Barcelona. Las ocurrencias chupis, políticamente correctas, topeguay, tienen su correlato en la vida real. Las consecuencias del Estatut, un texto apadrinado por el Congreso de los Diputados, por sus señorías, las que han sido elegidas por Jaén, León, Logroño, Alicante, Orense, Asturias o Tarragona, no importa que circunscripción. Ahora obtenemos lo que cosechamos. “El día que haya un catalanismo hegemónico, cerraremos la primera delegación que abrimos, la de Madrid, y abriremos en su lugar la embajada de la República Catalana. ¡Visca Catalunya!”
Fueron las palabras Carod Rovira, Vicepresidente de la Generalidad, en un acto celebrado en el Palau de la Música, “No consentiremos que seis o doce jueces que viven a 600 kilómetros de distancia nos digan qué hemos de hacer. Cuando el pueblo de Cataluña habla, ha de callar todo Dios. No aceptaremos renuncias ni genuflexiones”. Dictó Carod Rovira refiriéndose a la sentencia pendiente del Tribunal Constitucional sobre el Estatut.
Carod situó el referéndum definitiva para proclamar la independencia de Cataluña, en el 2014 coincidiendo con el 300 aniversario de la entrada de las tropas del Felipe V en Cataluña
Carod Roviera no ahorró explicaciones. Proclamó que ya tenían 13 selecciones catalanas, convenicos con 12 organismos internacionales como Estado soberano y que estaban preparando la Ley de Consultas Populares para poner en marcha la proclamación de la Republica de Cataluña. Carod situó el referéndum definitiva para proclamar la independencia de Cataluña, en el 2014 coincidiendo con el 300 aniversario de la entrada de las tropas del Felipe V en Cataluña. Con menor énfasis pero similar contenido, los compañeros de partido que le precedieron, Ridao y Puigcercós, hablaron de lo mismo, de la independencia de Cataluña.
:: ¿Con quién gobierna el Partido Socialista de Cataluña?
El gobierno de la Generalidad, presidido por el Sr. Montilla, un cordobés, está sostenido en la Cámara por los votos de ERC e IU, agrupaciones políticas hipernacionalistas que no disimulan sus objetivos secesionistas y que para tal fin, junto con el Partit dels Socialistes de Catalunya dieron su bendición al Estatut. De aquellos polvos estos lodos. A nadie debe estrañar lo que está ocurriendo, aunque todos estemos sobrecogidos por la tardanza del Tribunal constitucional en emitir su opinión sobre la supuesta inconstitucionalidad del Estatut. ¿Cómo pudo ocurrir?






















