León. La Guardia Civil considera a F.D.G y P.R.A —detenidos en Cistierna el 28 de agosto— responsables directos de un homicidio consumado, dos delitos de homicidio en grado de tentativa, tres delitos de robo con violencia e intimidación, otro de atentado a agentes de la autoridad y un delito de tenencia ilícita de armas. Además, con la detención de estas dos personas se frustraron tres robos con violencia o intimidación que, según sus propias declaraciones, tenían previsto cometer en fechas próximas, en otras tantas localidades de la provincia.
La Guardia Civil de León detuvo a F.D.G y P.R.A, como presuntos autores, uno de ellos de un delito de atentado contra agentes de autoridad y tenencia ilícita de armas, y ambos de un delito de homicidio doloso, al considerarles responsables del asesinato de un taxista el día 20 de agosto en la localidad leonesa de Las Ventas de Albares.
Fruto de las investigaciones, registros e inspecciones oculares que los Guardias Civiles encargados del caso practicaron para la instrucción de diligencias, llegaron a la conclusión de que los detenidos podrían estar implicados en otros hechos delictivos que aún no se habían resuelto, por lo que procedieron a realizar las pruebas balísticas en laboratorio de los casquillos y proyectiles que se habían recogido en distintos escenarios delictivos y cotejarlos con el arma que portaba F.D.G en el momento de su detención.
El informe de balística que emitió el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil concluyó que la pistola detonadora que había sido transformada para disparar cartuchos de fuego real del calibre 6,35 y que llevaba F.D.G en el momento de su detención, percutió el casquillo que se recuperó en el interior de un taxi en Salamanca el día 1 de agosto del corriente.
La pistola detonadora que había sido transformada para disparar cartuchos de fuego real del calibre 6,35 y que llevaba F.D.G en el momento de su detención, percutió el casquillo que se recuperó en el interior de un taxi en Salamanca
Los hechos ocurrieron a primera hora del viernes 1 de agosto, cuando los ahora detenidos solicitaron un taxi en la estación de autobuses de Zamora para que les trasladara hasta Salamanca. Una vez en la capital charra dirigieron al taxi hasta una zona despoblada con la intención de atracarle, momento en que el taxista vio a través del retrovisor que el ocupante de los asientos traseros estaba a punto de encañonarle con un arma, por lo que saltó del vehiculo en marcha consiguiendo zafarse del disparo que efectuó éste; no obstante los atracadores antes de huir del lugar se apoderaron de los 18 € de la recaudación que había en el vehículo.
Asimismo el informe concluye que el arma referenciada también percutió y disparó los dos casquillos y el proyectil que se recogieron ese mismo día en un comercio de Salamanca, en el que un hombre de 54 años resultó herido de gravedad al recibir dos impactos de bala en la cabeza.
A última hora de la tarde del mismo día 1, el empleado de una marmolería cercana al cementerio de Salamanca resultó herido de gravedad, al recibir dos disparos en la cabeza cuando se negó a entregar la recaudación a las dos personas que intentaban atracarle y que ahora han sido identificadas. Una vez herido el empresario, los delincuentes consiguieron apoderarse de 400 € que había en el establecimiento.
A última hora de la tarde del mismo día 1, el empleado de una marmolería cercana al cementerio de Salamanca resultó herido de gravedad
A la vista de estas conclusiones y de otros indicios obtenidos por los agentes, la Guardia Civil considera a F.D.G y P.R.A responsables directos de un homicidio consumado, dos delitos de homicidio en grado de tentativa, tres delitos de robo con violencia e intimidación, otro de atentado a agentes de la autoridad y un delito de tenencia ilícita de armas.
Además, con la detención de estas dos personas se frustraron tres robos con violencia o intimidación que, según sus propias declaraciones, tenían previsto cometer en fechas próximas, en otras tantas localidades de la provincia.






















