Washington. Los líderes de los países del G-20 pactaron hoy un plan de acción para hacer frente a la crisis económica y financiera que incluye la adopción a escala nacional de medidas de estímulo fiscal para hacer frente a la recesión y la puesta en marcha de colegios de supervisores para controlar a los bancos más importantes del mundo. Las medidas más destacadas de este plan de acción deberán ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2009, según se recoge en las conclusiones de la cumbre financiera celebrada en Washington. Los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 se reunirán de nuevo antes del 30 de abril de ese año para verificar que los compromisos se han cumplido, ya con la presencia del nuevo presidente estadounidense, Barack Obama.
Ningún mercado, producto ni actor financiero podrá escapar a la regulación o al menos a la supervisión
Los participantes en la cumbre de Washington se comprometen a reformar las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Foro de Estabilidad Financiera, una institución ligada al G-7 donde están representados los bancos centrales y los supervisores, para aumentar la representación y la participación de las economías emergentes.
También suscriben el principio defendido por Francia de que ningún mercado, producto ni actor financiero pueda escapar a la regulación o al menos a la supervisión. No obstante, los líderes insisten en que hay que evitar una regulación excesiva que ponga en riesgo el crecimiento y restrinja los flujos financieros.
:: Cortesía de Bush
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, renoció hoy la “cortesía” con la que le ha tratado en todo momento el presidente estadounidense, George W. Bush, durante la cumbre del G-20 en Washington, a pesar de las “muchas diferencias” que han mantenido en el pasado.
En una rueda de prensa en la que hizo balance de la cumbre del G-20, Zapatero apenas se refirió al que puede ser su último encuentro con Bush, quien el viernes le recibió en la Casa Blanca y hoy ha vuelto a saludarle al inicio de las sesiones plenarias de esta cita internacional. El presidente del Gobierno español recordó las “muchas diferencias” que separaron a ambos en el pasado y destacó la cortesía de Bush en la cumbre, una actitud que quiso reconocer públicamente.
Los jefes de Estado y de Gobierno reiteran que hay que rechazar el proteccionismo y que no se deben erigir nuevas barreras al comercio y a la inversión. En este sentido, piden que se alcance antes de finales de año un principio de acuerdo sobre la ronda de liberalización comercial de Doha, que se lanzó en 2001 y se encuentra bloqueada.






















