Sarkozy. El líder galo cree que la sociedad actual precisa moralización y claridad, pero, asimismo, protección e igualdad
Annecy (Francia). Los riesgos a los que habría que hacer frente tras un supuesto fracaso de la cumbre financiera internacional, convocada para el próximo 15 de noviembre en Estados Unidos, “podrían incidir en el origen de un mundo peor que el de antes”.
Así de claro y tajante se mostró el presidente Nicolas Sarkozy en un discurso pronunciado ante varios empresarios en Annecy, en el sureste francés.”No debe ser una reunión para nada, una cita fallida”, añadió.
“Todos los responsables políticos de los grandes países industrializados tenemos que definir las nuevas reglas que necesita la economía global para conseguir un mundo mejor”, afirmó Sarkozy, para quien el trance a superar por el hipotético fracaso llevaría “a la revuelta de las clases populares y de las clases medias”, ya que éstas, en su opinión rechazarían una mundialización y no la “vivirían como una promesa y sí como una amenaza”.
El líder galo cree que la sociedad actual precisa moralización y claridad, pero, asimismo, “protección e igualdad” necesidades a las que los políticos deben responder el 15 de noviembre.
La principal tarea de dicha cumbre debe ser”refundar el capitalismo mundial, dando relevancia al empresario y al trabajador y no al especulador, en beneficio de unas finanzas al servicio de las empresas y la producción y no de ellas mismas”, aclaró el presidente francés.
En cuanto a los protagonistas de esta ardua labor, Sarkozy sitúa a los políticos como máximos valedores del nuevo diseño, ya que no es una “elección técnica, sino política; los responsables de la situación no pueden ser los que hallen soluciones para arreglarla”.
“Una Europa que ha sido capaz de dar la respuesta más fuerte a la crisis financier y propner la reunión en la se construirá el nuevo orden mundial es motivo de orgullo”, concluyó una de las principales estrellas de esa cita.





















