ICAL/ Miriam Chacón. Reunión para presentar el proyecto de integración de las cajas de ahorro de la región a los medios de comunicación. (I a D) Rafael Delgado, Begoña Hernández, Pedro Muñoz, Óscar López; el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, Tomás Villanueva, José Pérez, Cándido de Paz y José Antonio Trujillo (de la consultoría Menéndez Uria)
Valladolid. Los expertos que han diseñado el modelo de integración de las cajas de ahorros de Castilla y León, que está en fase de estudio por las propias entidades financieras, descarta la fórmula de la fusión porque “a pesar de sus indudables ventajas” operativas “tiene costes económicos y políticos muy elevados”.
Así figura en el documento presentado en Valladolid por tres de los economistas que han elaborado la propuesta para crear en Castilla y León una sociedad anónima participada por las seis cajas de ahorros de esta comunidad para superar la crisis financiera actual y para unir sus carteras industriales.
José Pérez ha destacado la importancia del tamaño de las cajas en la coyuntura actual, ya que “serán penalizadas las entidades medianas y pequeñas”
Uno de los expertos presentes, el presidente de Intermoney, José Pérez, ha destacado la importancia del tamaño de las cajas en la coyuntura actual, ya que “serán penalizadas las entidades medianas y pequeñas”, y ha detallado el abanico de posibilidades que existen para afrontar un proceso de integración de las entidades como el promovido por la Junta de Castilla y León.
En concreto, han descartado las posibilidades de los “acuerdos de cooperación” porque “no da una respuesta completa a los retos” que deben afrontar las cajas, también la creación de una especie de “garantía solidaria de liquidez y solvencia” porque “resulta insuficiente para garantizar la competitividad” y, por último, la opción de la fusión, que no ven viable cuando lo que se intenta unir son seis entidades financieras.
“A pesar de sus indudables ventajas en términos de jerarquización de decisiones, la fusión de cajas tiene costes económicos y políticos muy elevados, con pérdidas importantes de cuotas de mercado y de activos intangibles tales como las marcas o la vinculación territorial”, ha resumido Pérez, quien cree que, en definitiva, todas estas circunstancias son “económicas”.
Para el grupo de expertos, la “solución óptima” es la creación de un “grupo contractual” porque “proporciona gran parte de las ventajas de la fusión y, al mismo tiempo, permite evitar sus inconvenientes al preservar la identidad, autonomía y territorialidad de cada caja”.
“A pesar de sus indudables ventajas en términos de jerarquización de decisiones, la fusión de cajas tiene costes económicos y políticos muy elevados”
La propuesta, que ha recibido el apoyo del Gobierno de Castilla y León y de la oposición socialista, supone que las cajas de ahorro firmarían un contrato de participación en el “Grupo Cajas Castilla y León” (Grupo CCL), aunque manteniendo la “autonomía” de cada entidad.
Este contrato, que será una especie de acta fundacional del hipotético grupo financiero, tendrá que detallar la estructura de gobierno, el alcance de la integración funcional y financiera, y el establecimiento de mecanismos de estabilidad del grupo, como por ejemplo la duración predeterminada de la vigencia del acuerdo de unión.
La presentación ha contado con la participación del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, y el secretario general del PSOE de Castilla y León, Óscar López, quienes mantienen su acuerdo en torno al modelo del Grupo Contractual





















