Análisis. La PAC, ha sido eso, un carretón de basura burocrática al servicio de la agricultura francesa, de los países bajos y de Alemania y en contra de los países mediterráneos y sobre todo de España. Aportábamos un sector agrícola muy nutrido en fuerza de choque y en potencial climatológico y, naturalmente, constituíamos un peligroso enemigo a batir, ningunear y eliminar de los mercados. Nuestro potencial agropecuario era muy alto y generaba desasosiego en nuestros vecinos.
Al desarme agropecuario de España se le llamó “proceso inevitable de modernización. De aquellos polvos, estos lodos”
La mejor forma de meter en cintura nuestro sector agropecuario era desde un despacho, con regulaciones, cuotas y otras miserias, inmisericordes todas ellas, con un único objetivo eliminar recursos humanos en nuestro sector, evitar el flujo de recursos financieros al mismo, controlar su profesionalización y desincentivar cualquier proceso de transformación. Al desarme agropecuario de España se le llamó “proceso inevitable de modernización”. De aquellos polvos, estos lodos. El peaje que tuvo que pagar España por nuestra incorporación a la Unión Europea fue altísimo, llevaba incluido nuestro completo desarme industrial y agropecuario. ¿A cambio de qué procedimos a tal salvaje desarme? A cambio de recursos financieros, dinero contante, líquido, estímulos a la demanda, para comprar productos europeos. Nos dejaron el sector inmobiliario y la obra civil. El resto de sectores, poco a poco, sin tregua, gota a gota, sector por sector, fue extirpado y liquidado.
El saldo de políticas tan devastadoras, enfermizas, es la situación presente, una economía que depende del Sol, de la obra civil, de la construcción y de la inversión extranjera. Lo que se traduce en un déficit comercial por cuenta corriente colosal; en una dependencia tecnológica anómala, que no se corresponde con nuestro PIB; y en la pérdida de centros de decisión industrial. No es la mejor circunstancia para una crisis que en nada se parece a las anteriores y para lo que no tenemos hoja de ruta en la que inspirarnos.
:: El sector lácteo
La PAC ha sido un instrumento devastador, dañino, mezquino, exotérico en todos sus fundamentos, un residuo de las economías de planificación, sovietizantes, un anacronismo fuera de tiempo y de lugar, en el corazón de la economía de mercado
Lo que se le ha hecho y se le sigue haciendo al sector lácteo español es de manual y es un exponente de todo lo anterior. Se trata de extirparlo y la extirpación se ha hecho con el concurso de todas las administraciones del Estado, entregándose en Bruselas, día sí, día también. A lo que hay que añadir un sector productivo avasallado por el discurso político dominante y, a su vez, entregado (estaba y está atado de pies y manos).
La PAC ha sido un instrumento devastador, dañino, mezquino, exotérico en todos sus fundamentos, un residuo de las economías de planificación, sovietizantes, un anacronismo fuera de tiempo y de lugar, en el corazón de la economía de mercado. La PAC intervenía los precios, la producción y establecía cuotas dentro de mercados defensivos y cerrados a países que tienen en la agricultura su principal y a veces única fuente de ingresos. Planificación central de estirpe totalitaria y ajena al más mínimo decoro civil y productivo.
La PAC era un residuo apestoso de otro tiempo que encandiló al sector, que obtuvo todos los parabienes de los residuos colectivistas en la derecha y en la izquierda, entre los retrofascistas y retro socialistas de toda Europa, con el parabién de todos los analistas, en su mayor parte de izquierdas, escorados hacia el socialismo de más rancia estirpe. La PAC es un engendro ajeno a la libertad, caprichoso, sesgada e inviable, que ha generado en toda Europa organizaciones sindicales que representan al sector en sustitución de auténticas organizaciones empresariales y profesionales.
