Análisis. La reunión del G-20 que se cerró con acuerdos generales, abordó la creación de un Organo Central de Compensación (OCC) para hacer frente a los derivados crediticios, CDS (credit default swaps), cuyo crecimiento ha sido explosivo en los últimos años al calor de la titularización de préstamos, hasta llegar a los 33 billones dólares, la mitad del PIB mundial y cuya cobertura está en entredicho o muy amenazada.
La humanidad necesitará imaginación y sabiduría para tratar los residuos financieros altamente tóxicos
El G-20 acordó reforzar la elasticidad y la transparencia en los mercados de derivados crediticios. Objetivo: reducir los riesgos para el sistema mejorando la infraestructura de los mercados de valores que no cotizan en bolsa. ¿Elasticidad? Los analistas deducen que se trata de crear una Cámara de Compensación para lavar e ir eliminando progresivamente el volumen de deuda estructurada (CDS) de cobertura dudosa o inexistente. Se trataría de un organismo que permita a los tenedores de dicha deuda resguardarse del impago de dichos activos crediticios, los corporativos, hipotecarios, divisas e incluso deuda soberana (pública).
Los vendedores de CDS (bancos y aseguradoras de bonos) mediante la creación del Órgano Central de Compensación (OCC), se comprometerían a pagar al comprador una determinada cantidad a cambio de una prima periódica (distribución de los costes). A mayor riesgo de impago, mayor es el precio de la prima. En caso de quiebra se convocaría una subasta y mediante un mecanismo acordado previamente los CDS se cancelarían mutuamente entre sí y se liquidaría el resto.
¿Qué pasaría si se producen grandes quiebras empresariales, de gigantes, e incluso bancarias, en los próximos meses? Nadie lo sabe. Si quebrara General Motors, con un valor bursátil de menos de 15.000 millones de dólares y CDS por valor de 1 billón de dólares, por ejemplo, ¿cómo se cubrirían agujeros de tal magnitud? Las aseguradoras de bonos serían, inevitablemente, arrastradas por el ciclón de dichas quiebras, originando un huracán financiero devastador.
:: Cementerios de deuda estructurada
La Cámara de Compensación (OCC) para deuda estructurada, su constitución, es el principal y más urgente reto que tiene el sistema financiero internacional. ¿Será posible su creación? ¿Cómo se constituye? Nada se sabe y nadie sabe las características que deben adoptar los cementerios de deuda estructurada. ¿Se creará un cementerio mundial, se crearán cementerios nacionales o regionales? ¿Qué características geológico/financieras necesitan dichos cementerios? ¿Qué pasará con los lixiviados financieros tóxicos? ¿Serán simples Centros de Tratamientos de Residuos Financieros (CTRs)?, ¿En qué ríos, en que mares o océanos desaguarán?
La humanidad necesitará imaginación y sabiduría para tratar los residuos financieros tóxicos. Estamos ante un problema medioambiental de estirpe financiera. No estamos ante un cambio climático. Nos enfrentamos a un cambio ambiental financiero. Nos enfrentamos a un problema práctico y teórico que afecta, y de qué manera, al dinero que ya tiene la gente en sus manos y al que tendrá en el futuro.






















