Análisis. ¿Se apaga un incendio añadiendo leña al fuego? De eso trató la reunión del Eurogrupo, de su sindicación delante de las cámaras y de la opinión pública mundial para echar gasolina al fuego. Fíjense bien en ellos, en los políticos, está usted antes los últimos ejemplares de ‘políticos bien informados’. Políticos con mono y la caja de herramientas en bandolera. Los maestros de la ingeniería social y financiera. Su mayor sueño y aspiración. Dominar sobre la vida, sobre todo lo que respira y se mueve y lo que es inerte.
La muerte del ‘político bien informado’ se consumará después de experimentar el apogeo de la ingeniería social y financiera que se avecina. Su reino es el reino de la yenka (un paso de baile bobalicón y extinguido). Son tiempos de ingeniería social y de ingeniería financiera, el sueño último de cualquier político: tener a su merced a toda la población. Lograr que la población compungida, asustada, dolorida, mansa e hipnotizada, coma en su mano. La idea del político bien informado como última esperanza, se está cumpliendo. Tienen a su merced nuestras vidas y patrimonios, en estos instantes lo pueden todo. El poder financiero es lo que siempre ha sido, un poder subordinado al poder político que lo regulaba, supervisaba, tutelaba y con el que se compinchaba, y ahora, en estos días de gran tribulación, en estos meses, en los años venideros, seremos testigos de la primacía absoluta, sin tapujos, de los político sobre el dinero. Son tiempos de ingeniería social, el sueño por excelencia de los derechas y la izquierdas colectivistas y nacionalizadoras. Se ha levantado el banderín y por un tiempo todo lo que respira, todo lo que tiene vida, quedará bajo la batuta de un político ‘bien informado’ y su burocracia.
La muerte del ‘político bien informado’ se consumará después de experimentar el apogeo de la ingeniería social y financiera que se avecina. Su reino es el reino de la yenka (un paso de baile bobalicón y extinguido)
De ahora en adelante, cuando todo dependa la política hasta en los más mínimos detalles, los tacómetros de la crisis dejarán constancia del monto de estupideces y abusos de poder a los que vamos a asistir y, no obstante, a los que estamos condenados. Comprobaremos las supuestas bondades del poder político ilimitado. Estaremos a merced de los mismos que pretenden resolver el problema que antes negaban. A merced de aprendices de brujo que no vieron venir la plaga de la insolvencia mientras vivían felices y dicharacheros. Hemos entregado el poder, los poderes excepcionales y discrecionales que ahora conocemos, a los mismos que aplaudieron la crisis, negándola. Los que nos condenaron les toca ahora redimirnos. ¡Cuánto disparate!
De ahora en adelante, cuando todo dependa la política hasta en los más mínimos detalles, los tacómetros de la crisis dejarán constancia del monto de estupideces y abusos de poder a los que vamos a asistir y, no obstante, a los que estamos condenados
El sistema financiero, agonizante, ha entrado en la UVI. Lo someterán a cirugía extrema, a cura de adelgazamiento, le harán hincar las rodillas y rendir pleitesía a los nuevos amos del mundo, los políticos, los que organizaron la tarascada financiera que conocemos. La reflexión, de momento, queda pospuesta. No toca. Estén atentos, con los ojos bien despiertos, están asistiendo a la apoteosis, al triunfo total, del ‘político bien informado’. El que todo lo sabe y dispone de información privilegiada de uso exclusivo y que les convierte en individuos extraordinarios, en deidades turbias. ¿Qué será de nosotros?
La crisis de la abundancia de dinero, se resolverá, añadiendo más dinero, apalancando los tesoros nacionales, dinamitando el poco sentido común que quedaba. Lo han prescrito los ‘políticos bien informados’. La crisis del dinero se resolverá haciendo la crisis más grande e irresoluble. Sin arañar, al revés, acariciando, todos los mecanismos que la han hecho posible. Añadiendo intervención a la mucha ya existente. Con más burocracia. ‘En la era del conocimiento se pretende resolver la crisis poniendo funcionarios al frente de todos los imputs de información’. ¡Viva la Unión Soviética!
El Eurogrupo con su estrategia de Barra Libre, con la afirmación, de que todos tranquilos, la fiesta continua, prorroga el disparate, creando la sensación de que combate la crisis. La propia clase política se ha convertido en parte del problema, en el mayor problema
El Eurogrupo con su estrategia de Barra Libre, con la afirmación, de que todos tranquilos, la fiesta continua, prorroga el disparate, creando la sensación de que combate la crisis. La propia clase política se ha convertido en parte del problema, en el mayor problema, en el nódulo cancerígeno desde que planea expandirse para colonizar cada rincón de nuestras vidas. Los políticos solo piensan en sí mismos, y en las mentiras que necesita para prorrogar su mandato. El Eurogrupo no acordó hacer posible el funcionamiento del sistema financiero, acordó, echar leña al fuego.
Con la apoteosis y posterior caída, todo llegará, del ‘político bien informado’, eufemismo del necio, se abrirá una oportunidad para el político más humilde, que trabaja para la comunidad sin sustituirla. “Si quieres liderar al pueblo, sigue a la gente”. El político bien informado será sustituido por el político bien formado y respetuoso, humilde, que admite contrapoderes. La información está en todas las partes y arroparse con la hojarasca de la información privilegiada está más cerca del delito que del prestigio.
“Como puedes ver, mi querido Coningsby, el mundo está gobernado por personajes muy distintos a los que se imaginan aquellos que no están detrás del telón” (de su obra CONINGSBY). Benjamin Disraeli ( 1804-1881 ) primer ministro británico. Llegan nuevos tiempos para la política que se transformará en cambios legales importantes y decisivos. Los galones se llevan en el uniforme pero podrás perderlos y ser degradado de inmediato. Los galones los pone y la quita la gente, el pueblo, y tiene que ser cierto, posible y rápido. Estamos asistiendo, eso es lo que de verdad está ocurriendo, al fin del ‘político bien informad0′. La primera impresión es que asistimos a su glorificación, falso, es una ilusión óptica. Alcen la vista.






















