Madrid. Se han necesitado 48 horas para comprobar como todas las promesas realizadas ante al opinión pública y en el Congreso se rompen de cuajo. No importa. Los bancos y cajas se han salido con la suya: no tendrán que retratarse a la hora de pedir ayuda estatal mediante la venta de activos al famoso Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF). No se publicarán los nombres de las entidades que acudan a las citadas subastas para obtener liquidez a cambio de cédulas y titulizaciones.
La falta de transparencia contrasta con los procedimientos puestos en marcha en otros países, leáse Alemania y Reino Unido donde los bancos que acuden al rescate deben retratarse ante la opinión pública
La falta de transparencia contrasta con los procedimientos puestos en marcha en otros países, leáse Alemania y Reino Unido donde los bancos que acuden al rescate deben retratarse ante la opinión pública, no en vano es la opinión pública con su dinero, quien les proporciona el rescate. El procedimiento seguido en España es similar al que realiza el BCE para los casos estándar. ¿Estamos ante un supuesto estándar o extraordinario?
Zapatero ha optado por un sistema opaco que no discrimine entre buenos y malos. En las subastas de liquidez que sigue el BCE solo se informa del número de peticiones pero no del nombre de los peticionarios y de los tipos margina y medio de la subasta. Se informará, por lo tanto, del importe solicitado y adjudicado, con total opacidad, sin identificar al peticionario.
Con los mercado cerrados los bancos y cajas no tiene más opción que acudir a vender activos al Tesoro para obtener liquidez. Con el actual sistema nadie sabrá quien esta desesperado y quien no. El sistema elegido no permitirá a los españoles, discriminar entre buenos banqueros y pésimos. Es un sistema de opacidad para ocultar la mala gestión.
El procedimiento ha sido publicado por el periódico financiero “Cinco Días” del grupo PRISA. Otro supuesto de transparencia.






















