Ministro de Economía y Hacienda. Solbes ha afirmado que la reunión en Washington del G-20 será el inicio de un plan para reformar el sistema financiero internacional, si bien sus consecuencias no serán inmediatas. Ha lanzado un aviso sobre la exageración de expectativas alrededor de la cumbre del G-20. En declaraciones a Onda Cero, el ministro de Economía y Hacienda ha explicado que la reunión de este fin de semana, en la que finalmente estará presente España, se discutirá una declaración de principios y “cuáles son las grandes líneas”, para establecer después un “procedimiento de trabajo”. A su juicio, es un tema de “gran complejidad” que exige “mucho trabajo” posterior.
La economía real se convertirá en la “segunda fase” de la crisis económica en España y citó al empleo como la principal “obsesión” de los todos los españoles y responsables políticos en este momento
Tras indicar que no es “partidario de más regulación”, sino de “mejor regulación”, Solbes dijo que el documento elaborado por España fue “muy útil” para el que posteriormente elaboro el Eurogrupo. Sobre los frutos que podría dar de ser sí la reunión del G-20, Solbes afirmó que podría existir un “receta única en términos de marco prudencial”, es decir, sobre lo que debe o no debe hacerse, pero dijo sentir dudas sobre si ello se traducirá en unas normas específicas para todo el mundo.
El vicepresidente confió en que España pueda seguir asistiendo en el futuro a estas reuniones y se mostró partidario de que a las mismas acudan otros países que ahora no tienen una silla, como Holanda e incluso Arabia Saudí, país clave como productor de petróleo y gran comprador de dólares y euros.
:: La crisis tiene varias fases
La economía real se convertirá en la “segunda fase” de la crisis económica en España y citó al empleo como la principal “obsesión” de los todos los españoles y responsables políticos en este momento. Solbes defendió la decisión del Ejecutivo español de dar prioridad a la crisis financiera sobre la económica, al considerar que de lo contrario se “acentuarían” los problemas de la economía real. “Para resolver los problemas de fondo antes hay que entrar en los de financiación”.
El ministro de Economía insistió en que el correcto funcionamiento del sistema financiero es un “requisito previo” para resolver el “gran problema del empleo” . En este sentido, Solbes señaló que el empleo en España precisa una mayor actividad para poder seguir generándose y que ésta, a su vez, necesita a las empresas y éstas financiación, por lo que consideró esencial dotar de mayor liquidez a las empresas para poder seguir creando empleo.
Solbes recordó que otros países también están sufriendo un aumento en el número de desempleados como consecuencia de la crisis económica, aunque reconoció —tomen nota— que en el caso de España este problema se está planteando con “mayor gravedad” que en otros países. Y achacó la elevada tasa de desempleo al hecho de que en España la actividad cae de manera habitual —no se lo pierdan— “más rápidamente” que en el resto de países de su entorno. Del mismo modo, confirmó, —no olvidar— que existe un elevado número de gente empleada en trabajos de menor valor añadido.
Solbes explicó que en situaciones de dificultad económica como la actual, este tipo de trabajos desaparecen más rápidamente que otros y puso como ejemplo el caso del sector de la construcción y de algunos empleos en el sector servicios. Razón por la cual, el Gobierno socialista sigue apostando en esta legislatura, al igual que en la anterior, por un modelo de desarrollo económico —¿lo veremos algún día?— menos basado en este tipo de actividades.






















