de las mismas proporciones, la misma equivalencia respecto al PIB, el 5%, pero haciéndolo, además en solitario, a lo Chávez, en iluminado, pero con modos trascendentes. No imagino nada más alarmista e inspirador de desconfianza.
Si nadie lo evita, el Fondo de Rescate se usará para dar alas a la inquina política, para poner en marcha la filias y las fobias de sus gestores, es decir, para el sectarismo ideológico y para dar cordel a las políticas clientelistas enfermizas
La imagen sombría y fúnebre de Zetapeman con boligrafito en la mano izquierda, para propagar la ilusión óptica de que ha hecho las cuentas antes de comunicar la creación del Fondo de Rescate, pasará a la historia de las memeces. Es una imagen alergénica (da yuyo). Es el gojeo de un grillo paranoico. En lugar de “poner en marcha el tren de la confianza” lo que pone en marcha es un tsunami liquidador, lo que desempolva es el mazo del ahora verás. ¿Y el bolígrafo? Zetapeman hace las cuentas pasando los dedos de la mano por el labio inferior y a pescozones. Lo sabe la gente y lo sabemos todos. Pánico.
El Fondo es un acto de improvisación, otro más, cuya creación se ha decidido a salto de conejo, de manera alocada, como todo lo que ha hecho el ejecutivo frente a la crisis, rascarse la barriga, vacilar a los españoles y mangarla. Lo que ha quedado claro, meridianamente claro, es que el ejecutivo no sabía y sigue sin saber a lo que se enfrenta. Ha quedado meridianamente claro
a) Que no estaban informados
b) Que ni comprendían, ni comprenden nada
c) Que el banco de España no sabía qué supervisar, ni entendía lo que pasaba
d) Y que la crisis, desde su gestación, les ha pillado a todos en el cuarto de baño con los pantalones en los tobillos.
¿Bastará con 50 mil millones de euros? Todos sabemos que no. ¿Quién gestionará dicho fondo, Zetapeman y sus chicos? Todo indica que así será. Aquí no hay parlamento. ¿Es dinero de los contribuyentes? Si. ¿A quién pertenece el Tesoro? A los españoles. Son preguntas que conviene responder adecuadamente.
Nunca otro poder político tuvo tanta disponibilidad de acción para decidir qué entidad sobrevive, quién no, a quién se le manda al infierno y a quién se le pone a disposición de la justicia. Es muchísimo poder y no estaría bien, nada bien, que tanto poder lo detentara, en solitario, Zetapeman. El dinero de los contribuyentes debe ser gestionado con criterios claros y tener un uso reparador.
Si nadie lo evita, el Fondo de Rescate se usará para dar alas a la inquina política, para poner en marcha la filias y las fobias de sus gestores, es decir, para el sectarismo ideológico y para dar cordel a las políticas clientelistas enfermizas. ¿Zetapeman, arcángel laico del rescate o exterminador?






















