General Motors. Lo imposible se ha convertido en realidad. General Motors se convierte en Banco. Se convertirá en banco por una temporada. Su división financiera ha obtenido el estatuto de Banco. Lo acaba de aprobar la FED, en Nochebuena, sí, con nocturnidad y alevosía. Para evitar el desastre de todos los desastres, la bancarrota de un gigante con bonos repartidos por todo el mundo, y sobre todo en Estados Unidos, por valor de casi un billón de dólares. Con el estatuto de banco podrá beneficiarse de los planes de rescate previstos por el Gobierno (700 mil millones de dólares). Ver para creer.
GMAC es una filial financiera del fabricante de automóviles participada en un 51% por el fondo de inversión Cerberus y en el 49% restante por la propia General Motors
Las ayudas que el Congreso rechazó para la industria del automóvil vuelven por la puerta de atrás. La crisis está rompiendo la cuadernas teóricas de expertos y analistas. No da respiro. Es lo que tienen las crisis, su propia lógica, y en la que estamos sumidos, lo recordaba el otro día el presidente de Toyota, Katsuaki Watanabe, es una crisis nueva, no es cíclica, es de cambio de paradigmas y es global. Obligará a tirios y troyanos a revisar sus análisis y modelo de referencias. El mundo nunca padeció una crisis financiera, industrial y de los estados (endeudados y sin perspectivas) simultáneamente. No hay locomotoras. Estamos dentro de un cambio tecnológico y han dejado de servir todas las recetas cocinadas a lo largo del siglo XIX y XX. Estupor y desconcierto.
La Reserva Federal ha aprobado que la filial financiera del fabricante de automóviles General Motors, GMAC, se convierta en banco comercial, con lo que podrá beneficiarse del plan de ayuda del Gobierno estadounidense. El banco central afirmó que había adoptado esta decisión debido a “las circunstancias inhabituales y exigentes que afectan los mercados financieros”.
La FED presume que el plan “beneficiará al público mediante el fortalecimiento de la capacidad de GMAC para financiar las compras de vehículos manufacturados por GM y otras empresas, además de ayudar a normalizar los mercados de créditos para tales compras”. En General Motors no lo ven claro, pero algo es algo. Reconocen que la nueva condición de banco les proporciona “mayores posibilidades de financiación y acceso a capitales, que van a mejorar su flexibilidad y estabilidad”. “El anuncio de hoy es un momento decisivo en la historia de GMAC”, afirmó el director general de la compañía, Alvaro de Molina, en un comunicado. ¿Funcionará? La respuesta es otra pregunta ¿Cuánto duran los parches?
GMAC es una filial financiera del fabricante de automóviles participada en un 51% por el fondo de inversión Cerberus y en el 49% restante por la propia General Motors.
:: Condiciones
Según las condiciones de la Fed, General Motors se compromete a reducir su participación en GMAC a menos del 10%. La participación residual de General Motors será confiada a un fondo independiente administrado por un gestor nombrado por la Fed y el Tesoro. Esta participación deberá ser cedida en tres años. La Reserva Federal señaló que el objetivo de esta medida es impedir una compañía industrial pueda ejercer una tutela sobre un banco.
En el caso de Cerberus, el fondo distribuirá una parte de sus acciones entre sus propios inversores y su participación no podrá exceder del 33% del capital o del 14,9% de los derechos de voto. Ningún accionista individual podrá hacerse con más del 5% de los derechos de voto o del 7,5% del capital de GMAC. La decisión de la Fed, adoptada a pocas horas del día de Navidad, se produjo después de que las acciones de General Motors cerraran con una subida de más del 8% en la Bolsa.






















