Fotografías de archivo del cabo primero Rubén Alonso Ríos (d) y el brigada Juan Andrés Suárez García (i), ambos pertenecientes a la Brigada Ligera Aerotransportable (BRILAT), con sede en Figueirido (Pontevedra), que han fallecido en el atentado perpetrado hoy en el sur de Herat (Afganistán).Asistencia a la Seguridad (ISAF).
Herat | Afganistán. Dos militares españoles han muerto y otros cuatro han resultado heridos, uno de ellos de gravedad, en un atentado perpetrado con una furgoneta cargada de explosivos y conducida por un suicida en Afganistán. Así fue comunicado, en una breve declaración institucional, por la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien ha precisado que las víctimas del atentado pertenecían a la Brigada Ligera Aerotransportable (BRILAT), con sede en Figueirido (Pontevedra), y llevaban destacados en Herat desde hace varios meses.
Los dos militares fallecidos son el cabo primero Rubén Alonso Ríos y el brigada Juan Andrés Suárez García. El herido grave es el cabo primero Antonio Cures García, y los heridos leves son el capitán Enrique Dopico Rodríguez, el sargento primero Gonzalo Miguélez Diéguez y el cabo Alberto Cao Pérez. El brigada fallecido Juan Andrés Suárez García nació en 1967 en Mieres (Asturias) y el cabo primero Rubén Alonso Ríos nació en Vigo en 1978 y estaba casado.
El ataque se produjo en el distrito de Shindand, en el sur de Herat, cuando un suicida que conducía una furgoneta cargada con explosivos se lanzó sobre un convoy compuesto por doce camiones afganos y seis blindados españoles e impactó sobre el último vehículo, en el que viajaban los militares españoles
El Ministerio de Defensa ha facilitado las identidades de los soldados, tras haberse puesto en contacto con sus familiares. El ataque se produjo en el distrito de Shindand, en el sur de Herat, cuando un suicida que conducía una furgoneta cargada con explosivos se lanzó sobre un convoy compuesto por doce camiones afganos y seis blindados españoles e impactó sobre el último vehículo, en el que viajaban los militares españoles. La ministra, en una declaración en la que no admitió preguntas, ha señalado que el ataque se produjo a las 09:00, hora española, 12:30 horas en Afganistán, cuando un convoy del Ejército Nacional Afgano regresaba a su base en las proximidades de Herat, donde España tiene su base de Apoyo Avanzado, en la provincia de Shindand.
Ha precisado que el blindado español, que circulaba cerrando el convoy, fue embestido por una furgoneta bomba, cargada con gran cantidad de explosivos y conducida por un suicida. Los dos soldados españoles han fallecido en el acto y los heridos han sido trasladados al hospital de la base de Herat.
Los insurgentes talibanes asumieron de inmediato el atentado con un comunicado colocado en su página web. El autor del atentado es un tal “mulá Habibullah”, residente de la provincia, según el comunicado, que identifica a los soldados atacados como norteamericanos y afirma que el suicida causó la muerte de “varios” soldados ocupantes del tanque destruido. La ministra, que ha comparecido junto con el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general José Julio Rodríguez, ha trasladado públicamente el sentimiento que acababa de expresar a las familias de los soldados y al coronel jefe de la base española.
“Todos los españoles nos sentimos unidos ante el dolor, que es nuestro dolor”, ha expresado Chacón, quien ha agregado que “en estos momentos somos aún más conscientes de hasta qué punto nuestros soldados exponen su vida por el bienestar y por la libertad de un pueblo distante y también por nuestra seguridad”. La ministra ha afirmado que los soldados “se merecen nuestra gratitud, nuestro reconocimiento y nuestra admiración”.
Este es el primer atentado con muertos al que se enfrenta la ministra de Defensa desde que tomó posesión de la cartera el pasado mes de abril. En Herat, España lidera la Base de Apoyo Avanzado (FSB) y en Qala i Naw una Unidad de Reconstrucción Provincial (PRT), con un total de 778 militares implicados en la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de Naciones Unidas (ISAF) para la estabilización y la reconstrucción del país. Los primeros efectivos llegaron en el año 2002 y, desde entonces, 87 militares españoles han fallecido mientras cumplían esta misión en el país asiático.





