:: La PAC es un delito, siempre lo fue
¿Dónde está el núcleo del problema? La PAC ha sido, con gran diferencia, la política común más importante y uno de los elementos esenciales del sistema institucional de la Unión Europea
Siempre se supo y nunca hubo dudas, la PAC era un delito. Un delito, por sí misma, que se multiplicaba cuando entraba en acción haciendo estragos y generando corrupción por donde pasaba. Las políticas agrarias nunca debieron abandonar el ámbito nacional y local. A ese ámbito deben retornar con urgencia y el calendario establecido por la PAC, que es un calendario terminal, no merece ningún respeto.
¿Dónde está el núcleo del problema? La PAC ha sido, con gran diferencia, la política común más importante y uno de los elementos esenciales del sistema institucional de la Unión Europea. Sus objetivos están establecidos en el artículo 39 del Tratado de Roma. Esto es nada identifica a la Unión Europea mejor que la PAC, la Política Agraria Común, a la que asignó el grueso de sus recursos.
Para hacerlo fue necesario el uso y abuso de frases y giros verbales de imposible rechazo. Lean: incrementar la productividad, garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola, estabilizar los mercados, garantizar la seguridad de los abastecimientos y asegurar al consumidor suministros a precios razonables. Todos los objetivos están en derribo, pero lo que queda es que la fuente inspiradora de la PAC, el colectivismo, es la fuente inspiradora de la mayor parte de instituciones de la UE. ¿Merece una reflexión?
Los frutos de ese tipo de política fueron montañas de mantequilla, lagos de leche, vino y otros que debían destruirse por no encontrar demanda interna o externa. Surgieron tensiones en las relaciones con terceros países. Entramos en conflicto con EE UU, con el GATT y la OMC. Conflictos que se transformaron en reducciones sistemáticas del apoyo interior prestado (25%) a la agricultura, en recortes dramáticos del gasto presupuestario (40%) destinado al sector y suma y sigue.
El último episodio del sector lácteo ha sido la compra de cuota a precios desorbitados, lo hicieron todos los que querían mantener sus expectativas profesionales. La respuesta de Europa fue demoledora, acordó la rápida liberalización del sector. En el 2014 estará completamente liberalizado. La caída de los precios fue inmediata. El enésimo engaño.
La estrategia de garantizar precios y dar pávulo a mercados con muy pocos oferentes tampoco ha sido una buena estrategia por parte del sector. Nuestro sector agropecuario necesita la madurez, hacerse mayor y emanciparse de interpretaciones y garantías inexistentes, fabuladas. Con frecuencia la opinión política no es la mejor opinión.
:: Con muy buena leche
Se ha puesto de moda el desarme económico e industrial y ahora toca, si somos capaces, revertir la tendencia. Es decir, producir y transformar, sumar valor añadido y exclusividad, y comercializar con más acierto, con más margen de maniobra
Es un problema que no tiene el sector lácteo, los productores de leche, los ganaderos, es un problema que tenemos todos los españoles. Se ha puesto de moda que lo conveniente es comprar leche en Dinamarca y quemar combustible para que recorra 3.000 kilómetros antes de llegar a nuestros mercados. Y se ha convertido en extravagante producir leche al lado de casa y transformarla con controles y exigencias de calidad a nuestro gusto y más exhaustivas. La estupidez se ha impuesto al sentido común. El mundo al revés. Con muy buena leche, a pesar de ello, nuestro sector lácteo atraviesa por momentos dramático.
Se ha puesto de moda el desarme económico e industrial y ahora toca, si somos capaces, revertir la tendencia. Es decir, producir y transformar, sumar valor añadido y exclusividad, y comercializar con más acierto, con más margen de maniobra. Necesitamos otras políticas industriales en el sector agropecuario y también lácteo como parte del mismo problema. Y para que eso ocurra necesitaremos olvidarnos de una vez por todas de la PAC y crear la cadena de valor imprescindible para revertir dicha tendencia:
- Nuevas estrategias de valor añadido (Innovación)
- Favorecer la integración vertical (Transformación)
- Hacer posible la comercialización (Legislación)
- Nuevas políticas de seguros y reaseguros (Legislación)
- Nuevos instrumentos financieros (Privados)






















